
Un masivo operativo de fuerzas especiales en la región de Santa Fe concluyó con el secuestro de un arsenal de armas de guerra, cientos de municiones, grandes sumas de dinero en efectivo y vehículos, en una serie de procedimientos que se extendieron entre lunes y martes en distintas localidades del sur santafesino. Algunas de ellas fueron encontradas en cisternas enterradas bajo tierra.
La investigación tiene como eje a la banda conocida como Los Menores, señalada por su actividad delictiva en el barrio 7 de Septiembre. En el marco de los operatuivos, tres hombres resultaron aprehendidos.
Durante la mañana del miércoles, el armamento incautado fue exhibido en la sede de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), ubicada en Rouillón al 1968.
El despliegue contó con la participación de la TOE, la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales (Ciope) y la supervisión de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas (Uval), encabezada por el fiscal Patricio Saldutti, de acuerdo con la información a la que pudo acceder el medio local Rosario3.
El principal hallazgo ocurrió en una propiedad de María Teresa al 700, en la localidad de Roldán, donde el grueso del arsenal se encontraba enterrado bajo tierra.
Según detalló el jefe de la Ciope, Maximiliano Bertolotti, las armas estaban ocultas dentro de cisternas para agua, cuidadosamente enterradas para dificultar su localización. Allí se recuperaron dos fusiles calibre 5,56 × 45 milímetros OTAN: uno de manufactura china, modelo Tipo 56, y otro estadounidense, marca Colt. A estos se suman dos carabinas —una de ellas con diseño similar a un fusil de asalto—, un revólver y cinco pistolas calibre nueve milímetros.
La localización del armamento fue posible gracias a la información aportada por un informante, cuya identidad se mantiene reservada.
Mientras los agentes realizaban tareas de excavación en el terreno de Roldán, una camioneta Volkswagen Amarok se detuvo cerca del lugar. Según se informó, sus tres ocupantes observaron el operativo por encima del tapial, lo que motivó su identificación y posterior demora. Uno de ellos resultó ser familiar directo de un supuesto miembro de la banda investigada, que detenido el año anterior durante otro procedimiento de inteligencia. Además, los tres hombres presentaron versiones contradictorias sobre el motivo de su presencia en la zona y llevaban frazadas y sábanas en el vehículo, lo que sumó razones para profundizar las averiguaciones.

Con la autorización del fiscal Saldutti, se procedió al allanamiento de los domicilios de los demorados. Allí, los efectivos encontraron elementos considerados de interés para la investigación, aunque no se detallaron públicamente.
En total, los procedimientos incluyeron ocho operativos simultáneos en Roldán, Ibarlucea y Rosario.
En una zona rural de Ibarlucea, las fuerzas secuestraron rifles de aire comprimido, una carabina calibre .22, dos escopetas, cinco miras telescópicas, una lancha, una motocicleta, casi mil cartuchos de distintos calibres y fundas para armas cortas. El inmueble allanado se encontraba vacío al momento del ingreso policial.
Por otro lado, otro de los procedimientos más relevantes tuvo lugar en una vivienda del complejo Fonavi de Schweitzer al 7700, en el barrio 7 de Septiembre. Allí reside un referente de la barra brava de Rosario Central. Los investigadores hallaron 10 millones de pesos, 550 dólares, una pulsera de oro y ocho teléfonos celulares, elementos que fueron secuestrados como parte de la pesquisa.
El material incautado será sometido a peritajes balísticos y las investigaciones continúan para determinar el origen de las armas y su posible vinculación con hechos recientes de violencia en la ciudad y la región.



