Más de 90 familias evacuadas por el desplazamiento del cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia: “Mi casa se abrió a la mitad”

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Durante la madrugada de este domingo, un nuevo y grave deslizamiento en la ladera sur del cerro Hermitte encendió todas las alarmas en Comodoro Rivadavia. El movimiento del suelo provocó el colapso parcial y total de varias viviendas y obligó a la evacuación urgente de más de 90 familias, principalmente de los barrios Sismográfica y El Marquesado, dos sectores históricamente afectados por la inestabilidad del terreno pero que, en esta oportunidad, vivieron uno de los episodios más severos de los últimos años.

Vecinos relataron que comenzaron a sentir crujidos, vibraciones y ruidos profundos antes de que aparecieran grietas de gran tamaño en muros, pisos y techos. “Mi casa se abrió por la mitad”, expresó con angustia uno de los damnificados a ADN Sur, reflejando el dramatismo de una situación que obligó a cientos de personas a abandonar sus hogares con lo puesto, acompañados apenas por sus mascotas y algunos efectos personales.

El desplazamiento del macizo generó grietas profundas en las estructuras y provocó derrumbes parciales en viviendas construidas sobre la ladera. Ante el riesgo inminente de colapso, Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y personal policial intervinieron de inmediato para ordenar la evacuación preventiva. En cuestión de horas, más de un centenar de personas se concentraron en el Club Talleres, punto de reunión inicial dispuesto por el municipio, mientras se avanzaba en la habilitación del Hotel Deportivo como espacio de alojamiento transitorio.

A pesar de la gravedad del escenario, algunos vecinos se resistieron a abandonar sus viviendas por temor a robos o saqueos, una preocupación recurrente en situaciones de emergencia. Las autoridades insistieron en que la prioridad era preservar la vida, ya que muchas de las casas presentaban daños estructurales severos que las volvían inhabitables.

Servicios afectados y operativo de seguridad

El deslizamiento no solo impactó sobre las viviendas, sino que también dañó infraestructuras clave. Se registraron roturas en cañerías de gas y agua, lo que incrementó el riesgo para quienes permanecían en la zona. Frente a este panorama, se desplegó un importante operativo policial que se extendió durante toda la madrugada y continuó en los días siguientes para custodiar las propiedades evacuadas y evitar hechos delictivos.

Defensa Civil y los equipos técnicos municipales mantienen un monitoreo constante del sector, evaluando la evolución del movimiento del terreno. Según confirmó el secretario de Infraestructura y Obras Públicas del municipio, Fernando Ostoich, el corrimiento del talud alcanzó una extensión aproximada de 1.500 metros, afectando viviendas, calles, accesos y servicios básicos. Si bien se trata de un área con antecedentes de inestabilidad, el funcionario remarcó que la magnitud del desplazamiento registrado fue inusual.

El corrimiento del talud alcanzó una extensión aproximada de 1.500 metros

Un problema anunciado y el monitoreo permanente

Desde el primer desplazamiento detectado el 18 de diciembre, el municipio sostiene un monitoreo permanente de la zona, con especial atención en las redes de gas, agua y cloacas, además del control de accesos y circulación. Los vecinos venían advirtiendo desde hace tiempo sobre el avance de grietas en el suelo y el colapso de paredones, lo que anticipaba un escenario de riesgo que finalmente se concretó.

Ostoich explicó que varias viviendas presentan daños estructurales graves que impiden su habitabilidad y que los equipos municipales realizan un seguimiento diario, casa por casa y familia por familia, junto a las áreas de Ordenamiento Territorial, Desarrollo Humano y Defensa Civil.

El portón de una vivienda quedó destrozado tras el desplazamiento del cerro Hermitte

En cuanto a la posibilidad de relocalización, aclaró que cada caso será evaluado de manera individual, priorizando siempre la seguridad y la vida de las familias afectadas.

Ante la creciente preocupación social, el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, mantuvo una reunión urgente con vecinos del sector Sismográfica. El encuentro tuvo como objetivo informar el estado de situación actual y coordinar un plan de acción conjunto frente al desplazamiento del cerro Hermitte.

Acompañaron al jefe comunal los secretarios Fernando Ostoich (Infraestructura), Carlos Jurich (Ordenamiento Territorial) y Ángel Rivas (Desarrollo Humano y Familia), además de representantes de distintas dependencias municipales que trabajan en el territorio desde el inicio de la emergencia. Durante el intercambio, los funcionarios evacuaron dudas técnicas y sociales, detallando las acciones implementadas y los pasos a seguir.

Vecinos retrataron las grietas que quedaron en sus paredes tras el desplazamiento del cerro

Relevamientos técnicos, estudios especializados y asistencia social

Ostoich brindó precisiones sobre las tareas de campo, destacando la toma constante de muestras y el relevamiento de datos para analizar la evolución del movimiento. “Detectamos un movimiento importante y desde el primer momento los equipos municipales trabajaron en el sector, priorizando la tranquilidad de los vecinos y la claridad de la información”, señaló.

Por su parte, el secretario Carlos Jurich subrayó que no se aplicarán soluciones generales, ya que cada vivienda presenta un grado de afectación distinto. En ese sentido, remarcó la necesidad de estudios geológicos especializados antes de tomar decisiones de fondo.

El municipio avanzó en convenios con el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), que realizarán análisis técnicos del suelo y un monitoreo continuo del comportamiento del terreno.

Muchas viviendas quedaron destrozadas y al borde del derrumbe

Uno de los puntos más sensibles fue la seguridad de los servicios. En articulación con Camuzzi y la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL), se instalaron sensores que monitorean el sistema de gas las 24 horas, con tecnología de corte automático ante cualquier anomalía. En cuanto al agua potable, se implementaron cortes nocturnos parciales en El Marquesado, Los Tilos y calle Mazaredo, para preservar la integridad de las cañerías y garantizar el abastecimiento básico.

Desde el área de Desarrollo Humano y Familia se iniciaron intervenciones sociales directas, priorizando la atención de adultos mayores y personas con discapacidad. Además, se organizaron canales oficiales de comunicación por manzana para evitar la circulación de información errónea y mantener un contacto permanente con los vecinos.

Así quedaron las viviendas: veredas destrozadas, paredes derrumbadas y portones desplazados

Desde el municipio recordaron que los números de Defensa Civil (297-4040117 y 297-4042152) permanecen operativos las 24 horas ante cualquier eventualidad, en un contexto donde la prevención y la información clara resultan claves para atravesar una de las emergencias más complejas de los últimos tiempos.