
La suspensión de todos los eventos relacionados con el aniversario 125° de Comodoro Rivadavia marcó el tono institucional tras la catástrofe desatada en el Cerro Hermitte. Así lo anunció el intendente municipal, Othar Macharashvili, quien subrayó la magnitud de la emergencia y la prioridad absoluta de redirigir los recursos estatales para atender la crisis.
El jefe comunal dio a conocer su decisión a través de un mensaje en redes sociales, donde señaló que la ciudad afronta “uno de los momentos más difíciles de nuestra historia. La catástrofe del Cerro Hermitte nos obliga a actuar con responsabilidad y solidaridad”.
La decisión oficial, explicada por Macharashvili, tiene como objetivo central reasignar todos los recursos del Estado municipal para asistir a las personas damnificadas y reforzar la respuesta ante la emergencia.

“La prioridad del Estado municipal es clara: todos los recursos públicos están puestos al servicio de atender la emergencia y acompañar a quienes más lo necesitan”, remarcó el intendente. La medida implica el cese inmediato de las actividades festivas, en un contexto donde la urgencia de la situación exige la concentración de los esfuerzos operativos, logísticos y humanos en el apoyo a los sectores afectados.
La suspensión de los festejos, según detalló ADN Sur, fue interpretada dentro del municipio como una señal institucional para dejar en claro que la atención está centrada en la asistencia y la reconstrucción, desplazando cualquier actividad conmemorativa hasta que las condiciones permitan retomar la normalidad.
Además, voceros municipales confirmaron a Canal 12 Web que las áreas operativas trabajan de modo articulado con fuerzas de seguridad y organismos de los ámbitos provincial y nacional. El despliegue tiene como objetivo principal brindar asistencia a los vecinos afectados, asegurar la seguridad en las zonas comprometidas y continuar con la evaluación de daños en el sector del Cerro Hermitte.
El Ejecutivo municipal destacó que la disposición de recursos abarca tanto el apoyo logístico y operativo como la presencia estatal en los sectores impactados. Desde el entorno del intendente aclararon que la prioridad inmediata es asistir a las familias y coordinar las tareas de contención junto a los distintos niveles del Estado, de acuerdo con la información de los medios locales.
El comunicado oficial enfatiza que la presencia municipal se mantendrá activa en los barrios más afectados, reforzando la asistencia y supervisando los trabajos para garantizar la seguridad de la población.
La ciudad enfrenta momentos críticos tras el colapso de la ladera sur del cerro, que obligó a evacuar al menos a 300 personas y perjudicó a 500 viviendas ubicadas principalmente en los barrios Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos.
El desplazamiento de tierras comenzó durante la madrugada del domingo, alterando la vida cotidiana de los vecinos y llevando al Concejo Deliberante a declarar la emergencia geológica y urbanística en la zona. Apenas unas horas después de que los primeros reportes confirmaran daños en muros, techos y calles, el municipio emitió la orden de “autoevacuación inmediata” el lunes.
El colapso no solo dañó infraestructuras: también rompió cañerías subterráneas de gas y agua y causó la suspensión del servicio eléctrico la noche del deslizamiento.

La incertidumbre domina en los barrios más golpeados. Muchas familias abandonaron sus hogares por el riesgo de derrumbe, mientras otras intentaron rescatar sus pertenencias bajo la vigilancia de las fuerzas de seguridad.
Durante al miércoles, las autoridades ordenaron evacuar por completo el barrio Médanos y clausuraron el perímetro ante el temor de nuevos desplazamientos. Paralelamente, equipos municipales y provinciales continúan las tareas de asistencia y monitoreo permanente para proteger a los afectados y mitigar los daños.
De acuerdo con la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, geólogos permanecen en el área, ya que la estabilidad del terreno sigue siendo uno de los puntos que más preocupa a las autoridades.



