La Policía de la Ciudad detuvo a un empleado infiel de una fábrica textil del barrio de Parque Avellaneda y a dos cómplices por robar 700 pantalones, valuados en más de 10 millones de pesos.
El hecho ocurrió durante el feriado del 1 de enero, cuando efectivos de la Comisaría Vecinal 9-C observaron a tres hombres trasladando bultos en bolsas negras desde el interior de una fábrica ubicada en la calle White al 2000.
La escasa circulación de personas en la zona generó sospechas entre los oficiales, quienes solicitaron apoyo para identificar a los sujetos.
En ese momento, una vecina alertó a la propietaria de la fábrica, quien se presentó en el lugar y confirmó que se trataba de un robo. La empresaria identificó a uno de los implicados como empleado de su establecimiento y señaló que, junto a sus dos cómplices, había trasladado la mercadería sustraída hasta un local situado a unos cien metros.
Según informaron fuentes policiales, los bienes recuperados corresponden a 700 pantalones de distintos talles y modelos, cuyo valor total ronda los 10 millones de pesos. Los detenidos son un hombre de nacionalidad boliviana, de 20 años, y dos argentinos de 27 y 22 años, todos residentes en la localidad de Villa Celina.

Los imputados quedaron a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 8, a cargo de la jueza Yamile Brenan.
Antecedente
En abril del año pasado, la Policía de Córdoba logró detener a tres empleados de una reconocida empresa de Córdoba por el robo de maquinarias, herramientas y cables utilizadas para las obras. En total, los elementos sustraídos están valuados en 100 millones de pesos.
Para dar con los responsables, las autoridades realizaron más de 30 allanamientos en diferentes domicilios. El operativo estuvo a cargo de la Dirección General de Investigaciones Criminales.
La modalidad delictiva empleada por la organización era compleja y operaba con una estructura clara. Según los informes de las autoridades, los delincuentes sustraían elementos clave para las obras que realiza Caminos de las Sierras.
Las herramientas, maquinarias y cables robados no solo eran vendidos en el mercado negro, sino que también se utilizaban en otras instalaciones, donde los involucrados fingían que los trabajos eran parte de los servicios legítimos ofrecidos por la empresa.
En línea con la hipótesis de las autoridades, habría otros criminales que operaban de forma externa a la empresa. Estos últimos habrían facilitado el acceso y la sustracción de los bienes, aprovechando su conocimiento interno y el acceso a las instalaciones de la firma, según informó el portal CBA24N.
Como resultado del operativo, se lograron recuperar algunos de los elementos sustraídos, así como también se incautaron armas de fuego. Sin embargo, las investigaciones siguen en curso, y las autoridades no descartan que surjan más arrestos en las próximas horas.

El ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, brindó detalles de la operación en una conferencia de prensa desde la Escuela de Oficiales de Policía “Ltdor. Gral. Don José de San Martín”. A su lado, el jefe de la Policía, Leonardo Gutiérrez, y el director general de Investigaciones Criminales, Alberto Bietti, confirmaron que parte de los objetos incautados estaban directamente relacionados con los robos a Caminos de las Sierras.
La causa recayó en la Fiscalía de la Dra. Daniela Maluff, quien está a cargo de coordinar las acciones judiciales para esclarecer todos los aspectos del caso.
Otro robo de empleados a una empresa
Tres empleados de una fábrica de cerámica sanitaria del partido de Lanús, ubicada en 1° de Mayo al 3500, fueron detenidos tras una investigación policial que los señalaba como los responsables de un esquema de robo sistemático dentro del establecimiento.
Los trabajadores manipulaban las cámaras de seguridad para evitar ser detectados mientras sustraían inodoros, bidets y otros productos, pertenecientes a la firma.
El caso salió a la luz cuando el propietario de la fábrica, W.J.L., detectó irregularidades en el stock de mercadería. Ante la sospecha de que sus empleados podían estar involucrados, decidió instalar cámaras espejo para registrar posibles maniobras fraudulentas.
Las grabaciones confirmaron que los trabajadores accedían al predio en horas de la madrugada, apagaban las llaves térmicas de los dispositivos y cargaban los productos robados en vehículos particulares.
Según la información aportada por fuentes policiales y judiciales, la banda estaba integrada por tres empleados identificados como P.A.M. (42 años), G.O.A. (35 años) y G.F. (32 años). Todos ellos tenían acceso directo al sector de depósito de la empresa y conocían el funcionamiento del sistema de vigilancia.



