Mataron a tiros a un joven en Tres de Febrero en medio de una disputa entre bandas

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La víctima fatal fue llevada al hospital Carillo de Ciudadela, pero falleció antes de llegar (Google Maps)

Un joven murió y otro resultó herido tras una balacera ocurrida este martes durante la tarde en el barrio Ejército de los Andes, en Ciudadela. El hecho se produjo en un área de mucha concurrencia para la zona y, al momento, no hay detenidos.

Según relataron algunos testigos del enfrentamiento armado, la balacera generó escenas de pánico entre los vecinos, muchos de los cuales debieron refugiarse en sus viviendas, debido a la cantidad de disparos que se efectuaron en el lugar.

La víctima fatal, un joven de 23 años cuya identidad aún no fue confirmada oficialmente, fue blanco de múltiples impactos de bala. Fue trasladado de urgencia al Hospital Carrillo, pero antes de ingresar ya había fallecido.

En el mismo enfrentamiento, en el partido de Tres de Febrero, resultó herido un hombre de 30 años, quien recibió un disparo en la rodilla.

Las causas del tiroteo aún son materia de investigación, pero las primeras hipótesis apuntan a disputas entre grupos armados que operan en la zona. Hasta el momento, no se registraron detenciones.

Según la información a la que pudo acceder el medio local Miperiodico, con este episodio, ya son tres los homicidios registrados en el barrio en solo 48 horas.

Murió en medio de un enfrentamiento entre bandas

Uno de los acusados por el asesinato de un adolescente de 16 años en el barrio Nuevo Golf de Mar del Plata fue liberado luego de que la fiscal del caso, María Florencia Salas, decidiera no solicitar la prisión preventiva.

El joven, identificado como Alan Olivares, de 23 años, permanecía detenido tras el violento tiroteo registrado el pasado sábado, donde la víctima, Sergio Emir Eneas Otero, murió tras recibir un disparo en la cabeza mientras circulaba en motocicleta en medio de una emboscada. El episodio ocurrió en la intersección de Cerrito y 81.

La reconstrucción del hecho señaló que Olivares estaba manejando un Fiat Palio cuando fue interceptado por al menos seis motocicletas. Los ocupantes de estos vehículos abrieron fuego sobre el automóvil, que recibió al menos 28 disparos.

En medio del ataque, Olivares perdió el control y volcó el auto. Mientras llamaba al 911 para pedir ayuda, efectuó un disparo, secuencia que quedó registrada en la comunicación de emergencia y que fue clave para los investigadores.

El hecho tuvo lugar en el barrio Nuevo Golf, una zona señalada por casos de violencia y enfrentamientos armados (Foto: La Capital)

La fiscal Salas afirmó que no existen elementos suficientes para solicitar la prisión preventiva del imputado, ya que la evidencia reunida hasta el momento —declaraciones, peritajes balísticos, testimonios y el análisis de cámaras de seguridad— orientó la causa hacia la hipótesis de legítima defensa y no coloca a Olivares como autor directo del disparo fatal.

Las imágenes captadas por cámaras de seguridad, junto a los testimonios recogidos, refuerzan la posibilidad de que el disparo que mató a Otero haya provenido de uno de los integrantes del grupo agresor. La fiscal sostuvo que los propios amigos de la víctima pudieron haber causado la muerte del adolescente, aunque la investigación sigue a la espera de los resultados finales de las pruebas técnicas para confirmar esta hipótesis.

El trasfondo del conflicto, de acuerdo con la reconstrucción de los hechos, se remonta a días previos al crimen, cuando la vivienda de Olivares fue atacada a tiros. Ante ese episodio, el joven se armó para protegerse, por el temor a nuevos ataques. El origen de la disputa estaría vinculado a una relación sentimental que Olivares mantenía con una mujer, lo que habría desencadenado la violencia entre los grupos enfrentados.

Durante el tiroteo, y una vez que las municiones se agotaron, los atacantes sacaron a Olivares del auto y lo golpearon. El joven logró escapar y se refugió en una vivienda cercana, donde posteriormente fue detenido por la Policía. Al momento del arresto, presentaba heridas de arma de fuego en el brazo y en la cabeza. Tras conocerse la muerte de Otero, la casa del joven liberado fue incendiada por los agresores.