
El caso de Macarena Distefano, revelado por Infobae semanas atrás, capturó la imaginación del público online porque aludía a una pregunta muy sencilla: ¿de qué vive toda esta gente?
Muchas y muchos en Instagram y TikTok alardean estilos de vida aspiracionales, fabulosos, con reels desde giras de shopping o playas privilegiadas, donde nunca se ve un rojo por deuda en la billetera virtual o un viaje en un tren atestado. Distefano, de 30 años, tal vez lo hacía mejor que nadie. Para muchos de sus hoy casi cien mil seguidores, la mujer de Villa Maipú era una bendecida.
En un año y medio, la joven, sin gastos de tarjetas de crédito, un empleo en blanco o una empresa a su nombre, exhibió: cirugías, viajes a París, a Colombia y el Caribe mexicano, un departamento con vestidor y regalos de más de un millón de pesos en zapatillas a un chico de su familia o una camioneta para su abuela.
El upgrade fue notable. A comienzos de 2024, Macarena Patricia Camila conducía un Peugeot 206 modelo 2007 con el que dejó un tendal de $2 millones en deudas por infracciones. Luego, lo cambió por una camioneta Volkswagen T-Cross Comfortline, valuada en $40 millones.
Los foristas la animaban, la aplaudían. Otros se preguntaban, bueno, de qué vivía. Y un día, en abril de este año, Distefano dejó de postear. “Está en Canadá”, bromeaba un seguidor, amante de las metáforas.
Estaba literalmente presa: Gendarmería la habia allanado y arrestado en su departamento de La Matanza por órden del Juzgado Federal N°2 de Morón, tras una investigación en la que participó la Fiscalía Federal de Hurlingham con el fiscal Santiago Marquevich. La acusaban de vender droga, de ser parte de una supuesta banda dedicada a la venta de tusi en boliches de la zona oeste como el hoy cerrado Pinar de Rocha.
Hoy, “Maca” postea de vuelta, y lo hace desde su departamento. Su primer video en TikTok tras su salida de prisión fue el paso a paso de su receta del volcán de dulce de leche, que ilustra esta nota. Luego, un video largo donde decía cosas ambiguas sobre su estadía en prisión, cosas genéricas sobre el espíritu humano. En Instagram, “Maca” posteó en sus stories mensajes similares, con indirectas varias.
¿Qué pasó? “Está libre, chusmeá”, alienta un seguidor por mensaje privado en una red social, como pasando el dato. Pero “Maca” no está libre: recibió el beneficio de la prisión domiciliaria semanas atrás.
Por qué volvió Macarena a casa
Altas fuentes judiciales confirmaron a Infobae que el juez Jorge Ernesto Rodríguez, a cargo de la causa en su contra, le concedió el regreso a casa para que cuide de un familiar con un fallo firmado a comienzos de julio.
La medida “fue concedida tras verificarse que la persona imputada ejercía de manera efectiva el cuidado, la contención y la crianza de un adolescente que dependía de ella como principal referente afectivo, en un contexto de vulnerabilidad”, afirma una fuente crucial en el expediente.
El arresto, asevera este investigador en base a la conclusión del juez Rodríguez “había generado un impacto negativo en el desarrollo emocional, la continuidad educativa y el bienestar del menor”.
Luego de varios informes técnicos y la intervención de un asesor del área de Niñez bonaerense, la fiscalía del caso “concluyó que no existían riesgos procesales” y avaló la prisión domiciliaria. “Se acreditó que la imputada contaba con arraigo, domicilio fijo, actividad laboral y una red de contención familiar y social”, siguió la fuente en su monólogo.
El punto de “actividad laboral” suena curioso. Según sus registros previsionales, a pesar de todo su nivel de vida exhibido en redes, “Maca” no paga el monotributo hace meses.

Mientras tanto, la investigación continúa con Distefano en su casa y con la tobillera puesta. Su defensa pidió que le regresen un vehículo, algo que la fiscalía del caso se negó a aceptar.
La estrella matancera de TikTok fue allanada por Gendarmería a fines de abril. Le encontraronuna camioneta, siete gramos de tusi y le incautaron su iPhone, que espera ser peritado. Su defensa afirma que la droga es, básicamente, para consumo personal. Sin embargo, testimonios y relevos de redes la ubicanmuy cerca del presunto capo de la banda, un narco de Ituzaingó con antecedentes previos con quien mantendría una relación de“estrecha amistad”.

Este narco fue allanado también por Gendarmería. Ya se había ido cuando los gendarmes irrumpieron en su casa de un country de zona oeste. El lugar, para sorpresa de la Justicia, estaba casi vacío.
Este traficante, aseguran investigadores, había comenzado como un simple dealer barrial, para luego expandirse con fuerza hacia el negocio de la noche. La sospecha es que el capó se dedicaría no solo a la distribución, sino también a la cocción de tusi, llamada cocaína rosa años atrás, con la ya conocida receta argentina de cocaína común, ketamina, MDMA y colorante de torta.



