Golpeó a su ex pareja frente a sus hijos y lo condenaron a ocho años de cárcel: “Esperaba una pena mayor”

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La condena se dio a conocer este miércoles, pero fue criticada por la víctima de los hechos

Luego de que el empresario Federico Blumenthal fuera condenado a ocho años de prisión por la Cámara Cuarta del Crimen de Córdoba por una serie de nueve hechos de violencia de género, cometidos en contra de la madre de sus hijos, la víctima criticó la pena que le dieron. “Esperaba que fueran más años”, aseguró al apuntar que la Fiscalía había pedido un mínimo de 13 años.

Uno de los peores hechos fue cuando Blumenthal propinó una brutal golpiza a la mujer frente a sus hijos, que por ese entonces tenían 4 y 5 años, el tribunal también fijó un resarcimiento económico de 32 millones de pesos a su favor. Sin embargo, la víctima cuestionó: “Ocho años no son nada, pasan volando. Pero bueno, se hizo justicia. Pude hablar, pude pasar todo este proceso y me escucharon, que es lo importante”.

“Nos quedamos con sabor a poco, porque se esperaba entre trece y dieciséis años”, recriminó la víctima en un diálogo con el medio local Resumen de la Región sobre la pena que recibió su agresor tras ser hallado culpable de delitos como coacción, robo, privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio, abuso sexual, lesiones leves y amenazas.

De acuerdo con la información publicada por El Doce.tv, la fiscal de Cámara Laura Batistelli había solicitado una pena de trece años, mientras que la querella, representada por Daniela Ferrari, pidió 16. Asimismo, la defensa reclamó la absolución o, subsidiariamente, que solo se considerara el delito de lesiones leves.

Federico Blumenthal fue condenado a ocho años de prisión por nueve hechos encuadrados en un caso de violencia de género (Gentileza: El Doce.tv)

Por su parte, el empresario condenado pidió disculpas y expresó que lamentaba el daño causado durante su última declaración ante el tribunal. A pesar de esto, la mujer no aceptó las disculpas y advirtió sobre el futuro riesgo que tanto ella como otras mujeres podrían correr cuando vuelva a quedar en libertad.

“Es un psicópata, así lo describió su propio psicólogo. Esta persona va a salir en ocho años y probablemente tenga la capacidad y la edad de buscar otra víctima o venir a buscarme a mí”, señaló la víctima.

De la misma manera que había pedido no compartir la sala que su agresor, la joven reconoció que tenía miedo tras asegurar que se trataba de “una persona que no tiene límites”. Y apuntó: “No es alguien que pida disculpas sinceras; en su voz no se notaba ni siquiera un poquito de remordimiento por todo lo que hizo”.

La sentencia llegó tras la denuncia pública realizada por la mujer en julio de 2024, cuando hizo visibles en redes sociales las secuelas de las agresiones y relató el calvario vivido durante años. Uno de los episodios más graves ocurrió el Día del Amigo de 2024, cuando Blumenthal la agredió brutalmente frente a sus hijos de cuatro y cinco años.

La Policía de Córdoba logró rescatar a la víctima de una brutal golpiza ocurrida hace casi dos años

En esa ocasión, la víctima logró llamar a la Policía, que llegó en unos cinco minutos. “Si la Policía no llegaba la mataba”, afirmó Ferrari sobre la gravedad del episodio. Tras la detención, la Fiscalía dictó prisión preventiva, por lo que el acusado permaneció en la cárcel durante el proceso.

Sin embargo, no era la primera vez que Blumenthal enfrentaba denuncias por violencia de género. En 2020, ya había sido arrestado tras una primera acusación en su contra, pero recuperó la libertad poco después y continuó el hostigamiento hacia la mujer.

Debido a que logró encontrar una salida al exponer las situaciones de violencia que había vivido en redes sociales, la mujer instó a las demás quienes son víctimas de violencia de género e intrafamiliar a que denuncien a sus agresores.

“Que se animen a denunciar y no solo denunciar, sino seguir los pasos que te va diciendo Fiscalía, porque Fiscalía te va guiando, te va pidiendo ciertos pasos, presentar ciertas pruebas y llegas a una justicia”, aseguró la mujer, tras reconocer que el paso más difícil sería denunciar. Y concluyó: “Es muy duro, duele mucho, pero al final hay justicia”.