(Enviado especial a Arabia Saudita) El próximo 12 de abril Carlos Sainz cumplirá 64 años. Cada vez se lo nota mejor físicamente y su preparación da cuenta de un súper profesional. El Matador, como se lo conoce al padre del homónimo piloto del equipo Williams de Fórmula 1, busca su quinta victoria con igual cantidad de marcas en el Rally Dakar. Es la punta de lanza del equipo oficial Ford y con el prototipo Raptor con un motor V8 que hace temblar el piso, intentará alcanzar otra vez la gloria en Arabia Saudita, donde venció en 2020 y 2024. Los otros dos triunfos fueron en Argentina, un lugar que le sienta bien desde hace más de tres décadas, cuando visitó Córdoba en su época del Mundial de Rally, donde obtuvo dos títulos con Toyota, en 1990 y 1992.
En el penúltimo día, sin acción en Medio Oriente (el último será el descanso del 10 de enero en Riad), la caminata por el campamento de Yanbu permitió poder hablar con los protagonistas. En este caso, Sainz senior caminó desde su casa rodante hasta las carpas de su escudería. En el trayecto fue abordado por Infobae y ante la consulta el madrileño accedió con su habitual amabilidad, aunque aclaró que estaba apurado.
Cabe recordar que antes de llegar a Arabia Saudita, el ibérico generó furor en las redes sociales con los fanáticos argentinos por el mensaje de apoyo a Juan Cruz Yacopini, quien sufrió un grave accidente en sus vacaciones: “Un mensaje de apoyo y de cariño a Juan Cruz Yacopini. No nos va a acompañar este año en el Dakar. Desde aquí quiero mandarle todo el cariño de la familia Sainz, de todos los españoles y decirles que estamos apoyándote a muerte, pensando en ti y que estoy convencido de que te vas a recuperar. Mucho ánimo a ti y a toda la familia y espero verte pronto, amigo”.
Ya en diálogo con este medio afirma que “el objetivo antes del Dakar, lógicamente, es intentar ganarlo, pero bueno, hay muchos candidatos para esa victoria este año”, afirma quien también venció con Volkswagen (2010), Peugeot (2018), Mini (2020) y Audi (2024), con el que hizo historia, ya que por primera vez un coche híbrido (motores a combustión y eléctrico) se impuso en la clasificación general y absoluta del Rally Dakar. De conseguirlo con Ford será el primero de la marca del óvalo en el global de la carrera más dura del mundo.
Los cuatro Ford Raptor T1 + EVO son atendidos por la experimentada estructura M-Sport de Malcolm Wilson, en un vínculo que data desde hace más de dos décadas con el Mundial de Rally. El desarrollo del prototipo del Óvalo permitió que en su segunda presentación sea más ligero con la reducción de unos 50 kilos y cambios en su carrocería, novedades que fueron estrenadas en el Rally de Marruecos, la última del pasado Campeonato Mundial de Rally Raid, que como de costumbre abrirá su calendario con el Rally Dakar. “De momento el coche está bien, ya con un año de experiencia, más rodado, un poquito más de la mano, pero hay que esperar”.
Sobre el recorrido de esta 48ª edición -la séptima en Arabia Saudita- Sainz indica que “estas dos semanas se anuncian como muy duras. Muy largo, muchas etapas largas. Como siempre, el Dakar nos va a deparar sorpresas”. En tanto que no confirmó su presencia en Argentina con el regreso del Desafío Ruta 40, que será la tercera fecha del Mundial de Rally Raid, del 24 al 29 de mayo. “No lo sé. No hay planes todavía”.
Antes de llegar a Arabia Saudita publicó un video en el que se lo ve en un duro entrenamiento físico para chequear que estaba apto para la exigencia. Acerca de su secreto para mantenerse con esa plenitud, sostiene que “trabajar, respetar la carrera, tratar de llegar en una buena forma física. Sobre todo, cuando ya eres veterano, hay que trabajar más”.
En tanto que también habló del Mundial de Rally, esa categoría que lo catapultó a la cima internacional. El año próximo se estrenará un reglamento técnico que apunta a incentivar la llegada de más fábricas, pues hoy hay solo dos escuadras con representación oficial, Toyota y Hyundai. En 2027 se apunta a que los coches sean más simples y económicos, usando chasis tubulares tipo Rally2 (la Fórmula 2 del certamen ecuménico) con carrocerías personalizables (SUV, sedanes), potencia controlada (300 caballos), y un costo máximo por auto de 350.000 dólares. “Creo que van en la buena dirección. Hay que esperar, sobre todo, a ver la nueva reglamentación. Y lo más importante es tratar de atraer el máximo de marcas para que participen”.
Del Mundial de Rally guarda buenos recuerdos de Córdoba, donde ganó en 1991, 2002 y 2004. “Fue una época muy bonita. Una etapa fantástica. No solo la etapa del Dakar, sino también del Campeonato del Mundo de Rally ahí en Córdoba y Carlos Paz. Tengo muy buenos recuerdos”. Cabe recordar que en mayo de 2020, en una encuesta organizada por el promotor del Mundial de Rally en la que votó el público y un número reducido de periodistas, fue elegido como el mejor piloto de rally de la historia.
Por otro lado, se refirió a la labor de su hijo en la F1 en la temporada pasada: “Muy bien la segunda parte. La primera le costó un poco, pero una línea ascendente, estoy contento”.
Y, por último, hizo alusión al piloto argentino Franco Colapinto, que debutó en Alpine el 18 de mayo y no pudo sumar puntos a bordo del peor monoposto de la F1 del año pasado, como lo fue el Alpine A525. “Fue un año difícil y complicado con un Alpine centrado más en el ‘26 que en el ‘25. Pero lo vi bien”.
La charla se terminó y Carlos Sainz continuó con su caminata hacia las carpas del M-Sport. Como en sus inicios en el rally, su hambre de gloria está intacto y desde este sábado irá por su quinta victoria en el Rally Dakar. Los 23 kilómetros del prólogo en Yanbu serán el primer paso para seguir haciendo historia grande en el automovilismo.



