
La investigación por el asesinato del oficial de la Policía Bonaerense, Alan Fabián Molina, ocurrido el sábado pasado mientras prestaba servicio como caminante en la base de la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA) en Tres de Febrero, dentro de la zona conocida como Fuerte Apache, dio un giro en las últimas horas.
Según pudo saber Infobae, el principal sospechoso del crimen sería un adolescente, por lo que la causa pasó a la órbita de la Justicia Penal Juvenil.
A partir de este cambio de competencia, el expediente quedó en manos de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil Nº 1, a cargo del fiscal Raúl Mateo Guidoni, según confirmaron fuentes judiciales a este medio.
El cambio de fuero representa una novedad en la causa, ya que hasta el momento la búsqueda de los responsables se desarrollaba bajo la órbita de la Justicia ordinaria.
El caso
Ocurrió este 18 de junio en horas de la tarde cerca de la Avenida Militar 2949, Nudo 01, Barrio Ejército de los Andes, durante un operativo de rutina.
Según fuentes policiales, el episodio comenzó cuando Molina intentó identificar a dos sospechosos que huyeron a la corridas. Ante esta reacción, el policía se adelantó cerca de 30 metros respecto a sus compañeros y entró al sector donde se ocultaron los hombres.
En ese momento, fue atacado a tiros: uno de los disparos impactó en la axila derecha y otro en la cintura, ambos en zonas no cubiertas por el chaleco antibalas reglamentario.
El ataque fue alertado al 911 y el efectivo fue trasladado de urgencia e inconsciente al Hospital Ramón Carrillo, donde falleció pocos minutos después de su ingreso debido a la gravedad de las heridas. Los agresores, por su parte, lograron escapar y eran intensamente buscados por las fuerzas de seguridad.
La causa fue caratulada como homicidio agravado y, en un principio, la investigación quedó a cargo de la UFI N°7 del Departamento Judicial San Martín. Sin embargo, con el avance de la investigación surgieron indicios de que el principal sospechoso del ataque sería menor de edad, por lo que el expediente pasó a la órbita de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 1.
Según supo Infobae, el agente Molina tenía 30 años y había egresado de la fuerza en febrero. Residía en Tres Arroyos, pero había sido destinado a prestar servicio en el conurbano, a casi 500 kilómetros de su casa. Iba y venía todos los días a Fuerte Apache, lo que le implicaba largos viajes para poder cumplir con sus tareas. Además, había sido papá hace poco.



