Quiénes son los cuatro prófugos acusados de ser parte de “La Banda del Millón”

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Los prófugos de

“La Banda del Millón” cuenta con prácticamente la totalidad de sus miembros mayores de edad detenidos: son 21 los acusados que están alojados en la Unidad Carcelaria N° 61 de Melchor Romero, incluso el padre de dos de los líderes.

Pero al caso le faltan cuatro figuritas difíciles: los prófugos de una organización criminal que ya no puede usar celulares para planear los ataques desde la cárcel. Son dos mayores y dos menores de edad.

“Los únicos mayores actualmente prófugos son Rubén Siles y Damián Fernández, quienes se encuentran colateralmente vinculados a la banda”, explicaron fuentes del caso a Infobae que investiga del fiscal general adjunto de San Isidro Patricio Ferrari y la DDI de ese distrito de la Policía Bonaerense.

Y esas fuentes dijeron que, en cuanto a los integrantes menores, varios permanecen alojados en centros de detención juvenil, otros ya han cumplido las medidas de seguridad judicialmente impuestas y dos siguen siendo buscados: N.S. y M.M..

Justamente, esos dos delincuentes adolescentes son algunos de los autores de un ataque bestial ocurrido en diciembre de 2024, que tuvo como víctima a un jubilado que por entonces tenía 86 años y a quien torturaron durante varias horas en su domicilio de la localidad de Acassuso para robarle joyas y la suma de 250.000 dólares.

Ocurrió el 30 de noviembre de 2024. Al menos cuatro delincuentes golpearon al jubilado con fiereza y, además de llevarse un botín cuantioso, intentaron irse en el BMW de la víctima, pero no pudieron abrir el portón. Luego, a algunos los atraparon en un shopping de la zona norte mientras gastaban los supuestos dólares que le quitaron a su víctima.

Uno de ellos era “Nata”, N.S. y que tenía por ese entonces 16 años. Hoy se encuentra prófugo desde el 2 de septiembre de 2025, tras haberse evadido del centro de detención juvenil donde cumplía medidas de seguridad.

El caso de M.M. es diferente: se fugó el 19 de enero pasado, luego de quebrantar las medidas durante su primera salida autorizada, destacaron las fuentes consultadas por este medio.

La Banda del Millón

De acuerdo a la causa, “La Banda del Millón» es responsable de una serie de violentos robos a viviendas de alto poder adquisitivo en el norte del conurbano bonaerense. Con una estructura interna sofisticada, hace del reclutamiento sistemático de menores de edad una herramienta para evadir las consecuencias penales: entre sus miembros se identificaron adolescentes de entre 12 y 17 años.

Así, la banda funcionaba bajo la coordinación de adultos. Dos que sobresalen son los hermanos Hugo Isaías (21) y Elían Castillo San Martín (18), quienes organizaban y planificaban los golpes incluso estando presos.

Hugo David Castillo (47), padre de Hugo y Elian, también fue detenido y esta semana que pasó fue alojado en el penal de Melchor Romero con el resto de los implicados. Además, le prohibió el uso de celulares en la cárcel.

Sin celular

A pedido del fiscal Ferrari, el juez Ricardo Costa del Juzgado de Garantías N°1 de San Isidro dictó la prohibición absoluta de uso, tenencia y acceso a teléfonos celulares, dispositivos electrónicos o cualquier aparato con conexión a internet para Castillo padre.

La medida se fundamentó en los mensajes y audios extraídos de su teléfono, donde aparecen conversaciones con sus hijos sobre la coordinación de robos, entrega de dinero y estrategias para eludir controles en las cárceles.

También intercambiaron mensajes sobre la entrega de dinero a través de terceros y la necesidad de ocultar celulares ante eventuales controles.

Para la fiscalía, “dichos diálogos no solo permiten presumir la existencia de otros hechos delictivos en los que tanto el padre, el aquí imputado Castillo, como sus hijos pudieran haber participado, que a la fecha no han logrado establecerse, sino también el uso indiscriminado de sus aparatos de telefonía celular para continuar la operatividad y control de la organización criminal de mención desde sus lugares de encierro y la constante intención de mantenerlos ocultos ante la autoridad competente”.

El juez Costa coincidió con ese planteo y consideró que, si bien las personas privadas de su libertad tienen derecho a mantener contacto con el exterior, ese derecho puede ser restringido cuando se utiliza para fines ilícitos. Por eso resolvió que, en este caso, la prohibición absoluta de celulares era una medida excepcional pero necesaria para evitar nuevos delitos y garantizar el normal desarrollo del proceso.

La decisión judicial llegó justo cuando se cumplen cuatro semanas desde la aplicación del aislamiento tecnológico sobre los líderes de la banda. Los investigadores señalan que, desde entonces, no se registraron nuevos hechos atribuibles a “La Banda del Millón”.