
Un panadero de 33 años comenzó a ser juzgado desde este lunes en Rosario por haber matado a un compañero de trabajo, el 7 de diciembre de 2022, al arrojarle grasa hirviendo en el rostro, indicaron fuentes judiciales a Infobae.
Se trata de Miguel Alejandro Martínez, quien afronta pedidos de prisión perpetua, según adelantaron tanto el fiscal Patricio Saldutti y la abogada querellante, Verónica Colman.
Martínez fue detenido el 2 de febrero de 2023, tras permanecer prófugo durante un poco más de dos meses, cuando la Policía lo encontró en avenida Las Palmeras y las vías del ferrocarril, en la zona oeste.
Para entonces había dejado crecer su barba y se había teñido el cabello. En enero, mientras estaba evadido de la Justicia, además amenazó en tres oportunidades vía Facebook a la pareja de la víctima, según consta en las denuncias realizadas por la mujer.
El tribunal a cargo del debate oral y público está integrado por los jueces Lisandro Artacho, Gonzalo Fernández Bussy y Carlos Leiva. Para el fiscal, se trata de un caso “sin mucha discusión” sobre la autoría material del ataque, ya que el hecho está filmado y el propio acusado confesó que lo llevó a cabo.
El móvil, desde el inicio de la causa, habría sido por una discusión que previamente habían mantenido los dos hombres en la panadería La Tradición, situada en Santiago al 4700.
Sofiudin fue atacado mientras estaba dormido en el espacio de descanso que tiene el comercio, cuando Martínez le arrojó un balde de grasa hirviendo en la cabeza y huyó de la escena en su moto.
La víctima era el confitero del local, mientras que el presunto agresor estaba a cargo del fritado de roscas, de acuerdo a la información recolectada en el legajo.

“Josesito” no murió en el acto. Falleció después de agonizar 17 días en la unidad de Quemados del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez como consecuencia de una falla multiorgánica e infecciones.
“En una audiencia declaró. Eso ya fue ofrecido como prueba para este juicio, ya que no negó los hechos. No entendemos un móvil lógico de un ataque tan violento y sangriento. Familiares y allegados a la víctima hablaban sobre que (Martínez) le tenía celos, pero no hay justificación para actuar de esta manera”, expresó el fiscal Saldutti este lunes en conferencia de prensa.
El funcionario judicial amplió: “Eran compañeros de trabajo en una panadería. Contemplamos que es un hecho con alevosía por actuar sobre seguro aprovechando el estado de indefensión de la víctima porque el acusado esperó que la víctima se acostara en el lugar de descanso y recién ahí le arrojó el balde. La alevosía comprende premeditación”.
Por su parte, Colman indicó en Radio 2 que durante el proceso se aportaron “pruebas documentales, videos y testigos que son clave” para una eventual condena. “Este hombre tenía el plan de matar”, afirmó.



