Los chats de la banda de la sextorsión tumbera y una de sus víctimas: “Cola levantada y piernas más abiertas”

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Una banda de presos se hacía pasar por una agencia de modelos o publicidad para engañar a mujeres, algunas menores de edad, con la finalidad de extorsionarlas. Las contactaban por Instagram y TikTok desde el penal de Sierra Chica y Merlo.

Infobae tuvo acceso a los chats de la banda con las víctimas, que forman parte de la causa a cargo de la UFIJ N°8 de Berazategui, encabezada por el fiscal Ernesto Daniel Ichazo y Bianca Grivetto.

Los dos principales acusados luego de ser detenidos

Los delincuentes, para llevar a cabo la sextorsión, les pedían a las víctimas fotos y videos en ropa íntima o desnudas.

“¿Pudiste, bella?”, le preguntó uno de los miembros de la organización que fueron detenidos por la Policía de la Ciudad en las últimas horas.

La víctima le responde: “Ya están. No quiero grabar otro 🙏😭“. El extorsionador, luego de verificar el material, le indica: ”Abrí más las piernas y cuando estás de espalda, cola levantada y piernas más abiertas».

“Necesito que se vea atrás bien”, le señala. La chica indaga: “¿Para qué?”. “Porque me fijo que no tengas ninguna enfermedad”, le miente y va más lejos: “Si podés con las manos abris los cachetes, una foto así de lejos. Así ya terminamos, por favor, no tardes”.

La víctima le envía la foto. El extorcionador sigue sin estar conforme. “Bella, pero estando agachada. Ejemplo, viste la pose en 4, bueno, esa”, remarca.

La víctima se niega pese a la insistencia del supuesto agente. “Es una foto y listo. Es lo último”, le dice. Ella replica: “Me hice los estudios hace unos días, si tengo algo, te los muestro si queres. Pero no voy a hacer una foto así.

Más tarde, la joven accede y el extorsionador promete: “Yo borro todo. Te doy mi palabra. Es un trato”. Las indicaciones continúan: “Apoya el celular y abrí las piernas de frente, en el piso ponete. Sacate el corpiño también y dejame verte entera. Metete los dedos”.

La víctima no responde y comienza la extorsión. “Ya, nena, ahora o subo todo. Por tu colegio y por todos tus amigos. Atende ya y borro todo. Es un trato, pero ya”.

“Por favor no, me voy a sui… (texto cortado, parece decir “suicidar”)“, suplica la chica.

El extorsionador vuelve a la carga: “Te estoy ofreciendo un trato. Aceptas o subo todo. Me cansé de esperar. Empiezo con ellos y después todo Berazategui. ¿Eso queres? Nena, sino dame plata, cuánta plata tenés?

El caso

Los delincuentes contactaban a las víctimas a través de redes sociales como Instagram y TikTok. Allí, les ofrecían supuestas propuestas laborales como modelos de ropa interior y les solicitaban a las mujeres que enviaran fotos o se filmaran, bajo el pretexto de probar talles o armar “books” que enviarían a otras productoras.

Una vez con el material en sus manos, los extorsionadores obligaban a las víctimas a participar en videollamadas y a realizar actos sexuales, bajo la amenaza de divulgar las imágenes a familiares o compañeros de colegio. En algunos casos, incluso, pedían dinero para la supuesta realización de los falsos “books”.

No era lo único: la organización también utilizaba las imágenes obtenidas para crear falsos perfiles en redes sociales y atraer a hombres, a quienes luego contactaban telefónicamente simulando ser policías. En esas comunicaciones, los acusaban de haber intercambiado mensajes obscenos con menores y les exigían dinero para evitar denuncias.

Por otro lado, las imágenes eran usadas para ofrecer fraudulentamente a las víctimas como supuestas prostitutas.

Agentes de la Policía de la Ciudad inspeccionan a hombres contra una pared durante un operativo para desarticular una red de extorsión sexual que operaba desde los penales de Sierra Chica y Merlo.

Los procedimientos se centraron en el líder de la banda, quien se encuentra alojado en la cárcel de Sierra Chica, y en su cómplice, quien cumple condena en la Unidad Penitenciaria de Merlo. Se trata del segundo golpe contra el jefe de esta organización, quien ya contaba con antecedentes por este tipo de delitos mientras se encontraba preso en la Unidad Penitenciaria N°1 de Lisandro Olmos.