El nuevo giro en el caso de Claudia Ferro, la mujer desaparecida en Villa Luro hace casi diez años

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$2 millones de recompensa: la notificación del Ministerio de Seguridad de la Nación

Claudia Alicia Ferro desapareció. Fue vista por última vez a fines de noviembre de 2016, entre los días 23 y 26 de aquel mes. Era una artista de clown, animadora de fiestas infantiles. Vivía en Villa Luro, en una casa sobre la calle Corvalán al 400. Tenía 51 años.

Un trío de curiosos trashumantes ocupaba su casa en aquellos días de noviembre de 2016. Rápidamente, atrajeron la atención de la prensa. Uno de ellos, Ezequiel Tuttolomondo, un joven santafesino de 21 años en ese entonces, hacía de vocero para explicar la situación, con una bizarra conferencia de prensa que dio con su cara oculta por una máscara del ratón Mickey. Y así, el caso quedó en el recuerdo: una historia irresuelta de tantas, de las que suelen ser revividas por una parte del periodismo policial.

El Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece la magra recompensa de $2 millones para quien aporte datos sobre Claudia, a la que consideran víctima de “un hecho delictual”.

Casi diez años después, Claudia Ferro sigue desaparecida. No se hallaron sus restos, sus huesos, o una mancha de su sangre. No hay imputados por el caso siquiera. De acuerdo a datos actuales de la Cámara Criminal y Correccional, su expediente tramita en el Juzgado N°51 bajo la calificación de “averiguación de ilícito”, con una investigación delegada en la fiscalía. Todavía es una causa NN, sin autores identificados.

No dice “homicidio” esa ficha en la Cámara. Simplemente, “averiguación”, algo que pasó. Mientras tanto, a Claudia Ferro, que hoy tendría 60 años, otro sector de la Justicia la da por fallecida.

Fragmento del fallo que decretó la presunta muerte de Claudia Ferro

En mayo de 2025, el Juzgado Civil N.º 22, a cargo del juez Ignacio Renaudi Basavilbaso, la declaró supuestamente muerta, en un expediente iniciado por tres integrantes de su familia en el año 2017, bajo la figura de ausencia con presunción de fallecimiento, con un fallo al que accedió Infobae. Sus familiares manifiestan que “la desaparición de Claudia Alicia Ferro se produjo a fines de diciembre del año 2016, que se enteraron por aviso de los vecinos y porque la casa donde se domiciliaba ubicada en la calle Corvalán, de CABA, se entraba ocupada por personas extrañas».

Dos meses antes de determinar la supuesta muerte, la fiscalía del expediente había dado su visto bueno para la decisión. “No está muerta. Se fue de mochilera”, había dicho Tuttolomondo en una de sus conferencias. Para la ley argentina, irse sin avisar puede traer ciertas complicaciones.

“El artículo 85 del Código Civil y Comercial de la Nación dispone que la ausencia de una persona de su domicilio sin que se tenga noticia de ella por el término de tres años, causa la presunción de su fallecimiento aunque haya dejado apoderado. El plazo debe contarse desde la última noticia del ausente”, recordó el fiscal en su dictamen.

Para ese entonces, ya se habían librado oficios a la Cámara Electoral, a Policía Federal, a la ANSES, al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas, al Registro Nacional de las Personas, Migraciones y un largo etcétera. Incluso a la Fiscalía Criminal y Correccional N°42, que investigaba su desaparición, todos ellos sin resultado. Los registros comerciales y previsionales de Ferro, por otra parte, están en blanco y sin novedades hace más de una década.

En enero de 2024, el Juzgado había emplazado a Claudia misma “a fin de que comparezca a estar a derecho”, con una serie de edictos publicados en el Boletín Oficial y diversos diarios. Sin embargo, Ferro nunca respondió.

La fecha de su muerte fue establecida el 31 de junio de 2018, sin brindar mayores explicaciones sobre ese día.

Claudia era la única hija de Oscar, su padre, fallecido en 2007. Con su muerte declarada, sus tres familiares se presentaron en el mismo juzgado en diciembre último para reclamar por la sucesión. El acervo hereditario invocado en esa presentación, precisamente, es la casa de la calle Corvalán, la que ocupaba “Mickey” Tuttelemondo y sus dos compadres, hoy desierta, con un mural en su frente que recuerda a Claudia con su nariz de clown.

Ezequiel Fabián Tuttelemondo frente a la casa de Villa Luro que hoy reclaman los familiares de Claudia

“Mickey”, procesado por narco y desaparecido también

Tuttelemondo mismo tampoco puede ser encontrado. Esta semana, el Gobierno brasileño publicó una serie de alertas en sus redes sociales con la cara del hombre que se disfrazó de Mickey Mouse frente a la casa de la calle Corvalán.

En su sitio web, la Delegación de Protección a las Personas de la Policía de Bahia asegura que se supo de él por última vez el 1° de diciembre de 2024 en el centro histórico de esa misma ciudad, donde se encuentra el célebre Pelourinho. La foto difundida por las autoridades brasileñas lo muestra con la misma barba que usaba en los días después de la desaparición de Ferro. La alerta también se replicó en Colombia.

En diciembre de 2021, cinco años después de la desaparición de la artista de Villa Luro, la Sala A de la Cámara Federal rosarina confirmó su procesamiento sin prisión preventiva en una vieja causa por el delito de narcotráfico. La Policía provincial lo había hallado en un búnker de cocaína en 2013, con una escopeta doble caño y apenas 18 años de edad. Una chica de 16 años lo acompañaba en el lugar, donde se encontraron casi 400 gramos de polvo.

Sería visto por última vez en Bahía exactamente tres años después.