“Poco profesional e irrespetuoso”: los motivos de la salida de Maresca del Chelsea y los entrenadores que suenan para reemplazalo

0
11

Enzo Maresca, out del Chelsea (REUTERS/Scott Heppell)

Enzo Maresca quedó oficialmente desvinculado del Chelsea tras una abrupta ruptura con la directiva del club. El entrenador italiano abandonó su cargo después de que el equipo lograra solo una victoria en sus últimos siete partidos de la Premier League, situación que precipitó el final de su etapa en Stamford Bridge. Los medios británicos repasaron una serie de motivos que llevaron a su despido y calificaron al DT de “poco profesional e irrespetuoso” por determinadas actitudes. Ya hay un apuntado para reemplazarlo.

La salida de Maresca estuvo marcada por tensiones internas, especialmente por una disputa con el departamento médico y diferencias persistentes sobre la gestión de jugadores lesionados. La dirección del Chelsea consideró que un recambio permitirá retomar el rumbo de la temporada, con el objetivo de mantenerse en la pelea por la clasificación a la Liga de Campeones y los demás torneos en curso.

El medio Daily Mail especificó que hubo tres razones que derivaron en el adiós de Maresca de los Blues: 1) Su decisión de no asistir a la rueda de prensa posterior al partido del martes al aducir enfermedad, cuando la directiva cree que no estaba enfermo y consideró la decisión poco profesional, irrespetuosa e injusta para Wilfredo Caballero, ayudante de campo, quien tuvo que sustituirlo; 2) su falta de atención a los consejos médicos sobre los jugadores que regresaban de una lesión y hacerlos jugar durante demasiado tiempo; y 3) los informes que vinculan al DT con un regreso al Manchester City, donde fue asistente de Josep Guardiola, ante una eventual salida del catalán.

Liam Rosenior, candidato para el Chelsea (REUTERS/Christian Hartmann)

Chelsea comunicó que la relación terminó de común acuerdo y agradeció a Maresca por liderar al equipo en su reciente conquista de la UEFA Conference League y el título de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. “Con objetivos clave aún por jugar en cuatro competiciones, incluida la clasificación para la Liga de Campeones, Enzo y el Club creen que un cambio le da al equipo la mejor oportunidad de volver a encarrilar la temporada”, informó el club londinense en su declaración oficial.

Entre los posibles sucesores figuran Liam Rosenior, favorito en las casas de apuestas, y Andoni Iraola, actualmente en el Bournemouth. Por el momento, no está definido el cuerpo técnico de cara al próximo encuentro ante Manchester City, aunque el club espera anunciar al nuevo entrenador en los próximos días. El argentino Willy Caballero podría dirigir de forma provisional si la designación se retrasa. En tanto, aclararon que ni Cesc Fábregas ni John Terry se encuentran entre los finalistas para el puesto. Roberto de Zerbi, vinculado al Marsella y anteriormente considerado, tampoco está en la lista de candidatos. El sitio The Athletic también descartó a Oliver Glasner, del Crystal Palace.

La rápida salida de Maresca del Chelsea creó incertidumbre en el equipo, que este mes disputó nueve partidos en cuatro competiciones y enfrenta una caída de confianza tras obtener dos victorias en sus últimos nueve encuentros. La gestión de Maresca parecía estable hasta hace poco: el club había planeado revisar el proyecto tras finalizar la temporada, durante la segunda etapa del entrenador. Sin embargo, el abrupto final del ciclo del técnico italiano refleja un deterioro interno mayor de lo esperado.

En la Premier League, el Chelsea ocupaba el tercer puesto y se situaba a apenas 6 puntos del líder tras empatar 1-1 con el Arsenal pese a jugar casi una hora con diez hombres por la expulsión de Moisés Caicedo. Después de esa jornada, la diferencia aumentó a nueve puntos y la directiva tomó la decisión de realizar otro cambio de entrenador. El ascenso de Maresca había estado marcado por triunfos como el 3-0 ante el Barcelona en la Champions League y el reconocimiento como Gestor del Mes de noviembre por Barclays el 12 de diciembre. Solo tres semanas después, dejó el club, una velocidad de salida que resulta inusual incluso para los estándares de Stamford Bridge.