La historia de Liliana Furió, hija de un represor condenado a perpetua por la desaparición de al menos 20 personas

0
5

En una entrevista exclusiva para Infobae al Mediodía, Liliana Furió, hija de Paulino Furió —represor condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad—, expuso la complejidad de crecer bajo el mandato familiar y la urgencia de exigir verdad sobre los desaparecidos al cumplirse medio siglo del golpe de Estado.

Durante su paso por el estudio de Infobae al Mediodía, donde dialogó con Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan, Furió rechazó la idea de victimización: Nosotras y nosotros no somos víctimas. Las víctimas son los familiares que perdieron a sus seres queridos, que no pudieron enterrar, las abuelas y las madres que buscan a sus hijos y sus nietos”.

El peso de romper el mandato familiar

Furió remarcó la distancia ética y afectiva que la separa del legado paterno: “Creemos que es importante poder también romper cuando hay que romper ese mandato. Si lo que vos tenés que honrar es un padre que cometió los crímenes más aberrantes, bueno, ahí no cuenten conmigo, no cuenten con nosotras, con nosotros”.

Consultada sobre el momento en que esa ruptura se volvió irreversible, relató: “Fue cuando empezaron las causas, porque ahí yo no me pude quedar más con lo que me habían dicho en algún momento. Cuando empezó la democracia lo confronté y le dije: ‘Esto son cuestiones horrorosas, inadmisibles’. Y entonces en ese momento él me dijo algo como: ‘No, pero en toda guerra hay excesos. Nosotros no hicimos nada de esto’. Claramente cuando empiezan las causas y puntualmente la de él, ya por el año 2008 más o menos, ahí dije: ‘Ah, pero entonces hay información, hay testimonios, hay juicios abiertos’”.

Sobre el proceso judicial que involucró a su padre, describió: “Fue un periodo muy corto en donde lo absuelven. Cuando lo absolvieron la primera vez, pensé: ‘Bueno, qué suerte que tuvo este señor’. Pero nunca pensé en su inocencia. Me quise engañar durante algún tiempo porque además no tenía elementos y en el lugar de hija eso es muy difícil”.

En otro pasaje, compartió el impacto emocional: “Fueron muchos años de terapia. Tendría que hacerle un juicio al Estado para que me hagan la terapia, que nos banque a todas y todos quienes también somos parte de este conglomerado”.

La confrontación final y el reclamo de verdad

La entrevistada reveló que logró enfrentar a su padre antes de su muerte en 2019, durante una conversación marcada por la crudeza: “Fue muy traumático, muy horrible porque su respuesta fue categórica, muy dura. ‘No, no estoy arrepentido de nada y lo volvería a hacer’. Yo le comenté: ‘Pero si vos no estás arrepentido de los crímenes que cometiste, pero sos católico’. ‘Por supuesto’, me dice, ‘si Dios me ha perdonado’. Digo, ¿qué Dios? Porque la verdad es que no hay ningún Dios que pueda perdonar crímenes aberrantes contra la humanidad”.

El diálogo abordó también el impacto intergeneracional. Furió explicó: “Estas cuestiones pasan al interior de todas nuestras familias. Las contradicciones, lo difícil que es asumir que tu padre o tu abuelo formó parte de este entramado del horror. No quiero dejar de decir que son los ejecutores, pero arriba había todo un conglomerado empresarial que se benefició con esto. Y arriba de esos empresarios estaba el imperio, con el Plan Cóndor, que trajo este horror a todo el cono sur”.

Sobre la reacción familiar, aportó: “Nosotros éramos cinco hermanos, uno falleció, que era el único que estaba adherido al discurso de mi padre. El resto, son también militantes de la vida, creen firmemente en la importancia de los derechos humanos y condenan lo que pasó en la última dictadura cívico-militar”.

Consultada sobre el perdón, fue tajante: “Sus errores y sus falencias como padre, sí. Pero yo no sé si se puede perdonar un crimen que no dejó de acontecer, porque todavía es un crimen que no ha finalizado, porque todavía no dijeron dónde están. O sea que el crimen se sigue cometiendo. Eso es imposible de perdonar, es impardonable”.

La memoria, los discursos actuales y el rol de los hijos de represores

En vísperas de un nuevo 24 de marzo, Furió convocó a la movilización y a la defensa de la memoria: “En algún momento de la historia dijimos nunca más y eso tenemos que defenderlo todas y todos como sociedad. Es fundamental”.

Sobre los debates contemporáneos y el surgimiento de discursos negacionistas, advirtió: “Eso tiene directamente que ver con bajadas de línea desde lo político. Si tenés un presidente que es negacionista o peor aún, una vicepresidenta que es reivindicacionista, eso empieza a eclosionar y a hacer mella en muchos sectores de la sociedad”.

Al referirse a otros hijos de represores que no cuestionan a sus padres, relató: “Cuando hablábamos de la vida y cuando compartíamos un café era todo muy amoroso, pero cuando empezábamos a hablar de estas cuestiones era insostenible. Ellos tenían una posición más bien negacionista y fue realmente conflictivo y muy intenso”.

Para Furió, la memoria completa requiere un gesto: “Si quieren cerrar la grieta, si quieren la reconciliación de la sociedad, realmente, si quieren la historia completa, que digan dónde están”.

Liliana Furió, hija de Paulino Furió, represor de la última dictadura cívico-militar

Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.

• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Girón, Luciana Rubinska y Belén Escobar

• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet

• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan

• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé

• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich. Actualidad, charlas y protagonistas, en vivo.

Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae