Un grupo de turistas originarios de Santa Fe quedaron atrapados por un temporal de nieve en la zona de Penitentes, en la alta montaña de Mendoza, tras ser sorprendidas por condiciones climáticas que se agravaron en cuestión de horas. Se trata de dos familias, una de ellas con un bebé de cuatro meses entre los afectados. Según su relato, al observar la nieve a la altura de la cintura, el Escuadrón 27 de Gendarmería Nacional debió intervenir para sacarlos del lugar. Ya en Mendoza Capital, el grupo enfrenta ahora otro problema: sus dos vehículos siguen varados en la montaña y no saben cuándo podrán recuperarlos.
El relato de lo ocurrido lo hizo Karen Fasolo, una de las turistas santafesinas, en diálogo con MDZ Radio (105.5 FM). Según contó, el grupo llegó a Mendoza el miércoles de la semana pasada con la intención de disfrutar de la nieve durante unos días. Al día siguiente, el jueves, las dos familias se dirigieron hacia la alta montaña. La parada en Penitentes fue parte del plan: querían que los niños tuvieran su primer contacto con la nieve. “Era la primera vez que veíamos nieve porque, en nuestro caso, el año pasado vinimos y nada que ver con lo que vimos este año”, relató.
Lo que nadie anticipó fue la velocidad con la que el temporal cambió las condiciones. Fasolo aseguró que en ningún punto del trayecto recibieron advertencias sobre lo que se avecinaba. “Nosotros pasamos Uspallata, lo más bien, nunca nos avisaron. Es más, nosotros paramos en Uspallata a alquilar los trajes y a comer. Y nadie nos dijo, ‘chicos, miren que allá arriba va a estar heavy’“, afirmó la turista.
A la mañana siguiente, la situación ya era crítica. “Cuando nos levantamos el día siguiente, 7 de la mañana, ya teníamos la nieve a la cintura“, describió Fasolo. La familia amiga con la que viajaban cargaba con un bebé de cuatro meses que dependía de leche maternizada, lo que añadió urgencia al pedido de rescate. “El bebito toma leche. Entonces el problema era el otro día que la situación empeoró muchísimo y no podíamos volver”, explicó.
Ante el agravamiento del panorama, Fasolo tomó la iniciativa de pedir ayuda. Recurrió a las redes sociales para encontrar contactos de emergencia y logró comunicarse con los bomberos voluntarios, quienes la pusieron en contacto con el encargado de Gendarmería en Uspallata.
Desde allí, la coordinación llegó hasta Punta de Vacas. “El de Uspallata se comunica con el de Punta de Vacas y ellos nos rescatan”, detalló la mujer.
El operativo de rescate estuvo a cargo del Escuadrón 27 de Gendarmería Nacional. El grupo rescatado estaba compuesto por cinco adultos y dos niños. Fasolo destacó la atención recibida durante el traslado: “La verdad tenemos que agradecer al Escuadrón 27 porque sinceramente el protocolo de rescate es una cosa increíble. Nosotros estuvimos atendidos, contenidos totalmente», sostuvo.
Tras el rescate, las familias fueron trasladadas hasta Uspallata y desde allí regresaron por sus propios medios a la Ciudad de Mendoza, donde tenían sus alojamientos reservados. El problema es que esos alojamientos vencían el domingo: “Nosotros estamos ahora en Mendoza Capital. Volvimos a Mendoza Capital donde teníamos nuestros alojamientos que se nos terminaban el domingo. El domingo tuvimos que buscar otro alojamiento, que decidimos buscar un alojamiento compartido para poder equiparar un poco el gasto».
A los gastos de hospedaje se sumaron otros. Desde la cochera donde quedaron los vehículos hasta el costo extra por el alquiler de la ropa de nieve, los egresos no paran de acumularse. “Estamos pagando un departamento, también gastamos en la comida. Y nos cobraron el día extra de los trajes, del alquiler de la ropa”, enumeró la turista.
El foco de la angustia, según describió Fasolo, está puesto en la incertidumbre sobre los autos. El único contacto que tienen con la situación es el dueño de la cochera donde quedaron los vehículos, quien les pide que gestionen el retiro. “Seguimos sin tener nuestra movilidad. Acá el único contacto que tenemos es con el dueño de la cochera, que obviamente nos está diciendo, ‘chicos, miren, comuníquense de última con alguien para poder retirar los autos’”, contó.
La situación se vuelve más apremiante con el paso de los días. “Nuestra angustia es esa incertidumbre de no saber qué va a pasar. Dónde y cuándo vamos a volver a tener nuestros autos, nuestra movilidad, que es la que usamos todos los días en nuestro día a día cotidiano para ir a trabajar, para salir, para hacer lo que nosotros necesitemos”, expresó Fasolo en declaraciones al medio mendocino.
Las familias aguardan una apertura de la ruta que les permita regresar a buscar los vehículos. “Estamos esperando solamente eso. Ya si mañana nosotros no tenemos ninguna novedad, nos tenemos que volver a nuestra provincia”, advirtió.



