
Trenes Argentinos anunció la interrupción del servicio del Tren de la Costa durante un período de 21 días, desde el lunes 13 de abril hasta el domingo 3 de mayo inclusive. La medida responde a la ejecución de una obra hidráulica a cargo del municipio de San Isidro, que contempla la construcción de un aliviador de desagües pluviales en la cuenca Alto Perú.
En el marco de este proyecto, la comuna debe realizar el cruce de los caños colectores pluviales por debajo del tendido ferroviario, específicamente en el paso a nivel de la calle 33 Orientales.
Como consecuencia directa de estos trabajos, el paso peatonal y vehicular en el cruce permanecerá restringido durante toda la intervención. Además, será necesario proceder al corte total del suministro eléctrico de la línea ferroviaria para garantizar la seguridad de las tareas.
Durante el lapso de la interrupción, quienes circulen a pie o en automóvil podrán optar por las calles Juan Crisol y Presidente Uriburu como rutas alternativas.
El Aliviador Alto Perú forma parte de un plan destinado a optimizar el drenaje pluvial en diferentes barrios del distrito, con el objetivo de mitigar los efectos de las lluvias intensas y evitar inundaciones, mediante la ampliación del sistema de desagües preexistente.
La extensión de los trabajos dependerá del avance de la intervención, según precisaron los responsables. Para consultas adicionales o información actualizada, los usuarios tienen a disposición el sitio web oficial y la aplicación móvil de Trenes Argentinos.
Continúa suspendido el servicio del tren desde Constitución hasta Pinamar

La conexión ferroviaria entre Buenos Aires y Pinamar enfrenta una suspensión indefinida y la perspectiva de un cierre definitivo, luego de que el material rodante fuera reasignado a otra provincia. Según publicó La Noticia 1, la empresa Trenes Argentinos Operaciones (TAO) confirmó que inició el proceso de traslado de las formaciones CAF Serie 593, conocidas como “Camellos”, hacia la provincia de Río Negro, lo que en los hechos marca el final del ramal que unía la capital argentina con el tradicional balneario bonaerense.
Con este movimiento, la posibilidad de una futura reactivación del servicio desaparece, ya que las formaciones dejarán de estar disponibles para operar en el trayecto original.
Las unidades ferroviarias habían permanecido almacenadas en talleres desde la suspensión del servicio en abril de 2025. Estos coches, fuera de actividad desde entonces, fueron movilizados recientemente para una revisión técnica previa a su envío a la empresa provincial Tren Patagónico, que será la nueva destinataria de los trenes.
La decisión de transferir el material rodante a Río Negro también descarta su utilización para reactivar otros corredores ferroviarios interrumpidos por falta de equipos, entre ellos el trayecto regional entre Rosario y Cañada de Gómez, que dependía de la disponibilidad de formaciones para recuperar su funcionamiento.
La Noticia 1 detalló que la alternativa de que el gobierno de la provincia de Buenos Aires tomara a su cargo la continuidad del servicio quedó completamente anulada. La administración bonaerense había expresado en distintas ocasiones su interés por operar el ramal, siempre que la Nación transfiriera tanto la infraestructura como los trenes. Sin embargo, la decisión de ceder las formaciones a otra jurisdicción desactivó cualquier posibilidad de acuerdo y cerró definitivamente esa puerta.
La interrupción del servicio, de acuerdo con lo expuesto por Trenes Argentinos, se fundó en “cuestiones de seguridad operacional”. En paralelo, una licitación destinada a la reparación de cuatro puentes clave para la operación de la línea, que ya contaba con empresas interesadas en ejecutar las obras, quedó paralizada y hasta el momento no se adjudicó a ningún oferente.
Los informes técnicos elaborados por la operadora ferroviaria advierten que el tendido presenta un deterioro severo, consecuencia de más de 80 años de uso ininterrumpido. Una gran parte de la infraestructura se compone de durmientes metálicos afectados gravemente por la corrosión, lo que compromete de manera significativa la estabilidad y seguridad de la vía.
El ramal no solo requiere intervenciones en los puentes, sino que incluye más de cien estructuras adicionales, entre alcantarillas, viaductos y pasos metálicos, todas ellas necesitadas de reparaciones urgentes para garantizar condiciones mínimas de circulación.



