Juicio por Loan: las contradicciones de un testigo, los “pies descalzos” y un inesperado debate por el estado de las naranjas

0
6

El naranjal del paraje Algarrobal, Corrientes

La octava audiencia del juicio por la desaparición de Loan Peña terminó este martes con las declaraciones de tres familiares centradas en las primeras horas de la búsqueda del niño, visto por última vez el 13 de junio de 2024.

Hasta el momento ya declararon 16 familiares y el Tribunal Oral Federal de Corrientes logró reconstruir tres escenas centrales: el almuerzo, el recorrido hacia el naranjal y el inicio del operativo de búsqueda.

Los testigos de esta jornada, que fue transmitida en forma remota por primera vez, fueron Miguel Ángel Noguera, tío materno del niño; Diego Arnaldo “Huevo” Peña, primo de Loan; y Roque Valeriano Noguera, quien participó del operativo y dijo haber encontrado huellas en el barro.

Las supuestas huellas de Loan Peña

Huellas descalzas y una supuesta ausencia de custodia policial en la zona

Noguera, el último de los tres testigos en declarar hoy, dijo que el 14 de junio de 2024 salió a buscar a Loan por el campo junto a otras dos personas. Relató que atravesaron el monte a caballo por una picada y que un vecino de la zona llamado Amado Méndez fue quien advirtió una huella cuando él levantó una rama para dejar pasar a los animales.

El testigo explicó que, más adelante, encontró otras marcas y empezó a registrar la escena con su celular. “Más adelante había más. Saqué mi celular y empecé a filmar y sacar fotos. Se veían más claritas adelante, como que eran pies descalzos”, declaró.

También afirmó que, después del hallazgo, permaneció “unos 40 minutos” en el lugar y describió las marcas que filmó y fotografió: “Eran como pies. En la entrada se veían huellas de dos y a la salida como de uno; parecía descalzo”. Agregó que ese material fue enviado a Goya cuando las autoridades se lo solicitaron.

El momento en que declaró Diego

Noguera señaló que, minutos después de registrar las pruebas, intentó enviar el video, pero no había señal en la zona. Entonces, uno de sus acompañantes —sin especificar quién— logró comunicarse por otra vía con una mujer que trabajaba para la Policía y enviarle las fotos y los videos.

Más tarde, según su relato, supo de la aparición de un botín a través de un estado de WhatsApp de una persona que no recordó. Aclaró que no fue Laudelina quien se lo informó. “No la tengo entre mis contactos”, agregó.

En otro tramo de su exposición sostuvo que, cuando llegó a la zona del naranjal, “no había nadie”, con lo que descartó que hubiera personal policial preservando el lugar. Sin embargo, uno de los abogados pidió que se leyera su declaración de julio de 2024, en la que había manifestado que sí había efectivos policiales en la zona cuando llegó.

Antes de responder las preguntas de la fiscalía, dijo que quería “que se sepa la verdad de lo que pasó con Loan”.

Plano de dónde encuentran el botín de Loan Peña

Contó además que el día de la desaparición estaba en la casa de su hermana arreglando un auto cuando recibió un mensaje sobre la desaparición del hijo de María. Desde allí recorrió en moto nueve kilómetros y llegó a la casa de Catalina entre las 18.30 y las 19 para sumarse a la búsqueda.

Cuando preguntó dónde se había perdido el niño, le indicaron la zona de la tapera de Caballero. Dijo que allí encontró solo a Laudelina Peña junto a un hombre al que identificó como “Don Chiche”, un vecino de Catalina, y que ella le dijo escuetamente: “Loan se perdió en el naranjal”.

La declaración de “Huevo” Peña: naranjas “pintonas”, discusión y cuarto intermedio

Diego Arnaldo “Huevo” Peña, primo de Loan, declaró que llegó a la casa de Catalina al día siguiente de la desaparición porque el 13 de junio estaba en Goya trabajando en una obra en construcción junto a su suegro, José Núñez. Ante el Tribunal recordó que se crió en esa vivienda y ubicó la distancia entre la casa y el naranjal en “seis o siete minutos” a pie.

Su testimonio derivó en un fuerte contrapunto entre las partes. El Tribunal incluso dispuso un cuarto intermedio después de una discusión entre fiscales y defensores por una comparación sobre el estado de las naranjas de la casa de Catalina y las del naranjal.

Laudelina Peña y Mónica Millapi van hacia el naranjal. Delante de ellas, se ven niños, pero no llega a verse si uno es Loan

Peña había dicho que “no había naranjas” en el naranjal, lo que abrió una discusión con relación a los árboles de la casa de la abuela, ubicada a unos 700 metros, que describió como “pintonas”, es decir, con parte del fruto todavía verde.

Más tarde, la Secretaría leyó una declaración previa suya de agosto de 2024 en la que afirmaba que, desde la tapera de Caballero, había 200 metros de monte entre la tranquera y el naranjal y que ese sector no se veía desde la casa. El primo de Loan confirmó esa versión.

En otro momento de la audiencia se produjo un nuevo cruce entre fiscales y abogados —que obligó a intervenir al presidente del Tribunal, Fermín Ceroleni— porque Peña sostuvo que “jamás estuvo en el naranjal”. Entonces se leyó una declaración previa para confrontar ambas versiones. También se repasaron testimonios anteriores vinculados con el secuestro de su teléfono celular y su conocimiento del ex comisario Walter Maciel.

Peña dijo “no había naranjas” en el naranjal, lo que abrió una discusión con relación a los árboles

Peña dijo además que su hija estuvo en el naranjal el día de la desaparición y que Antonio Benítez no le dijo nada sobre lo sucedido. También describió a Catalina: “A veces está buena, a veces está mala y si hacés algo malo, te putea”, aunque evitó profundizar sobre la relación entre la abuela y Benítez.

Respecto de su hija, contó que la niña “no quería que le pasara lo mismo” que a Loan. También relató que, por el miedo, “no quería comer”.

El testigo negó haber llevado a su hija al naranjal para participar de una reconstrucción y sostuvo que la zona nunca había sido peligrosa, ni siquiera el lugar donde apareció el botín.

El relato de Miguel Ángel Noguera y el “cruce” en la previa de Carlos Pérez

Miguel Ángel Noguera, tío materno de Loan y hermano de María Noguera, declaró que conocía a Laudelina “de paso” y que no tenía vínculo con los demás imputados. Dijo que se enteró de la desaparición mientras estaba en el campo, en una estancia cercana a 9 de Julio, y que salió a buscar al niño junto a su hermano Alberto.

Según su testimonio, cerca de las 20.30 Antonio Benítez lo interceptó cuando se acercaba a la zona de la desaparición. “Tenía un buzo con capucha, no tuvo ninguna actitud sospechosa; levantó la mano, me salió al cruce con una linterna”, recordó. Luego agregó: “Después de dejarlo, me fui a la casa de la abuela a buscar al muchachito”. También afirmó que no sabía nada sobre la aparición del botín.

Carlos Pérez, uno de los imputados por la desaparición de Loan, tuvo un breve cruce de palabras con integrantes de las

Como dato de color, antes del inicio de la audiencia hubo un breve intercambio entre Carlos Pérez, uno de los acusados por la sustracción de Loan, y las Madres Corajudas, que acompañan el reclamo de justicia. Según un móvil de Radio Dos, las mujeres le pidieron que dijera dónde estaba el niño y él respondió: “Si supiera, ya lo habría dicho”.

De acuerdo con ese registro, Pérez añadió: “Estoy de acuerdo con ustedes, soy padre y abuelo, también quiero saber la verdad”.