
El delantero colombiano Sebastián Villa reconoció que pretende jugar en River. Anoche, durante un reportaje, aseguró que si lo llamara el DT millonario Marcelo Gallardo, en menos de 24 horas estaría entrenando en el River Camp de Ezeiza.
Está claro que el delantero de 29 años podría representar un salto de calidad para un equipo que tuvo un flojo rendimiento futbolístico durante 2025, tanto en la Copa Libertadores como en los campeonatos argentinos.
Y que para algunos puede ser tentadora la posibilidad de quedarse con un futbolista que se declaró “100% bostero” y años atrás supo vestir la camiseta del eterno rival, incluso amargarle varias tardes con goles clave al millonario. 100% morbo.
Pero en esta novela no se discute sólo fútbol, sino de otras cuestiones que sucedieron afuera de las canchas. La mayoría de los socios e hinchas de River no quieren a Villa en el equipo. En este partido, el rechazo social golea a las razones futbolísticas que podrían sostener el interés.
“Durante todo el caso Villa el mundo River cuestionó y chapeó ‘eso en River nunca pasaría’ para diferenciarse de Boca. Yo no esquivo el bulto y sé que las versiones las da más el jugador que otra cosa. Pero si se llegara a dar la utopía de su arribo, el ‘mirá que distinto somos’ estará pisoteado”, posteó el 29 de diciembre en sus redes Hernán Castillo, uno de los periodistas que cubre todos los días la actualidad de River. Su opinión por estas horas resume el sentimiento de la mayoría de los hinchas millonarios.
“El caso Villa” del que habla Castillo alude al pasado judicial del delantero de Independiente Rivadavia de Mendoza. El 2 de junio de 2023, el juzgado N.º 2 de Lomas de Zamora condenó al jugador colombiano por lesiones leves y amenazas a su expareja, Daniela Cortés. Violencia de género.
Recibió una pena de dos años y un mes de ejecución condicional, lo que le permitió continuar en libertad y seguir jugando al fútbol.
En sus alegatos, el fiscal Sergio Anauati afirmó: “Es imprescindible que se valore en esta causa que hubo violencia en todas sus formas hacia la mujer”.
También hubo amenazas. Y en varias oportunidades el futbolista le dijo a su mujer que la mataría si no dejaba la casa que compartían.
Luego del fallo, Boca Juniors -su club de entonces- decidió apartar a Villa del plantel. Mientras se sustanciaba el caso, el Xeneize había sido criticado por permitir que Villa continuara jugando y no haber tomado una decisión más fuerte. El club de Juan Román Riquelme prefirió esperar una sentencia de la Justicia para adoptar un temperamento sobre la continuidad del colombiano, que luego de un conflicto legal -que aún perdura- recaló en Bulgaria y finalmente desembarcó en Mendoza, donde se transformó en un estandarte en la reciente consagración en la Copa Argentina, con eliminación a River incluida.
La condena por violencia de género -ya cumplida- no fue el único escándalo que rodeó a Villa. El jugador fue denunciado por otra expareja por abuso sexual en 2021. Terminó absuelto pero por un acuerdo con la defensa de su denunciante, que prefirió no declarar en el juicio oral para no volver a atravesar el dolor que había sufrido durante la consumación del hecho.
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River Feminista, un sector que reúne a socias e hinchas del club, publicó anoche un comunicado: “Decimos ¡No!“. Y desarrolló: ”Corresponde manifestar nuestro repudio absoluto y categórico frente a una posibilidad que, de concretarse, resultaría incompatible con los valores que un club deportivo, social y cultural debería representar».
“La eventual incorporación de una persona con una condena firme por violencia de género y con antecedentes vinculados a delitos sexuales no solo no representaría los valores del club, sino que tampoco reflejaría los principios más elementales de respeto, integridad y responsabilidad social que toda institución deportiva debería sostener y promover”, agregaron.
Y completaron: “El solo hecho de que este rumor circule provoca vergüenza ajena y deja en evidencia una preocupante falta de compromiso con valores de River Plate. De confirmarse, se estaría transmitiendo un mensaje profundamente preocupante: que el talento deportivo podría colocarse por encima de la dignidad de las mujeres, de la lucha contra la violencia de género y del compromiso ético que implica ocupar un espacio de visibilidad pública”.

La posibilidad de que Villa vista la camiseta de River Plate expone entonces la distancia entre el prestigio deportivo y las demandas sociales sobre integridad y responsabilidad institucional.
El rechazo manifestado por socios y agrupaciones expresa un límite claro a la tolerancia ante antecedentes judiciales por violencia de género, incluso cuando se trata de figuras que pueden aportar desde lo futbolístico.
En el mundo del fútbol se suelen justificar muchas cosas desde la pasión. Pero en este caso, para muchos hinchas es evidente que en la vida hay valores más importantes que un grito de gol.



