El presidente de River Plate, Stefano Di Carlo, hizo oficial el ambicioso proyecto de ampliación y techado del estadio Monumental, una iniciativa que marca un hito en la historia de la institución. Con esta serie de reformas, además de modernidad y vanguardia para el uno de los escenarios icónicos de la Argentina, la capacidad total que hoy en día es de 85.018 espectadores, pasará a ser de 101.000, convirtiéndose en el segundo más grande del mundo.
“Es un día histórico, que tiene antecedentes, que tiene un recorrido, que tiene que ver con un proceso histórico. Acá no hay ninguna cuestión fundacional. Esta es una construcción colectiva, un sueño colectivo hecho realidad, que data de más de ochenta y cinco años, que tuvo lugar con uno de nuestros grandes íconos, Antonio Liberti, que compró estas tierras, que fue continuado después por el presidente Grossi, que emplazó este estadio y que años más tarde, otro ex presidente del club, Enrique Pardo, ha cerrado la herradura y ha permitido este gran estadio, esta historia, que hoy tiene la posibilidad de ser continuada con una nueva administración, que comenzó hace 12 años con Rodolfo D’Onofrio, con Jorge Brito, y de la que yo me siento orgulloso de haber formado parte y hoy estar al frente», comenzó Di Carlo.
Entre los puntos clave anunciados, la dirigencia detalló que la nueva estructura girará en torno a una tribuna 360°, sostenida por una estructura perimetral de columnas. Esta ampliación sumará 16.000 nuevas localidades equipadas con butacas rojas y blancas, formando en altura una gran bandera alrededor del estadio. Las nuevas ubicaciones estarán destinadas en su totalidad a los socios de River Plate, y estarán cubiertas por el techado, cuya extensión protegerá casi la totalidad de los espectadores, llevando al recinto a un nivel de confort y modernización sin precedentes.

El plazo estimado para la ejecución será de tres años y se prevé que las obras comiencen en abril del año en curso. Para lograrlo, River Plate se apoyó en la colaboración con la firma alemana SVP, reconocida por la cobertura de estadios emblemáticos a escala global. Además, la participación permanente de Mariano Taratuti, vicepresidente del club, fue señalada como fundamental en la articulación de las distintas etapas del plan.
El financiamiento se desglosa como una cuestión central del proyecto. Según la dirigencia, los fondos procederán de bancos internacionales con los que ya existen contratos de confidencialidad y gestiones avanzadas. El crédito internacional incluirá tasas supercompetitivas y será cancelado con los propios ingresos que la nueva obra generará. El club subrayó que este modelo respeta el principio de no comprometer los recursos operativos habituales: “El club va a poder después cancelar y poder solventar y afrontar el vencimiento de capital e intereses de ese crédito con los propios ingresos corrientes que esta nueva obra genera”.
El esquema financiero elegido procura replicar la lógica seguida en anteriores etapas de obras, evitando desfinanciar las actividades centrales de River Plate. A tal efecto, el presidente detalló que el proceso constará de diversas instancias para garantizar rigurosidad y precisión en cada avance, además de la elevación formal del proyecto a la Comisión Directiva y la Asamblea de Representantes de Socios para su validación institucional.
El presidente expresó un reconocimiento explícito a los 350.000 socios de River Plate, afirmando: “Son quienes sostienen a River en todo momento y quienes permiten que River tenga el orgullo de decir, como asociación civil sin fines de lucro, que puede emprender una obra de esta envergadura, sostenida fundamentalmente, como siempre ha sido, con el esfuerzo de sus socios”.




