
Dos años después del asesinato, la familia de Javier Charpentier continúa exigiendo Justicia ante la reciente absolución de Suyai Contreras, quien había sido acusada como instigadora del crimen. El tribunal de juicio, presidido por el magistrado Juan Pablo Balderrama, comunicó este lunes el veredicto, que dejó a los familiares de la víctima sin respuestas concretas y con un sentimiento de desamparo. En su resolución, el juez reconoció que la prueba presentada demostró la relación de Contreras con el homicidio, pero no coincidió con el rol de instigadora que había planteado la acusación.
El magistrado detalló que la investigación incluyó escuchas de conversaciones entre Contreras, Matías Díaz y Alberto Pérez —estos últimos ya condenados por el hecho—, así como evidencia de que la acusada analizó los movimientos de la víctima y que puso recursos materiales a disposición de los autores materiales.
Balderrama sostuvo que “la señora Suyai Contreras era quien, de alguna manera, administraba o controlaba las armas” utilizadas en el asesinato. A pesar de esto, el tribunal, compuesto también por la jueza Carolina González, resolvió por mayoría absolver a Contreras, señalando que la prueba producida “determina una situación distinta a la que es objeto de acusación”.

Según el fallo, los jueces consideraron que la participación probada de Contreras excedía el marco de la acusación original por instigación. Balderrama explicó que el deber de los jueces es resolver estrictamente dentro de los pedidos formulados por las partes, por lo que no correspondía atribuirle un rol distinto al solicitado en la acusación. Por este motivo, el tribunal absolvió a la imputada tanto por el homicidio de Charpentier como por la supuesta instigación de un tiroteo contra Axel Charpentier, hermano de la víctima, en 2025.
La jueza Patricia Lúpica Cristo, integrante del tribunal, votó en disidencia y afirmó que existían elementos suficientes para condenar a Contreras conforme lo habían requerido el fiscal jefe Gastón Liotard y el querellante Raúl Cavalli. Desde la acusación, se anticipó la posibilidad de presentar un recurso de impugnación para que se revise la sentencia absolutoria.
A la salida de la audiencia, la familia Charpentier expresó su dolor y molestia ante la decisión judicial. Denunciaron haber recibido amenazas y hostigamientos en reiteradas ocasiones, y reclamaron frente a los medios locales por la falta de justicia. “Se cumplieron dos años de que lo mataron, de que esta mujer lo mandó a matar a mi tío y ahora ya no está con nosotros, ya no puede estar presente acá, no se puede ni siquiera defender porque lo mataron por la espalda”, declaró una de las sobrinas de la víctima
Por otro lado, una de las hijas de la víctima recordó que en 2020 sufrieron un incendio en su vivienda, mientras ella y su hijo se encontraban en el interior. “Nos prendieron fuego las ventanas del baño, las ventanas de la pieza y la cocina y la puerta”, relató, agregando que el miedo persiste: “A mí me vinieron a dejar acá antes de comenzar la audiencia y lo siguieron a mi marido”.

El crimen ocurrió el 8 de febrero de 2024, entre las 6:45 y las 6:55, en el cargadero municipal de Plaza Huincul, en el sector conocido como ex talleres de YPF.
Según la reconstrucción judicial, Matías Emiliano Díaz interceptó a Charpentier cuando salía a bordo de un camión Mercedes Benz y le disparó al menos trece veces con una pistola calibre 9 mm. Siete de los disparos impactaron en la víctima, provocándole la muerte por un shock hemodinámico derivado de una lesión vascular en el cayado aórtico.
Tras el ataque, Díaz huyó en un camión regador propiedad de Contreras, conducido por Alberto Alejandro Pérez, quien fue condenado como cómplice. Por estos hechos, tanto Díaz como Pérez recibieron una pena de 10 años y 8 meses de prisión.
La familia Charpentier había señalado a Contreras como responsable intelectual desde los primeros días posteriores al crimen, denunciando además nuevos ataques e intimidaciones. La acusación atribuyó la autoría intelectual a una disputa de larga data entre ambos entornos familiares.



