El video de la salvaje agresión de la barra de Racing a un miembro del sector disidente en medio de la platea: “Vinieron a matarme”

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El video es estremecedor. Infobae había contado la historia tres semanas atrás. Mientras Racing empataba con Independiente Rivadavia en el Cilindro y sus hinchas se agarraban la cabeza por la lesión de Maravilla Martínez, en la platea se sufría algo peor: la agresión salvaje de la jefatura actual de la barra brava sobre un ex capo, Walter Alagastino, a quien debieron en ese momento retirar en ambulancia. Y ahora, las imágenes que ya están incorporadas a la causa judicial y que este medio reproduce en exclusiva, son elocuentes de lo que se viene narrando hace tiempo: la impunidad con que se mueven los violentos en el estadio Presidente Perón y la agresión física cobarde encabezada por Leandro Paredes, jefe de Los Pibes de Racing, sin que ningún policía o personal de seguridad privada se acerque a interrumpir la faena. Es más, llegaron desde la popular gracias a que les franquearon la entrada y volvieron a salir de allí para retornar al paravalancha como si nada.

Hoy, Walter Alagastino tiene turno para ser operado de la columna vertebral. Sufría de una hernia de disco que por los golpes recibidos se le agravó en forma tal que deberá pasar por el quirófano en menos de un mes. Mientras, Paredes y el resto de los agresores siguen caminando impunemente por el club porque insólitamente y a pesar de esta acción, ni Racing ni la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) les han puesto el derecho de admisión, aunque en la Aprevide aseguran estar en plena investigación y pese a que le requirieron un informe al club que jamás llegó, evalúan poner sanciones a la brevedad. Y también parecen tener cierto trato preferencial en la Justicia: a pesar de lo que se ve en el video que revela Infobae, en el Juzgado de Garantías 4 de Lanús donde está radicada la causa la carátula es por lesiones leves y amenazas en grado de tentativa.

Walter Alagastino, el ex barra de La Guardia Imperial que fue atacado por Leandro Paredes y su grupo en el Cilindro

Insólito, claro, salvo que se conozcan los vínculos de Paredes, quien trabaja como ejército de choque para lo que guste mandar para los sindicatos Marítimos Unidos y Panaderos, este último que gobierna Gastón Frutos, nada menos que el tesorero de la CGT y con quien tiene relaciones umbilicales. Paredes llegó a la jefatura de la barra tras la pandemia en un acuerdo con el peronismo provincial y municipal (se lo ha visto llevando gente a los actos del intendente Jorge Ferraresi, hecho reflejado por este mismo sitio web) y tiene una relación muy especial con la Policía. A punto tal que a pesar de todas las causas judiciales que muestra su prontuario, sigue reinando en la mitad de Avellaneda.

Walter Alagastino, el agredido, tampoco es un nene de pecho. Y en pleno proceso de recuperación de la golpiza recibida, le reconoce a Infobae que fue uno de los hombres que secundaban al histórico Raúl Huevo Escobar, el ex jefe de La Guardia Imperial, de quién se dice quiere retomar la tribuna, en manos de sus enemigos desde 2021. “Es cierto, yo fui parte de la barra de Huevo desde 1997 en adelante, pero en 2014 me abrí. Había nacido mi hijo, veía cosas que ya no me gustaban, habían aparecido las internas y entonces decidí que mi tiempo había terminado y empecé a ir a la platea. Desde ese año hasta hoy nunca más volví a la popular. Es más, mientras toda la cúpula vieja de La Guardia Imperial no pudo regresar a los estadios por derecho de admisión, yo fui siempre con mi esposa y mi hijo a la platea sin problemas, porque la gente de Racing sabe muy bien qué tipo de barrabrava era, de aquellos que sólo peleaban con las hinchadas rivales y tenía el respeto de todos. Pero esto que acaba de pasar es inadmisible: por eso los quiero presos a todos”, afirma.

Leandro Paredes (con gorra blanca), al lado de Ángel Di María

-¿Por qué si hace 12 años que vas a la platea te agredieron ahora y no desde que esta barra tomó el poder en 2021?

-Porque saben que los otros grupos se están juntando porque ya nadie los banca y ven fantasmas por todos lados. Pero yo no tengo nada que ver. Hace cuatro años, apenas llegaron con el apoyo de la Policía y la dirigencia, me dijeron que no vaya más o me iban a matar. Yo seguí yendo siempre al mismo lugar con mi hijo, porque Racing es mi casa y ningún mafioso me iba a echar. Pero como estaban fuertes, se ve que me dejaron en paz. Ahora que se enteraron que los chicos que están afuera se están juntando para volver, vinieron a matarme. Así como te digo, a matarme. Porque mientras me pegaban entre cinco, Leo le gritaba a uno que lo conozco como Ariel que me pinchara, porque tenía una púa encima. Y a otro de sus guardaespaldas, Guti, le decía que me tirara para abajo. Me salvé de milagro.

Leandro Paredes (gorra negra) junto al intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi

-Huevo es padrino de tu hijo. ¿En serio querés que crea que no fuiste a tantear el terreno?

-Cualquiera te lo puede responder: hace 12 años voy a la misma platea con mi hijo. Yo me fui de la barra y eso lo saben todos. Raúl es compadre, sí, pero ya no tengo relación más que familiar, nada de cancha. A Carita de Paty lo conozco (NdR: Matías Alfonzo, otro jefe barra disidente) por un amigo en común, pero nada que ver. A Josi y Majin Buu (otros ex capos) los tengo del barrio, o de haber compartido tribuna hace mucho tiempo, pero yo me alejé. Es más, si hubiera ido con cuatro amigos a hacerme el guapo, me banco la pelea. Pero así no.

-Vos fuiste jugador de fútbol profesional, eras defensor en Dock Sud entre 2003 y 2008 (tiene 121 partidos en su carrera con cinco goles) ¿Cómo te convertiste en barrabrava?

-Me gustaba jugar y me gustaba la tribuna. Jugaba para el Docke un día e iba para el paravalancha en Racing otro día. De pibe no tenía un peso y entraba con la barra a la cancha y entre eso y el barrio, te vas metiendo. Pero a mí me salvó el fútbol porque por ejemplo no estuve el día del tiroteo contra La Doce en la Ruta 2 (19/1/02) ni el día que mataron a Gustavo Rivero en la previa de un clásico de Avellaneda (17/2/02) porque en uno justo estaba de pretemporada y en el otro me tocaba jugar. Tampoco te voy a mentir: la barra no es una colonia de vacaciones así que si estás ahí, algo te toca. Yo estuve el día del enfrentamiento por Copa Argentina contra los de El Porvenir en San Juan (NdR: fue el 1/12/11 y hubo tres heridos de bala) pero nunca saqué un fierro. Por eso me respetan todos. Y me fui en 2014 y no volví más porque vi cosas que no me gustaban, en lo que se había convertido la barra, en las internas que ya se veían. Había nacido mi hijo y me retiré. No me mataron los de los otros equipos y casi me matan ahora unos que dicen ser de Racing y están ahí sólo porque los banca la política y la policía.

El barra Leandro Paredes junto a Gastón Frutos, secretario general del sindicato de panaderos y tesorero de la CGT

Junto a su abogado, Hernán Grimberg, Alagastino ya ratificó la denuncia y busca que se cambie de carátula a tentativa de homicidio. Allí identificó con nombre y apellido a Paredes y con seudónimos a Ariel de San Justo, Guti, que es un policía exonerado de la Bonaerense, y a Román de Villa Corina, toda primera línea de Los Pibes de Racing. Pero la agresión además agitó el avispero: la vieja Guardia Imperial quiere regresar cuanto antes y en Avellaneda todo lo que se respira son aires de guerra. Que sólo se van a cortar si la Policía y la Justicia juegan su partido en forma imparcial y dejan afuera del estadio a todos los barras, para que el Cilindro recupere en algún momento su verdadera paz.