
Las condiciones meteorológicas en Argentina atraviesan un escenario de contrastes, con la presencia de una atmósfera húmeda e inestable que sostiene alertas por tormentas en diversas regiones del NOA y Cuyo, mientras el centro del país enfrenta altas temperaturas y déficit hídrico.
Las lluvias intensas y persistentes provocaron desbordes e inundaciones en el norte argentino, con tormentas que dejaron daños por granizo y ráfagas de viento, situación que se mantiene desde hace varias semanas.
El panorama no se limita a las precipitaciones. Meteored detalló que el norte de la provincia de Buenos Aires y amplias zonas de la región Pampeana sufren la falta de lluvias debido a un bloqueo atmosférico, lo que derivó en señales de déficit hídrico y el inicio de incendios de pastizales. Las altas temperaturas y la escasez de agua plantean desafíos adicionales para la agricultura y la vida cotidiana de los habitantes de la región.

Para la llegada del viernes, el centro-este del país mira hacia una posible mejora. No obstante, no se descartan chaparrones o tormentas aisladas, aunque no se espera un evento de lluvias generalizadas que implique un nivel de alerta elevado. En el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el período de inestabilidad se concentraría en las horas de la tarde, con una tendencia a la mejora hacia la noche.
El calor se mantendrá, ya que el termómetro alcanzará a marcar 30 grados por la tarde, mientras que la mínima será de 23 grados, según los datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La probabilidad de tormenta se mantendrá entre un 10% y 40% por la tarde y la noche.
Luego, tanto sábado como domingo se espera que los días sean similares: máximas de 31 °C y mínimas de 22 °C ambas jornadas. El cielo se mantendrá parcialmente nublado.
Luego, para la próxima semana, se espera un leve aumento de la temperatura, lo que provocará días más sofocantes por el calor. El lunes la máxima será de 32 grados, mientras que martes y miércoles alcanzará los 33 °C.
Ni CABA ni el Conurbano se verán amenazados por alertas por calores extremos. Sin embargo, el suroeste de la provincia de Buenos Aires sí se encuentra bajo advertencia amarilla: abarca la zona de Coronel Suárez, Pigüé, Púan, Tornquist, Bahía Blanca y hasta Carmen de Patagones.

La costa bonaerense experimentará condiciones ventosas durante el fin de semana, con vientos provenientes del este y noreste, nubosidad variable y algunos episodios de inestabilidad que podrían manifestarse como lluvias aisladas o chaparrones dispersos.
En materia de temperaturas, el litoral marítimo bonaerense mostrará diferencias marcadas: desde San Clemente del Tuyú hasta Villa Gesell, las máximas oscilarán entre 22 y 25 °C, pero avanzando hacia Mar del Plata y las playas del sur-sudoeste, los valores se acercarán a los 30 °C, superando esa marca en localidades como Monte Hermoso.
Cómo estará durante el fin de semana en el resto del país
Mientras tanto, en el oeste de la provincia de Neuquén, el calor marcará el ritmo de la jornada. Se prevén temperaturas máximas cercanas a los 40 °C., seguidas por la llegada de tormentas que podrían venir acompañadas por un cambio en la dirección del viento hacia el sudoeste.
La zona de alerta amarilla por tormentas fuertes involucra toda la provincia de Neuquén, el norte de Río Negro, Mendoza, el oeste de La Pampa, el sur de San Luis, San Juan y el NOA, con posibles episodios de granizo, actividad eléctrica intensa y ráfagas que superarían los 90 km/h.
Las lluvias podrían acumular entre 20 y 50 milímetros en cortos períodos, con la posibilidad de superar estos valores de manera puntual. Meteored señaló que las tormentas severas tendrán un carácter aislado, aunque no se descartan efectos de impacto local.

A su vez, en la misma región, y a pesar de las precipitaciones, las alertas por temperaturas extremas se mantienen. El límite entre La Pampa, Río Negro y Neuquén se encuentra bajo advertencia roja: efecto alto a extremo en la salud.
En el oeste de Chubut la situación es de alerta amarilla, al igual que en el oeste rionegrino y el sur neuquino. Parte de Córdoba también está bajo la misma advertencia. En Corrientes el aviso es de color naranja.
La situación resulta especialmente desfavorable para el noroeste de Chubut, donde los incendios forestales permanecen activos. Hacia el lunes 2 de febrero, las previsiones apuntan a la llegada de algunas lluvias en la zona, acompañadas por un descenso notable de la temperatura y ráfagas peligrosas de entre 60 y 75 km/h debido al ingreso de un frente frío.
Este fenómeno podría modificar el comportamiento de los incendios, aunque la incertidumbre persiste, de acuerdo con el análisis de Meteored.
En el sector de Cuyo, el último día del mes se esperan tormentas localmente fuertes, bajo alerta temprana amarilla del SMN. El ingreso de aire más frío desde el sur podría propiciar nevadas en las zonas altas de la cordillera de Mendoza durante la jornada del sábado, mientras que el norte del NOA también anticipa tormentas.



