Rescataron más de 40 animales silvestres cautivos en casas particulares en Córdoba

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Decenas de jaulas con aves y otros animales silvestres, rescatados por la Policía Ambiental de Córdoba, se apilan frente a un vehículo oficial durante un operativo contra el tráfico ilegal (El Doce.tv)

La localidad de Malagueño en la provincia de Córdoba, se convirtió en el centro de una intensa operación de rescate de fauna silvestre, tras una serie de procedimientos realizados en domicilios particulares.

Las autoridades recuperaron un total de 41 animales, en su mayoría aves nativas, que permanecían encerrados en jaulas. La acción se desplegó luego de recibir denuncias sobre la tenencia ilegal de fauna silvestre en diferentes viviendas de la zona.

El operativo, que abarcó cinco domicilios, permitió constatar la presencia de múltiples especies protegidas privadas de su libertad.

En cuatro de las viviendas inspeccionadas se hallaron animales en condiciones de cautiverio, mientras que la quinta no presentaba signos de tenencia ilegal.

De acuerdo con lo informado por el portal El Doce.tv, la intervención también incluyó la incautación de elementos utilizados para la captura y el encierro, como jaulas y tramperos.

Entre los ejemplares rescatados figuran especies emblemáticas de la región, como cabecitas negras, jilgueros, semilleros, corbatitas, reinamoras, cardenales copete rojo y loras verdes.

Además, se encontraron tortugas terrestres, lo que revela la diversidad de fauna afectada por la captura y el comercio ilegal. La mayoría de las aves corresponde al grupo de los paseriformes, conocidos por su tamaño reducido y la facilidad con la que pueden ser capturados y mantenidos en condiciones de encierro.

La intervención no solo se limitó a los allanamientos. Algunos vecinos optaron por la entrega voluntaria de ejemplares, sumando al total especies como estorninos pinto —considerados invasores—, un tordo chaqueño, un zorzal chiguanco y un rey del bosque, este último catalogado como especie nativa en peligro de extinción.

Todos los animales recuperados fueron trasladados al centro de rescate de la reserva Tatú Carreta, ubicado en Casa Grande. Allí permanecerán bajo observación y cuarentena, un proceso que permite evaluar su estado de salud y sus posibilidades de reintegración al medio natural. De acuerdo con los protocolos de la reserva, el objetivo principal es avanzar hacia la liberación de las aves y reptiles en ambientes adecuados, siempre que sus condiciones lo permitan.

Aves silvestres, incluyendo un cardenal copete rojo y un loro, fueron rescatadas de jaulas durante un operativo en viviendas de Córdoba (El Doce.tv)

Más de 30 animales liberados en Córdoba

A mediados del mes de diciembre, otra jornada de gran impacto ambiental se vivió también en la provincia de Córdoba, puesto que más de 30 animales silvestres fueron reinsertados en su hábitat natural tras haber estado cautivos por el tráfico ilegal o la tenencia doméstica.

La operación, encabezada por la Policía Ambiental con la colaboración de equipos técnicos de recuperación de fauna, se llevó a cabo en la localidad de Colanchanga, en el corazón de las Sierras Chicas.

La escena reunió a especialistas, autoridades y varios vecinos que se acercaron para presenciar el regreso de las especies autóctonas a la naturaleza.

Entre los animales que recuperaron la libertad figuran 25 pájaros pequeños, seis aves grandes, dos comadrejas, un gato montés y un zorro gris. Todos los ejemplares habían sido capturados en distintos puntos de Córdoba y luego recuperados mediante una serie de operativos realizados por la Policía Ambiental y otras fuerzas provinciales.

Según los especialistas, el tráfico ilegal de fauna sigue siendo una de las mayores amenazas para la biodiversidad local. La captura y retención de animales silvestres provoca desequilibrios ecológicos y pone en riesgo a especies vulnerables.

Luego de los rescates, cada ejemplar pasó por un proceso de rehabilitación en el Parque de la Biodiversidad y en la Reserva Tatucarreta. Durante ese periodo, veterinarios y biólogos evaluaron su estado de salud, generaron condiciones para su recuperación física y los entrenaron para que logren obtener alimento y refugio por sí mismos.

La preparación de cada uno de ellos incluyó exámenes clínicos, tratamientos sanitarios y una etapa clave de readaptación comportamental. Recién cuando los profesionales confirmaron que podían sobrevivir sin intervención humana se autorizó la liberación.

El lugar elegido, Colanchanga, forma parte de las Sierras Chicas y posee condiciones óptimas para la reinserción de fauna.