
El juicio oral a Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz continuó este miércoles con la declaración de cuatro testigos: Verónica Elizabeth Román, última pareja de Díaz y madre de su segunda hija; Agustina Inbernoz, pareja de “Pity” al momento del crimen; Raúl Alberto Prieto Inbernoz, padrastro de Agustina; y Alejandro Marcelo Pedroso, vecino del complejo Samoré que escuchó las detonaciones y observó parte de la secuencia posterior.
La audiencia permitió reconstruir lo ocurrido antes y después del homicidio registrado el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré, ubicado en Villa Lugano.
En la primera sesión, el tribunal negó la solicitud de la defensa para suspender el proceso y el músico, que se quedó dormido durante la audiencia, anunció que prestará declaración más adelante.
Cuarto intermedio hasta el viernes 14 a las 10

“Yo soy el más poronga del barrio”
Durante el contrainterrogatorio, el defensor Javier Marino pidió que se leyera un tramo de la declaración que Prieto Inbernoz había prestado en 2018, en la que afirmaba que Pity consumía pasta base y que “lo hacía todo el tiempo”. El testigo asintió.
Luego le preguntó qué le había contado Agustina sobre la discusión previa al homicidio. “Ella dijo que quería sacar a Pity de la discusión, pero ‘el otro muchacho’ no lo dejaba. Lo acosaba. No fue un minuto, fue como media hora. Ella siempre me dijo que fue mucho tiempo el hostigamiento de la otra persona”, respondió.
Consultado sobre si recordaba los insultos o agresiones que, según Agustina, le dirigía Cristian Díaz a Pity, el testigo respondió: “Ahora no recuerdo todo, pero lo escupía y le pegaba. Le buscaba la reacción, lo empujaba, lo prepoteaba. Le decía: ‘No tenés huevos. Pegame un tiro si tenés huevos’”, declaró.
También aseguró que Agustina le contó que un amigo de Díaz intentó retirarlo del lugar. “Ella dijo que había un amigo del muchacho que se lo quiso llevar, pero él no le daba bola. Decía: ‘Yo soy el más poronga del barrio’”, agregó.

A pedido de la defensa se leyó además un fragmento de la declaración que había prestado el testigo el 13 de julio de 2018, donde se consignaba que Díaz “le pegaba en la gorra” a Pity y luego “le dio un cabezazo”. Sin embargo, Prieto Inbernoz respondió que ya no recordaba esos detalles.
Al ser consultado por la relación que mantenía con el músico, describió el vínculo de confianza que tenían. “En mi casa se hacía lo que yo decía. Se hacían las cuatro comidas y eran cosas que él no estaba acostumbrado a hacer. A él le gustaba venir a casa. Cada vez que quería hacer sus cosas lo mandaba al taller: ‘Después subí’”, contó. Y concluyó: “A mí me hacía caso”.
“Me dijo: ‘Me quiero entregar’”
Durante el interrogatorio de Fernando Burlando, Prieto Inbernoz relató cómo comenzó a tomar conciencia de que lo que Pity le había contado en Pinar de Rocha era cierto. “Al principio no creí que fuera verdad. Uno no quería creer que había pasado algo así”, declaró.
En su relato, el testigo contó que, junto a la madre de Pity, regresó al barrio Samoré para verificar lo ocurrido. “Fuimos al lugar y no había nada. Una señora nos dijo: ‘¿Viste lo que pasó anoche?’. Me señaló el lugar y se veía una mancha de sangre. Ahí tomé conciencia de que había habido una muerte. Ahí me cayó la ficha”, recordó.
Según su testimonio, después volvió al auto y le dijo a la madre de Pity: “Me parece que es verdad”.
También relató el viaje que hizo junto a Pity después de salir de Pinar de Rocha. “Estaba medio paranoico. Me dijo que se quería entregar en la comisaría de General Paz. Cuando llegamos a Caseros, no me voy a olvidar nunca, pasando el bingo me dijo: ‘Me bajo acá. Yo acá me arreglo, vos andate’. Hice una o dos cuadras más y lo dejé en una esquina”, contó.
El testigo explicó que, tras escuchar el relato de su hijastra, decidió llevarla a una comisaría y luego ambos fueron citados por la fiscalía. Al reconstruir lo que Agustina le contó sobre el crimen, afirmó: “Cuando pasó el hecho se fueron rápido hacia el auto. Ella no quería subir y él le decía: ‘Te llevo donde está tu viejo’. Subieron, él le dio el arma y le pidió que la tirara. Después tiró una campera”, declaró.

Agregó que Agustina tardó en contarle todos los detalles porque estaba profundamente afectada. “Le tuve que sacar las cosas a cuenta gotas porque estaba en un estado de shock. Hasta ese momento no me había dicho lo del arma; eso me lo contó cuando vino la madre de Cristian a casa. Encima ya lo habíamos escuchado por televisión”, señaló.
Sobre el estado en que vio a Pity aquella madrugada, la querella le recordó una declaración que había prestado el 13 de julio de 2018, en la que había dicho que no lo había notado tan afectado por el consumo de drogas. “La vida de él era así. Si uno lo conocía, estaba todo el tiempo de esa forma (drogado). Para los demás podía parecer normal, pero quienes lo conocíamos sabíamos cómo era… Podía estar sin dormir muchos días”, respondió.

El padrastro de Agustina contó que Pity le dijo: “Maté a un chabón”
Comienza a declarar Prieto Inbernoz, padrastro de Agustina, la joven que acompañaba a Pity Álvarez la noche del crimen. Dice que es amigo del músico desde hacía dos años en 2018, aunque aclara que hace tiempo no lo ve. También señala que no conocía a Cristian Díaz ni a Verónica Román.
Interrogado por el fiscal Sandro Abraldes, relata que aquella noche habían acordado encontrarse en Pinar de Rocha, donde tocaba Ulises Bueno. “Lo estaba esperando en Pinar de Rocha. Antes habíamos estado en su casa y vimos una noticia de que tocaba Ulises Bueno. Él me dijo que iba a pasar primero por su casa porque su perra había tenido cría y se fue con mi hija. El plan era encontrarnos en la puerta del boliche, como a la una de la mañana”, cuenta.
Al recordar el encuentro con Pity, asegura que el músico llegó apurado. “Me contó lo que había pasado y yo no le creí. Me dijo: ‘Maté a un chabón’. Seguimos caminando porque pensé que era una broma. Incluso vino una chica a sacarse una foto con él”, declara.
El testigo afirma que Álvarez se movía apurado. “Creo que era porque llegábamos tarde. Yo lo había llamado un montón de veces”, explica. Consultado sobre su estado, responde: “Estaba como siempre, drogado”.
Luego relata lo que le contó su hijastra, Agustina, cuando la encontró dentro del boliche. “Se levantó, me dijo eso y se desmayó. La saqué y nos fuimos. Me contó que, cuando salieron de la casa, un muchacho abordó a Pity y empezó a apurarlo con muchos agravios. Según mi hijastra, eso duró bastante tiempo. Después se desencadenó todo. Me dijo que sacó el arma y disparó”, afirma.
“Nunca imaginamos que podía llegar a hacer eso”
Durante el contrainterrogatorio, el defensor Javier Marino intentó establecer qué alcance tenía la visión del testigo desde su departamento y cuánto tiempo transcurrió hasta que bajó al lugar. Pedroso explicó que observó la escena desde un noveno piso. “Mirando por la ventana, en diagonal hacia la derecha, como para adentro del barrio”, precisó.
Según su relato, no pasaron más de cinco minutos entre el momento en que escuchó los disparos y descendió junto a su entonces pareja, Fanny, quien en ese momento era encargada del edificio. “Fue muy poco tiempo. Cuando bajamos estábamos prácticamente solos; después se empezó a acercar más gente”, declaró.
También aclaró que no conocía a Cristian Díaz. “No lo conocía. El tiempo que conviví con Fanny no estuve mucho en el edificio”, respondió.

Consultado sobre la relación de los vecinos con el músico, Pedroso aseguró que el trato era completamente normal. “Sí, se le acercaban, por supuesto. Pero generalmente los vecinos no éramos tan cholulos. Hablábamos con él como con cualquier persona. Nunca imaginamos que podía llegar a hacer eso. Alguna que otra vez, mientras fui chofer lo llevé con mi auto a ensayar. Se portaba bien”, sostuvo.
Finalmente, recordó que esa madrugada la iluminación era tenue y que hacía frío. “Creo que había un poco de neblina”, dijo. Sobre la llegada de la Policía, estimó que ocurrió poco después. “Calculo que unos 15 minutos. Fue poco el tiempo”, concluyó.
Mientras el testigo declaraba, Pity dibuja sobre una hoja con una birome.
El relato del vecino que llamó al 911
Durante el interrogatorio que le hizo Fernando Burlando, Marcelo Pedroso aportó más detalles sobre la secuencia de los disparos que escuchó desde su departamento. “Lo que tengo en la memoria es: ‘Pa, pa’… un pequeño intervalo… y ‘Pa’”, describió al reconstruir el momento del ataque. Acá hubo un contrapunto con respecto a su declaración inicial y, después de que se la leyeron, Pedroso dijo pudo haber sido un disparo primero y despues dos seguidos.
El testigo también recordó que, al asomarse por la ventana, alcanzó a ver el cuerpo de la víctima sobre la vereda. “Se veía que era sangre, un charco muy pequeño, a la altura del torso”, respondió cuando el fiscal le preguntó si había observado lesiones en el cuerpo de Díaz.
Pedroso contó además que conocía a Pity Álvarez por ser vecino del barrio Samoré y que solía cruzárselo con frecuencia. “A veces te lo podías encontrar en un maxiquiosco o en la calle. Siempre estaba muy tranquilo, no tenía problemas con la gente”, afirmó.

El vecino que escuchó los disparos: “Cuando la chica gritó ‘¿Qué hiciste, Cristian?’, supimos que era él”
Marcelo Pedroso, un vecino que vivía en la Torre 12 A del barrio Samoré, comenzó su declaración ante el tribunal. Contó que conocía a Pity Álvarez “del barrio”, aunque aclaró que actualmente ya no vive allí y que no conocía a la víctima, Cristian Díaz, ni a Verónica Román.
Interrogado por el fiscal Sandro Abraldes, explicó que la madrugada del 12 de julio de 2018 se encontraba en su departamento junto a su pareja, después de regresar de trabajar. “No fui testigo presencial. Llegué muy tarde de trabajar, estaba por cenar con mi pareja. Escuchamos los tiros, abrimos la ventana y la persiana corrediza. Miramos para abajo y vimos el cuerpo sobre la vereda y una pareja. Había una chica que estaba retirándose”, relató.
Según Pedroso, tanto él como su pareja sospecharon de inmediato que el hombre que se alejaba era Pity Álvarez. “Nos preguntamos: ‘¿Ese es el Pity?’. Por la forma de caminar pensamos que sí podía ser. Y enseguida lo confirmamos porque la chica gritó: ‘¿Qué hiciste, Cristian?’. Cuando escuchamos el nombre dijimos: ‘Es él’”, declaró.
El testigo recordó haber escuchado tres disparos, en una secuencia de “dos y uno”, y explicó que desde la ventana de su habitación tenía una vista directa al pasillo que separa ambas torres. “Desde ahí vimos todo, hasta el auto que estaba sobre la vereda y después se fue hacia la colectora”, afirmó.
Ante una consulta del fiscal, precisó que el vehículo salió “marcha atrás y con destino a la colectora”. También aclaró que nunca escuchó decir nada a Pity después de los disparos. “No. Ella estaba como shockeada”, respondió, en referencia a la mujer que acompañaba al músico.
Cuando Abraldes le preguntó por qué interpretó que la joven estaba en ese estado, Pedroso respondió: “Porque estaba gritando muy fuerte, muy sorprendida. ‘No, no, no…’”. Al explicar cómo reconoció a Álvarez, agregó: “Lo conozco del barrio, de verlo ir a ensayar”.
Mientras el testigo declaraba, “Pity” permanecía sentado en el banquillo, garabateando una hoja con una birome.
Antes de finalizar ese tramo de su relato, Pedroso agregó: “Llamamos al 911 prácticamente enseguida”.
“Estoy cansado, pero sigamos”, dijo el “Pity” al retomar la audiencia
Al retomar el debate, el presidente del tribunal se dirigió al Pity para explicarle que la audiencia se extendió más de lo previsto. Luego le preguntó si se encuentra en condiciones de continuar. “Estoy cansado, pero sigamos”, respondió el músico.
A continuación ingresó a declarar Marcelo Pedroso, vecino que escuchó los disparos la madrugada del 12 de julio de 2018.
Desde California, Agustina Inbernoz dijo no recordar detalles de la noche del crimen
Agustina Inbernoz declaró por Zoom desde California, Estados Unidos, y aseguró no recordar con precisión lo ocurrido la noche del crimen de Cristian Díaz. Incluso, cuando durante la audiencia le leyeron partes de la declaración que había brindado durante la instrucción, respondió que no recordaba algunas de aquellas afirmaciones.
La testigo sí sostuvo que Díaz fue a encarar a Pity Álvarez y a buscar pelea. Sin embargo, aseguró que cuando escuchó las detonaciones se dio vuelta y que, por ese motivo, no vio el momento de los disparos.
Inbernoz también reconoció que descartó el arma homicida en una alcantarilla de la autopista Dellepiane y confirmó que después se dirigió junto a Pity al boliche Pinar de Rocha. Al ser consultada sobre cuánto tiempo transcurrió durante toda esa secuencia, dijo no recordarlo.
“La gente manda”
“La gente manda”. Esa es la inscripción que lleva este miércoles la remera roja de Pity Álvarez, quien, a diferencia de la primera audiencia, se muestra más despierto y atento durante las declaraciones.
Cerca de una hora después de que Agustina Inbernoz comenzara a testificar, el músico pidió permiso para salir al baño. También llamó la atención otro detalle de su vestimenta: llegó al tribunal maquillado y con un guante con luces.
En diálogo con Infobae, Jacqueline Díaz, hija de la víctima, y Marita, hermana de Cristian, dicen que el músico utiliza su vestimenta para exponer mensajes durante el juicio. Recordaron que en la primera jornada había llevado una remera con la frase “Y si esperás vas a entender” y que también lo escucharon decirles a dos periodistas “Que Dios reparta suerte”.

Declara Agustina Inbernoz, pareja de Pity al momento del crimen
Por pedido de la testigo todos se retiran de la sala.
La defensa de “Pity” preguntó por el consumo de drogas de Cristian Díaz
Durante el interrogatorio de la defensa, Javier Marino buscó precisar cómo era la relación entre Cristian Díaz y su hija antes del crimen. Verónica Román explicó que la nena no veía a su padre por “cosas de pareja” y aclaró que no existía otro motivo. Recordó que la última vez que ella vio a Díaz fue en un parque, cuando su hija tenía tres años.
Marino también le preguntó específicamente si Díaz tenía problemas de consumo de sustancias durante los años en los que estuvieron juntos. “No, cuando estaba conmigo no”, respondió Román.
“Mi hija fue muy buscada y soñábamos con tener una familia”

Ante las preguntas de Fernando Burlando, Román reconstruyó cómo era su vida junto a Díaz. Contó que convivían en la casa de los padres de él y que ambos habían proyectado formar una familia. “Mi hija fue muy buscada y soñábamos con tener una familia”, recordó. Ella trabajaba mientras Díaz hacía changas ocasionales y tenía una moto. También explicó que se enteró del asesinato cuando se preparaba para ir a trabajar, a través de un mensaje de la mujer del hermano de su ex pareja.
La querella puso especialmente el foco en las consecuencias que tuvo el crimen para la hija de ambos. Román contó que después de la muerte de su padre la nena se aisló y llegó a buscar una referencia paterna en su abuelo. Desde entonces, aseguró, ella quedó a cargo de su manutención con la ayuda de sus padres y hermanos. “Yo soy el sustento de Mica. De todo me hago cargo yo”, dijo.
También explicó que durante años intentó protegerla de la exposición del caso, aunque ahora las redes sociales hacen que resulte más difícil: “Ya ve, ya escucha”. Con el inicio del juicio, agregó, su hija volvió a preguntarle por su padre y por las circunstancias de su muerte.
Comienza a declarar Verónica Román, madre de la segunda hija de Cristian Díaz
Durante el interrogatorio del fiscal Sandro Abraldes, Verónica Román contó que mantuvo una relación de varios años con Cristian Díaz y que tuvieron una hija en 2009, que actualmente tiene 16 años. Explicó que hacía cuatro o cinco años que no veía a su ex pareja cuando ocurrió el crimen y aseguró que, durante el tiempo que estuvieron juntos, nunca lo vio portar cuchillos ni armas. También se refirió a la relación entre Díaz y “Pity” Álvarez: “Sé que era vecino porque vivía ahí. Nunca los vi con un trato frecuente”, afirmó, y dijo desconocer que existieran conflictos previos entre ambos.

Román también relató el impacto que tuvo el asesinato en su hija, que entonces tenía ocho años. Contó que recibió asistencia psicológica y que el comienzo del juicio volvió a remover lo ocurrido. “Está triste”, señaló.
Según explicó, su hija comenzó a buscar información sobre el caso y a preguntarse “por qué pasó” y quién era la persona que había matado a su padre. Al ser consultada sobre qué espera del proceso, fue contundente: “Espero que se haga justicia por él. Lo que veo es que no hay arrepentimiento de lo que hizo, como que no importa. Si tiene que pagar, que pague. Así como puede cantar y salir, puede ir preso. A mi hija la dejó sin un padre”.
Se habla de los testigos
C.U.S. no pudo concurrir por una urgencia odontológica. “Un dolor de muelas”, explica el fiscal Sandro Abraldes en la sala. Declarará el viernes.
Luego continuarán con los otros cuatro testigos previstos para esta jornada.
El defensor Javier Marino plantea algunos recaudos respecto de una testigo que reside en Estados Unidos. En un primer momento se había previsto que declarara desde un consulado argentino, pero finalmente lo hará por videoconferencia. Para acreditar su identidad, deberá exhibir su DNI ante el tribunal.
La testigo también pidió no ver a Pity durante su declaración y que su imagen no sea exhibida mientras presta testimonio.

Llegaron los jueces del tribunal y “Pity” se reincoporó
“Lo que diga la Justicia”
Las partes ya están en la sala. Ingresan los medios para tomar imágenes. Mientras los fotógrafos trabajan, una periodista le preguntó a “Pity” si está filmando una serie y si tiene miedo de volver a la cárcel.
“No”, respondió sobre la supuesta serie. “Lo que diga la Justicia”.
En ese momento intervino la secretaria del tribunal: “Preguntas no, por favor”.
Minutos después, mientras las partes esperan el inicio de la audiencia, “Pity” vuelve a recostarse contra la pared y se queda dormido.
Llegó “Pity” Álvarez
Acompañado de su hermana, el músico llegó a los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires.

Llegan las partes
El primero en llegar fue el fiscal Sandro Abraldes. Más tarde ingresó Fernando Burlando, representante de la familia de Cristian Díaz. Frente al tribunal también esperan el mánager de Pity, Santiago Ruiz, un familiar y su ex abogado Sebastián Queijeiro.
A diferencia del lunes, hoy se sumaron fanáticos del músico. Llegaron con una bandera con una frase de una canción de Intoxicados: “Abriste una puerta sin darte cuenta, era la última que te faltaba abrir”, un fragmento de “Del Mar”.
“Siempre hacemos juntadas por el ‘Pity’ desde que estuvo preso en Ezeiza”, contó una de las seguidoras que esperaba en la puerta del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29.

Expectativa por la llegada de “Pity” Álvarez
La segunda audiencia del juicio contra Cristian “Pity” Álvarez comenzará este miércoles a las 10.30 en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29. Desde temprano, periodistas, fotógrafos y camarógrafos esperan en la puerta del edificio de la calle Paraguay la llegada del músico. Al igual que el lunes, también está Johana, la fanática que viajó desde La Matanza para acompañar a su ídolo.
Para hoy está prevista la declaración de cinco testigos, entre ellos personas que estuvieron en la escena la noche del crimen de Cristian Maximiliano Díaz y cuyos relatos serán clave para reconstruir los momentos previos y posteriores a los disparos.
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