Un inesperado fenómeno meteorológico alteró la rutina de los habitantes del sur de Santa Fe durante la mañana del lunes. La aparición de una tromba marina sobre la laguna El Chañar, en la localidad de Teodelina, generó inquietud en la región. Aunque el evento resultó de corta duración, su desarrollo sobre la superficie de agua y su desplazamiento visible captaron la atención de especialistas y vecinos.
Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el fenómeno registrado corresponde a una tromba marina, un evento meteorológico muy localizado que se desarrolla sobre superficies acuáticas. De acuerdo con el reporte del organismo, este tipo de formación se diferencia del tornado porque su circulación se organiza desde la superficie hacia la nube y suele ser menos intensa. Además, el SMN indicó que la tromba marina suele persistir pocos minutos y pierde fuerza en cuanto alcanza tierra firme, donde se desorganiza rápidamente.
El hecho también fue reportado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, que identificó la presencia de “trombas terrestres” —conocidas como “landspouts”— en la misma zona de Teodelina.
Estos fenómenos se caracterizan por su corta duración y por no estar asociados a supercélulas, lo que significa que no requieren condiciones extremadamente inestables para formarse.
¿Qué son las trombas marinas?

Las trombas marinas, también conocidas como mangas de agua, son, en esencia, tornados que se forman sobre el agua, creados por columnas giratorias de vientos muy destructivos. Y se observaron trombas marinas antes del hundimiento del Bayesian. Estos fuertes vientos levantan agua pulverizada en lugar de polvo y escombros.
El medio británico BBC explicó que los vientos ascendentes generan un torbellino giratorio. Mientras el aire caliente asciende, el frío desciende concentrándose en un vórtice. Al alcanzar la superficie marina, este fenómeno forma una imponente tromba que se eleva desde el mar.
Peter Inness, meteorólogo de la Universidad de Reading (Reino Unido), comparó en National Geographic el intenso giro del aire ascendente en una tormenta con el remolino que se forma al destapar un desagüe. A medida que el aire es succionado hacia las capas superiores, el movimiento rotatorio se vuelve más violento.
Aunque las trombas marinas suelen ser de corta duración y difíciles de detectar por radar, no significa que sean infrecuentes. Adicionalmente, estas suelen ser más comunes en el hemisferio norte a finales del verano y durante el otoño, debido a las temperaturas más altas del mar, que actúan como “combustible” para estas tormentas.
National Geographic informó que las trombas marinas azotan a una velocidad de hasta 88 kilómetros por hora. Aunque son efímeros, su poder destructivo no debe ser subestimado. Impetuosas columnas de viento que descienden desde las nubes, amenazan con arrasar todo a su paso en un frenesí pasajero pero arrasador.
Rige una alerta amarilla por tormentas y por granizo en el AMBA y otras 14 provincias
El inicio de semana en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) trae consigo la inminente llegada de lluvias y tormentas, con probable caída de granizo, modificando el escenario que marcó el último fin de semana. Los pronósticos oficiales anticipan un cambio de condiciones en las próximas horas, con variaciones en la temperatura y episodios de inestabilidad que impactarán de manera directa en la rutina de millones de personas.
La inestabilidad será más notoria durante la tarde, cuando se espera que las tormentas fuertes cobren protagonismo. Las estimaciones marcan un rango de entre 40% y 70% de probabilidad de precipitaciones para la segunda mitad del día, con mayor intensidad prevista entre la tarde y la noche. Esta dinámica coincide con el avance de un sistema frontal frío que, traería inestabilidad, aunque las marcas térmicas se mantendrían con la misma tendencia, al menos por un par de días.
En el monitoreo de alertas del SMN, el área metropolitana y el norte de la provincia de Buenos Aires figuran bajo advertencia por posibles eventos de lluvias intensas y tormentas localmente fuertes, aunque sin alcanzar niveles críticos en la escala oficial.
Al igual que en la provincia de Buenos Aires y sur de Santa Fe, se espera que se registren fenómenos de consideración en la provincia de Entre Ríos, casi todo el territorio de Corrientes y el sur de la provincia de Misiones.
El mismo nivel de advertencia rige para las provincias de Chaco, Formosa y Tucumán, gran parte de Salta y el sur de Jujuy. Por último, rige también una alerta amarilla por tormentas en varios municipios de Catamarca, La Rioja y San Juan. Y noreste y este de Santa Cruz.
Hacia el sur del país, casi todo el territorio de Santa Cruz y el sur y este de Chubut registrarán vientos fuertes, con velocidades de entre “40 y 65 km/h y ráfagas que pueden superar los 90 km/h”.



