
A una semana de la liberación de Néstor Maldonado, la causa por la desaparición de Tania Suárez en la provincia de Córdoba sumó nuevos elementos. La mujer negó cualquier relación sentimental con el acusado y aseguró que fue víctima de insultos y amenazas tras el episodio que la mantuvo alejada de su familia por casi 48 horas: “Estoy mal, estoy mal por todo lo que dicen. No es así como él salió a hablar. Nosotros hasta amenazas recibimos”.
La historia de ambos comenzó en 2021, cuando, de acuerdo con el testimonio de Tania Suárez a El Doce, trabajaba en una concesionaria cercana al bar donde Maldonado era mozo. La mujer relató que el contacto se mantuvo en el marco de la cordialidad: “Él me atendía muy amablemente, siempre me dejaba un obsequio, un bombón, un alfajor. Las veces que yo iba me atendía siempre él, muy atento. Me decía a veces de que me notaba triste, de que si quería hablar con alguien que contaba con él”.
Consultada sobre la naturaleza del vínculo, la mujer negó de manera enfática que hayan sido pareja. “Se creó un vínculo de amistad, nada que ver con lo que él dice. Nunca fuimos pareja, solamente una amistad, a veces nos escribíamos y a veces no, pero solo una amistad”, afirmó Suárez. Este testimonio contrasta con la versión de Maldonado, quien había sugerido ante la Justicia la existencia de una relación sentimental.
Los días previos a la desaparición de Tania Suárez estuvieron marcados por una serie de mensajes y encuentros. El domingo 11 de enero, ambos acordaron verse en la Terminal de Ómnibus de Córdoba tras una llamada perdida y un mensaje que recibió la mujer. Según el relato de Suárez, fue ella quien le comentó a Maldonado que no se sentía bien, a lo que él respondió con una invitación a conversar y tomar mate. “Yo le dije de ir al Parque Sarmiento a tomar unos mates”, indicó. El plan cambió sobre la marcha: “Cuando voy nos juntamos en la Terminal porque él venía de su casa, cuando llego me ve que no estaba bien y me ofrece para despejarnos irnos a las sierras. Fuimos a Capilla del Monte. Ahí no fue como él dijo”, detalló.

En medio del proceso de búsqueda, las autoridades accedieron a mensajes exclusivos entre Tania Suárez y sus familiares. En esos chats, la mujer mencionaba haberse encontrado con una persona a la que no conocía y que “tenía cara de Sajen”, en alusión al conocido violador serial de la provincia. “Sí, yo le mandé… justo me escribió mi familia, mi hija para preguntarme y él me dijo que le dijera que me había juntado con otra persona porque mi hija no lo quería a Maldonado”, reconoció Suárez al medio cordobés. Además, agregó: “No lo conocía personalmente pero sí sabía de su obsesión conmigo. Siempre me hostigaba con los mensajes y las llamadas. Entonces, él me dijo que le dijera que estaba con otra persona, me dijo que le dijera que conocí a alguien en las redes y me junté en el Parque Sarmiento”.
Durante su testimonio, Suárez expuso que en ese momento se encontraba “bajo los efectos de una sustancia, ya que venía atravesando una situación de depresión”. “Yo había tomado unos fármacos queriendo atentar contra mi vida por la situación de violencia que venía atravesando, venía con esos efectos y no estaba bien. Por eso escribí esos mensajes”, sostuvo la mujer.
Sobre las versiones que circularon respecto a un supuesto pedido de dinero al hombre, la mujer fue tajante: “Jamás le pedí nada y lo he ayudado. Él estaba endeudado con una casa, con un departamento”. Además, agregó que en una oportunidad fue ella quien lo asistió: “Una sola vez él me prestó cuando yo tenía a mi hija internada, me prestó 40 mil pesos. Jamás le pedí nada y lo he ayudado. Me pidió si lo podía ayudar a vender unos muebles y yo lo hice, lo ayudé así, publiqué las cosas”.
En relación a la figura de Maldonado, la mujer fue contundente: “Para mí, Néstor Maldonado es un monstruo y una mala persona. Confié en él pero es una mala persona, hablo porque necesitaba que me escucharan. Todo lo que se dijo no es verdad”, aseguró entre lágrimas.
El proceso judicial sigue en marcha, con Maldonado imputado por privación ilegítima de la libertad, lesiones leves y abuso sexual con acceso carnal. Mientras tanto, la familia de Suárez manifestó que continúa recibiendo amenazas a raíz de la exposición mediática del caso. La mujer, por su parte, permanece bajo seguimiento profesional, según las fuentes consultadas.



