
Una mujer de La Banda, provincia de Santiago del Estero, fue detenida este miércoles, luego de que resistiera a que su bebé recibiera la atención médica que necesitaba. Según constataron las autoridades, el pequeño estuvo hospitalizado recientemente, al igual que sus demás hermanos. A raíz de esto, se ordenó la apertura de una investigación por presunto maltrato infantil.
Todo comenzó cuando el menor de edad ingresó con convulsiones al Centro Integral de Salud (CIS) Banda. La acusada, de 29 años, fue quien lo llevó hasta el centro de salud, pero la situación se tornó violenta, después de que una médica le informara que su hijo debía recibir oxigenación y permanecer internado por tiempo indefinido.
Fue así que durante el episodio, se produjo un forcejeo entre la mujer y una de las profesionales de la salud. En ese momento, la médica intentaba evitar la salida del niño sin que recibiera la asistencia requerida.
De acuerdo con la información publicada por El Litoral, el hecho motivó la intervención policial y de la Justicia local por el riesgo inmediato para la salud del menor. Luego de que se presentaran en el centro de salud, la Fiscalía dispuso la aprehensión de la madre y ordenó la atención médica urgente para el menor de edad.

De inmediato, se dio intervención al fiscal Mariano Gómez, quien constató que la mujer contaba con antecedentes médicos. Tras acceder al historial clínico, las autoridades confirmaron que la madre había retirado anteriormente a otros cuatro hijos de las instituciones CIS Banda y CEPSI sin completar los tratamientos ni recibir el alta médica. Incluso, no era la primera vez que sucedía algo similar con el bebé afectado.
Por este motivo, se dio intervención a Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia para asegurar medidas de protección para los otros cuatro menores. En paralelo, se ordenaron medidas judiciales mientras se investigan tanto el estado de salud de los menores como la situación legal de la familia.
Internaron a una recién nacida que dio positivo en cocaína en Córdoba
El hallazgo de cocaína en una recién nacida en el Hospital Regional José Antonio Ceballos de Bell Ville activó de inmediato los protocolos de emergencia tanto médicos como judiciales en la provincia de Córdoba. Según informó El Doce TV, la menor permanece internada en el área de neonatología, donde los profesionales mantienen un monitoreo estricto para anticipar y tratar posibles complicaciones derivadas de la exposición prenatal a sustancias psicoactivas.
El seguimiento de la bebé es constante. José María Ruíz, director del hospital, advirtió a Cadena 3 sobre las consecuencias potenciales: “El seguimiento es permanente. Hay que evaluar posibles consecuencias como daño neurológico, problemas respiratorios o renales. La cocaína es una sustancia que provoca efectos graves en adultos; en un recién nacido, sin defensas, el impacto puede ser mayor”. Los médicos recalcan que la sustancia atraviesa la placenta y expone al feto durante el embarazo, lo que puede amplificar los riesgos.
El caso fue notificado de inmediato a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que ya interviene para garantizar la protección integral de los derechos de la menor. Esta participación institucional es clave para definir el futuro familiar de la niña una vez que reciba el alta médica.
Los controles toxicológicos a la madre, realizados tras el parto, resultaron positivos y llevaron a la decisión de aplicar los mismos exámenes a la recién nacida. El resultado confirmó la presencia de la misma sustancia, lo que reforzó la necesidad de intensificar los controles médicos y sociales en ambos casos.
Al revisar la historia clínica de la madre, los profesionales constataron antecedentes de consumo de drogas. Este dato, considerado clave por el equipo sanitario, orienta tanto la estrategia médica como el abordaje social y legal. “Nuestro compromiso es ayudar tanto al bebé como a la mamá”, remarcó Ruíz en Cadena 3, subrayando que el acompañamiento no se limita al plano médico.
El hospital dispuso la intervención de psicólogos y psiquiatras para la madre y su entorno, reflejando la aplicación de un protocolo integral que busca abordar tanto las adicciones como sus efectos en el núcleo familiar.



