
La búsqueda de los restos de Luis “Quique” Berón (54) en el Río Paraná continúa sin resultados, luego de que fuera asesinado por su propio hijo el martes en la zona conocida como isla Puesto 3 (kilómetro 363), del departamento entrerriano de Diamante. Mientras tanto, el único detenido será imputado hoy por el delito de homicidio agravado por el vínculo.
El hombre, de 53 años, cayó al agua luego de recibir un disparo de escopeta. Desde ese entonces, se ordenó a los agentes de la Prefectura Naval que rastrillen el río, con el objetivo de encontrar el cadáver de la víctima. Según trascendió, Quique era conocido en la zona del Delta entrerriano, donde alternaba su labor como pescador artesanal con la atención de una despensa. También afirmaron que vivía en la isla donde ocurrió todo.
El operativo también incluyó la participación de buzos de búsqueda y rescate policial, el uso de drones de rastreos especiales para terrenos de difícil acceso y equipos especializados para recorrer las islas.
Según la información publicada por Ahora Entre Ríos, el principal sospechoso del homicidio es L. B., el hijo de 22 años de la víctima, quien fue arrestado en San Lorenzo el miércoles por la tarde. Tanto él como su padre residían en la ciudad del sur de Santa Fe, pero solían movilizarse continuamente hacia el delta entrerriano.

Debido a que el asesinato de su padre ocurrió en otra jurisdicción, la fiscal a cargo del caso, Micaela Calgaro, ordenó su traslado. El operativo fue concretado este jueves, por lo que el joven quedó alojado en una celda de la Jefatura Departamental de la Policía de Diamante.
De esta manera, se espera que Berón sea imputado formalmente por el homicidio de su padre este viernes, cuya causa podría ser caratulada como homicidio agravado por el vínculo, delito que prevé la pena de prisión perpetua. Asimismo, Calgaro adelantó que se solicitará la prisión preventiva “dada la gravedad del hecho y el riesgo de fuga demostrado”.
Por otro lado, la Fiscalía confirmó que, aunque el detenido tenía una causa abierta motivada por una denuncia por violencia de género en San Lorenzo, debía ser trasladado y juzgado en la provincia de Entre Ríos. “El juez deberá resolver, una vez que pidamos la prisión preventiva, en qué lugar será alojado”, amplió la fiscal sobre el destino de L. B.
Hasta el momento, el hijo de Berón es el único acusado en la causa, luego de que un testigo ocular lo señalara como el responsable de haber disparado a su padre durante la noche del martes. Según este testimonio, el episodio lo dejó en shock, por lo que escapó de la zona para poder dar aviso a las autoridades de la escena que había presenciado.
Aunque el móvil del crimen no fue establecido, se cree que el conflicto se inició cuando el joven intentaba salir del puesto en donde vivían en una embarcación averiada, lo que derivó en una discusión con su padre. Según indicó el medio local El Once, el acusado disparó una escopeta contra su padre mientras se encontraba en el “castillete” de la embarcación.
Después de consumar el crimen, L. B. dejó la escopeta en el lugar y se fugó a pie, ya que no había logrado encender el motor de la lancha que pretendía usar. Tras constatarse que ambos hombres eran oriundos de San Lorenzo, se abrió una comunicación entre las fuerzas de seguridad de las provincias de Entre Ríos y Santa Fe.
Según explicaron las autoridades, este trabajo en conjunto permitió su detención ese mismo día por parte de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Unidad Regional XVII, cuando caminaba por las calles de la ciudad donde había nacido.



