En Córdoba, el paso veloz de un patrullero por las calles del barrio Ferrer se transformó en la esperanza más cercana para una madre que enfrentó una emergencia desesperante: su hija de cuatro años había dejado de respirar. La escena alteró la jornada y puso a prueba la respuesta de los agentes policiales, que debieron intervenir con rapidez ante un episodio de ahogamiento por broncoaspiración con comida.
El hecho se desencadenó poco después del mediodía, en la zona de Domingo de Irala al 1100, cuando un móvil policial realizaba tareas de patrullaje. En ese momento, una mujer se acercó al vehículo que tenía dentro a dos uniformados, visiblemente alterada y acompañada por su pequeña hija, quien, según relataron los policías, no conseguía respirar tras haberse atragantado con alimentos. La situación requería una reacción inmediata: los policías optaron por tomar a ambas y avanzar hacia el centro médico más cercano, sin esperar la llegada de una ambulancia.
El trayecto desde el domicilio hasta la Clínica Vélez Sarsfield, situada en calle Naciones Unidas al 984, se convirtió en un operativo de urgencia. En el interior del móvil, el personal policial intentó estabilizar a la niña aplicando maniobras de primeros auxilios. Durante esos minutos, la prioridad fue mantener la vía aérea despejada y procurar que la menor recuperara la respiración, un procedimiento que, en casos de broncoaspiración, puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El ingreso a la clínica permitió que la menor recibiera atención médica especializada. El parte indicó que “tras la atención recibida en la clínica, la niña se encontraba fuera de peligro”. Este dato, resaltado por los voceros, trajo alivio a la familia y al personal que intervino en el traslado.

Según informó el Ministerio de Salud, la broncoaspiración sucede cuando un alimento u objeto bloquea el paso de aire hacia los pulmones. Entre los signos más frecuentes, se identifican la imposibilidad de toser, hablar o respirar y el gesto instintivo de llevarse las manos al cuello. Frente a este cuadro, la maniobra de Heimlich aparece como la herramienta principal para intentar liberar la obstrucción.
La técnica de Heimlich consiste en ubicarse detrás de la persona afectada, rodearla con los brazos por debajo de los suyos y ejercer presión con un puño cerrado justo por encima del ombligo, imprimiendo fuerza hacia adentro y hacia arriba. En niños y bebés, el procedimiento varía y requiere extremar los cuidados, recomendando siempre buscar ayuda profesional de inmediato.
Los bebés y los niños son los más vulnerables al atragantamiento, ya sea porque llevan objetos a la boca o porque ingieren alimentos inadecuados para su edad. Por esa razón, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la supervisión durante la alimentación y de la capacitación básica en primeros auxilios tanto para padres como para cuidadores.
Murió un nene de dos años en una colonia de Tucumán
Un nene de dos años murió el pasado martes 6 de enero en un jardín maternal de Tucumán, luego de que se atragantara mientras comía uvas. Aunque intentaron reanimarlo, el personal médico confirmó que había sufrido un paro cardiorrespiratorio. La Justicia buscará determinar cómo ocurrió el hecho y sus respectivas responsabilidades penales.
El episodio ocurrió alrededor de las 10:15 horas, en un jardín ubicado en la calle Berutti al 800, de la localidad de Yerba Buena. Según confirmaron las autoridades, al momento de atorarse con la fruta, el menor fue asistido en el lugar con maniobras de reanimación cardio pulmonar (RCP) por los docentes y responsables del establecimiento.
En simultáneo, las autoridades educativas se habrían contactado con el 107, la línea que corresponde al servicio de emergencias, por lo que solicitaron su traslado en una ambulancia al Hospital Municipal Ramón Carrillo.
De acuerdo con la información publicada por Canal 10 de Tucumán, el menor de edad fue asistido por un equipo de la guardia médica. Aunque continuaron con los intentos de reanimarlo, los profesionales constataron que su muerte se produjo por un paro cardiorrespiratorio.
Según la reconstrucción de los hechos brindada por la médica, el nene “ingresó sin vida en paro cardiorrespiratorio constatado por electrocardiograma, nunca salió del paro ni con cardiodesfibrilador”. Asimismo, aclaró que el pequeño había llegado al centro de salud a las 11:00 horas y que se decidió ponerle un freno a las maniobras de reanimación a las 11:58 horas.
A partir de la confirmación de la muerte del menor de edad, la fiscal María del Carmen Reuter dispuso un operativo en el jardín maternal y el hospital. La fical estuvo acompañada por la investigadora Sylvina Ojeda y la psicóloga Silvia Morales. En el lugar, trabajaron también integrantes del Equipo de Contención y Acompañamiento a la Víctima (ECAV) y los especialistas del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).
De esta manera, la Fiscalía secuestró documentación y cámaras de seguridad para determinar si el establecimiento contaba con la habilitación requerida y reconstruir cómo ocurrió el suceso, de acuerdo con la información a la que tuvo acceso El Tucumano. Además, indicaron que la autopsia del menor estaba prevista para la tarde del mismo martes.



