
Un paquete explosivo estalló este viernes al mediodía en la Escuela Superior de Gendarmería, ubicada en Paseo Colón al 500, CABA. El atentado provocó cuatro heridos de diversa gravedad, dos de los cuales fueron trasladados a un hospital porteño, y la evacuación de más de 300 personas.
Ante el episodio, la Policía Federal Argentina fue convocada a analizar la escena: intervino su División Explosivos y su Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista, o DUIA, con un expediente a cargo del juez Marcelo Martínez De Giorgi.
El explosivo estaba disimulado dentro de una pequeña encomienda dirigida a un mayor de la fuerza, con retiro en trámite. El paquete, envuelto en papel madera, había esperado unos seis meses en el lugar, según confirmaron fuentes del caso.
Al cierre de esta nota, los efectivos de la DUIA -que depende del Departamento Federal de Investigaciones, con oficiales de alto rango presente en el lugar- esperaban ingresar al lugar de la explosión -una oficina ubicada en el edificio- para realizar sus primeras pericias. La División Explosivos, mientras tanto, culminaba su análisis.

La evaluación determinó que el paquete fue un artefacto autoexplosivo, activado con una batería de 9 voltios. Fue simple pólvora, contenida en un caño de plástico, conectado con dos cables al mecanismo principal.
El mecanismo era tan artero como sencillo: estaba diseñado para volar en cuanto el paquete se abriera. La explosión causó que partes del artefacto cayeran al piso de la oficina.
Por lo pronto, se desconoce el remitente del envío. La DUIA, entre sus tareas, deberá esclarecer la ruta del paquete y cómo llegó a la sala de correos de la Escuela de Gendarmería. También, si el mayor en cuestión es un blanco al azar, un nombre elegido por capricho, o si tiene un vínculo con el atacante hasta ahora desconocido.

Por lo pronto, dos hipótesis resuenan entre los investigadores. La primera apunta a un agente del caos, un terrorista suelto, sin intención alguna más que crear pánico. La segunda, a una posible venganza del hampa. En todo caso, el mayor en cuestión se vuelve el testigo crucial del caso.
Noticia en desarrollo



