Ejecutaron de un tiro en la cabeza a un adolescente en Rosario: ya había sido amenazado de muerte por Los Menores

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El predio del club donde el adolescente fue encontrado muerto (El Ciudadano)

El cuerpo sin vida de Yair Thiago González fue hallado el 2 de enero, junto al alambrado que delimita la cancha de fútbol del Club Infantil Libertad, en el barrio de Bella Vista Oeste, Rosario. El descubrimiento estuvo a cargo del portero de la institución, quien alertó a las autoridades al encontrar el cadáver adyacente a la Quinta Luciani. Algunos miembros del club reconocieron al adolescente, quien había integrado los equipos de fútbol infantil de la entidad. Finalmente, su identidad se confirmó este lunes y se conoció que el joven ya había sido amenazado de muerte anteriormente.

La investigación penal quedó en manos de la fiscal Marisol Fabbro, quien encabeza las actuaciones junto al equipo de la Unidad Fiscal de Violencia Altamente Lesiva.

En las primeras horas, informes policiales preliminares dejaron abierta la posibilidad de que González hubiera sufrido golpes en el rostro, pero la autopsia oficial remitida al equipo forense despejó esas dudas y confirmó que la causa de muerte fue provocada por disparos en el cráneo.

Según lo informado por El Ciudadano, este dato orientó la pesquisa hacia la hipótesis de un homicidio vinculado a disputas territoriales, con características de crimen mafioso. Actualmente, la Fiscalía continúa con peritajes forenses y revisa en detalle el material captado por cámaras de seguridad públicas y privadas, incluidas imágenes de domos de 360 grados que monitorean el predio del club. Las autoridades aún buscan determinar si el adolescente fue asesinado en el lugar donde se encontró su cuerpo y avanzan en la identificación de los autores materiales.

El historial de violencia que rodeaba a González se remonta por lo menos a un año antes del brutal desenlace, puesto que el adolescente había sido blanco de amenazas y ataques armados perpetrados por la banda conocida como Los Menores, que opera en la zona de Parque Oeste.

La investigación penal busca esclarecer tanto los autores del crimen como el lugar exacto de la ejecución (@MinSegSF)

El 1° de noviembre de 2024, Bruno Ayala, condenado meses después a ocho años de prisión, le disparó en las piernas mientras compartía una bebida con amigos en la vía pública. Dos días después, Ayala volvió a buscarlo en Cerrito al 5500 y efectuó nuevos disparos con una pistola de 9 milímetros; González logró salir ileso, aunque una vecina que pasaba por el lugar recibió un tiro en la cabeza y sobrevivió.

Los registros judiciales y policiales indican que estos ataques se debieron a la negativa del joven y su entorno a involucrarse en la venta de estupefacientes para Los Menores. Testimonios recogidos en esa causa describieron cómo otros adolescentes que intentaron desvincularse de la banda sufrieron persecuciones como represalia.

El expediente judicial también expone un episodio previo que ilustra el clima de inseguridad en el que vivía la víctima. El 1° de abril de 2024, la Policía detuvo a González tras un tiroteo contra los ocupantes de un vehículo en la esquina de Rouillón y Pasco.

En el operativo, los agentes secuestraron una tumbera (arma casera) con proyectiles calibre 22 largo que portaba el menor. Según narró entonces el joven, esa arma la usaba para defenderse de Los Tripi, otra banda de peso que históricamente disputa el territorio del Fonavi en Parque Oeste.

Actualmente, la Fiscalía prosigue la investigación del homicidio con peritajes forenses y una revisión exhaustiva del material captado por cámaras de seguridad públicas y privadas, incluyendo domos de 360 grados que vigilan el predio del club.

Los interrogantes más graves permanecen abiertos: las autoridades buscan establecer si González fue asesinado en el lugar donde se encontró su cuerpo y avanzan en la identificación de los autores materiales del crimen. El curso judicial mantiene todas las líneas de pesquisa activas mientras la conmoción social sigue creciendo en la provincia.