En medio de la incertidumbre por la muerte de José Gabriel Allende, el joven de 26 años cuyo cuerpo fue encontrado sumergido en un balneario de Mina Clavero, el Ministerio Público Fiscal de Córdoba difundió los resultados preliminares de la autopsia. En paralelo, confirmaron la detención de otra de las personas que lo habrían visto con vida antes de desaparecer.
Luego de que las autoridades dieran con los restos de Allende en las aguas de Los Elefantes, los forenses dieron a conocer que no tenía lesiones óseas ni heridas que pudieran estar relacionadas directamente con su muerte. No obstante, destacaron que presentaba un avanzado estado de descomposición y signos de haber permanecido sumergido durante un tiempo considerable.
En línea con esto, los especialistas identificaron que el motivo detrás del deceso fue un shock cardiogénico irreversible, que se produce cuando el corazón enfrenta dificultades para bombear la sangre necesaria para mantener al organismo vivo.
Durante la autopsia, los forenses también extrajeron muestras para realizar exámenes toxicológicos y de anatomía patológica, por lo que todavía restaría conocer los resultados de los mismos. Según la información obtenida por El Doce.tv, las autoridades resaltaron que estos análisis serán fundamentales para avanzar en la investigación, debido a que no se encontraron indicios de que hubiera sido herido.

A pesar de esto, la Fiscalía informó que ya son tres los detenidos por el caso. Se trataría de las personas que habrían sido las últimas en tener contacto con Allende antes de que se denunciara su desaparición. No obstante, sus identidades y presuntos vínculos con el joven no se dieron a conocer.
Así fueron los últimos momentos con vida de José Allende
El hallazgo del cuerpo de Allende se produjo tras un operativo de búsqueda iniciado cuando el joven fue visto por última vez el domingo 22 de marzo. Había salido por la tarde rumbo a la Plaza Centenario y permaneció allí con amigos hasta cerca de las 3 de la madrugada del lunes, momento desde el que se perdió todo rastro.
Según relató su hermana, Luciana, el joven se había reunido con otras personas después de despedirse en la plaza. Aparentemente, se habría encontrado con un conocido, la novia de este y un tercer joven que sería desconocido. El grupo había ido en dirección a Mina Clavero, cuando se detuvieron a comprar en un kiosco.
“Me dicen que este desconocido le da a mi hermano un envoltorio para que mi hermano haga un pasamano, que cuando mi hermano va a llevar esto en la esquina de ese kiosco, lo golpean y cuando mi hermano cae al piso, le roban el celular y sale corriendo”, contó su hermana sobre la presunta agresión que habría sufrido Allende.
A partir de ahí, se habrían dirigido hacia una vivienda cercana a la plazoleta Merlo, en donde habría cargado un celular para poder comunicarse con el presunto ladrón. “Supuestamente ahí coordinaron para que a mi hermano le devuelvan su celular y bajan un par de cuadras más abajo”, indicó.
Por este motivo, una de las líneas de investigación consideradas por la Fiscalía apuntaría a la existencia de un conflicto previo, que habría derivado en un ajuste de cuentas vinculado al mundo del narcomenudeo. Asimismo, constataron que el último registro que se obtuvo de él lo ubicó a las 06:00 horas del lunes, cuando una cámara de seguridad lo captó mientras caminaba solo.
En línea con esto, entre el viernes y el sábado, las autoridades detuvieron a tres personas, cuyo grado de implicación en el hecho aún estaría bajo evaluación. En los procedimientos, las fuerzas policiales informaron del secuestro de varios teléfonos móviles, prendas de vestir y un vehículo que estaría vinculado a los sospechosos.
A partir de esto, las autoridades adelantaron que estos objetos serán sometidos a peritajes técnicos para determinar su posible relación con la muerte de Allende. Estas pericias todavía estarían en proceso.



