Allegri tuvo un día de furia en el partido del título de Juventus y atacó a un periodista: “Sé dónde buscarte, voy y te arranco las orejas”

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Juventus cortó una breve sequía de títulos con la obtención de la Copa Italia tras vencer por 1-0 al Atalanta en el estadio Olímpico de Roma gracias a un tanto de Dusan Vlahovic. Sin embargo, todo giró en torno al director técnico Massimialino Allegri, quien protagonizó un verdadero día de furia al ser expulsado del encuentro y discutir con el cuarto árbitro, mantener un cruce con un directivo de peso de la institución y atacar al director de un medio.

Durante el tiempo añadido, y tras numerosas protestas, el colegiado del partido expulsó al entrenador, que reaccionó de manera desmesurada. Se quitó el saco y la corbata de manera desafiante, mantuvo un fuerte cara a cara con el cuarto árbitro y mientras se dirigía al túnel de vestuarios y amagaba con arrancarse la camisa soltó “¿dónde está Rocchi?”, refiriéndose a Gianluca Rocchi, el jefe de los árbitros italianos, en un grito que fue captado en directo por los micrófonos televisivos.

Allegri
Massimialino Allegri tuvo un fuerte cruce con el cuarto árbitro (REUTERS/Daniele Mascolo) (Daniele Mascolo/)

Allegri luego retorno al campo de juego. Fue calmado por sus jugadores y se sumó a los festejos del primer título de la Vecchia Signora tras dos temporadas sin galardones. Sin embargo, esta alegría duró poco. Al encontrarse con el director deportivo de la Juventus, Cristiano Giuntoli, el DT le hizo gestos de desaprobación y le gritó: “Tú no. ¡Fuera, fuera!”, reflejando la tensa relación con parte de la directiva del club. Vale destacar que en las últimas semanas sobrevoló en Turín las versiones que marcaban que Thiago Motta, de gran presente en Bologna (lo clasificó a la Champions League), podría recalar en la Juve.

La situación escaló aún más cuando el estratega tuvo un enfrentamiento con Guido Vaciago, director del diario deportivo Tuttosport, un medio históricamente cercano a la Juventus. En una columna en el mencionado medio turinés, Vaciago brindó su versión de los hechos. “Allegri, evidentemente alterado, se sometía a la última tarea mediática de su triunfal (pero evidentemente no demasiado serena) noche, la rueda de prensa, pero encontró unos minutos para mí. ‘¡Maldito director! Sí, tú, director de mierda. Escribe la verdad en tu periódico, ¡no lo que te dice la sociedad! Deja de jugar a los favoritos de la empresa’”, comenzó su relato.

Massimiliano Allegri protagonizó un ataque de furia durante la final de la Copa Italia (REUTERS/Daniele Mascolo)
Massimiliano Allegri protagonizó un ataque de furia durante la final de la Copa Italia (REUTERS/Daniele Mascolo) (Daniele Mascolo/)

“A una primera invitación a mantener la calma y explicarme cuál era la verdad que estaba ocultando de acuerdo con sus jefes, Allegri respondió tirando de mí, empujándome y gritándome con el dedo bajo la nariz: ‘Mira, sé dónde venir a buscarte. Sé dónde esperarte. Vengo y te arranco las dos orejas. Vengo y te pego en la cara. Escribe la verdad en el periódico’ y otras amenidades del repertorio de la reyerta de bar. Mientras tanto, Gabriella Ravizzotti, de la oficina de prensa del Juventus, y un funcionario de la Lega Serie A lo retuvieron y luego consiguieron arrastrarlo hasta la sala de prensa. Eso es todo: lo siento por quienes esperaban algo más sangriento y lo siento por la grosería de quienes, sobre todo en público, deberían mantener otro comportamiento”, añadió.

Tras estas palabras, Vaciago brindó una reflexión sobre lo acontecido en los pasillos del Olímpico de Roma. “De todo este asunto, que en sí mismo no debería convertirse en noticia, queda la duda de cuál es la ‘verdad’ fantasma de Allegri, porque si la supiéramos llenaríamos con gusto dos páginas. Y queda, por desgracia, la actitud amenazante del entrenador de la Juventus hacia un periodista. En un enfrentamiento todo vale, incluso un insulto al límite, pero la amenaza no. La amenaza es cobarde, intimidatoria e incluso peligrosa, en un mundo en el que siempre corre peligro la posibilidad de que alguien se tome la molestia de ponerla en práctica. Allegri, anoche, evidentemente descorchó una rabia que llevaba meses cociéndose a fuego lento en su interior: es un ser humano y puede pasar, pero también es el entrenador de la Juventus y debería pasar un poco menos. Dado que en su tumultuosa noche en Roma insultó al árbitro, atacó al cuarto hombre e invocó a Rocchi de forma no precisamente amistosa. Y, de nuevo, fue grabado por las cámaras invitando a Giuntoli a marcharse justo antes de la ceremonia de entrega de premios; en resumen, ganó la Copa y perdió el control, aguando la fiesta y avergonzando a su club (que se disculpó inmediatamente y muy atentamente), cuyo aplomo es bien distinto”, concluyó.