Indisciplina, grave lesión sin jugar y salida: el escándalo que rodea a la figura de un gigante de Sudamérica

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Jose Andres Martinez, figura de Corinthians, sufrió una grave lesión, pero no volverá a jugar en el equipo brasileño (REUTERS/Jean Carniel)

El mediocampista venezolano José Martínez abandonó el Corinthians tras un ciclo de un año y medio marcado por episodios de indisciplina y escándalos, en medio de tensiones internas que crecieron debido a su prolongada ausencia y a una grave lesión en la rodilla. La rescisión del contrato fue negociada de modo amistoso tras semanas de incertidumbre y presión de diversos sectores dentro y fuera del club.

La salida de Martínez se confirmó días después de que el jugador regresara al club con una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, lo que lo marginará de lo que resta de la temporada, según indicó el propio Timao. Esta situación sorprendió a la dirigencia, el plantel y los fanáticos, especialmente porque Martínez había tardado 35 días en regresar desde Venezuela, alegando problemas con la emisión de un nuevo pasaporte.

Según informó el medio deportivo brasileño GE, Martínez acumuló antecedentes de faltas disciplinarias desde su llegada al club. En octubre del año anterior, no se presentó durante seis días a los entrenamientos tras una licencia, lo que derivó en una sanción económica y una multa interna. En noviembre, fue expulsado a los 17 minutos de ingresar en un partido contra Cruzeiro por un codazo a un rival y recibió nuevamente un castigo por parte de los dirigentes.

La última ausencia prolongada comenzó cuando el equipo retomó las actividades el 3 de enero. Allí se informó que el venezolano seguía en su país, esperando la reemisión del pasaporte. Según el club, Martínez solo solicitó el nuevo documento 10 días después de la fecha de regreso. Mientras tanto, la situación política en Venezuela, marcada por la captura del dictador Nicolás Maduro tras una acción militar de Estados Unidos, complicó aún más los trámites burocráticos y su regreso a San Pablo.

El futbolista venezolano utilizó sus redes sociales y el 21 de enero publicó una carta sobre la situación que le tocaba vivir en su país natal. “Escribo esta nota para posicionarme respecto a las diversas noticias que están siendo difundidas en Brasil sobre mí. Comienzo explicando: soy venezolano y, recientemente, mi país atravesó un proceso de ruptura inesperada en el Gobierno. Esto, por supuesto, dificulta el acceso a servicios básicos prestados por los organismos de Venezuela, lo que ha venido retrasando la posibilidad de renovar mi pasaporte. Además de ser un documento de viaje, mi pasaporte es lo que me da derecho a trabajar en Brasil, con mi visa de trabajo, y viajar internacionalmente para defender la camiseta del Corinthians”, escribió en la primera parte de su explicación.

El volante venezolano fue centro de varios actos de indisciplina (REUTERS/Carla Carniel)

“Soy un empleado del Corinthians, club al que defiendo con toda mi entrega y amor, equipo por el que salgo a la cancha incluso cuando el dolor podría alejarme de ella. Sería mucho más feliz si hubiera comenzado la temporada junto a mis compañeros, entrenando, defendiendo estos colores y ayudando al Timão a conquistar victorias y títulos. Pero, por los motivos ya explicados, hoy no puedo hacerlo. Dejo claro que el cuerpo técnico y la directiva del Corinthians tienen total conocimiento de todos los pasos que estoy dando, mediante contactos frecuentes y siempre respondidos por mí. Espero que esta situación se regularice pronto. Extraño al “Bando de Loucos” gritando en el Neo Química Arena lleno. Pronto estaré de vuelta haciendo lo que más amo por este gigantesco club”, concluyó según su relato.

El medio indicó que la paciencia del cuerpo técnico y la dirigencia se agotó al intensificarse la falta de información y comunicación con el jugador. El entrenador Dorival Júnior manifestó públicamente su insatisfacción por la indefinición y la ausencia de respuestas de Martínez.

Al llegar finalmente a Brasil, el pasado 7 de febrero, Martínez informó dolores en la rodilla y se confirmó la gravedad de la lesión. Además, surgió que había participado en un partido festivo en Venezuela durante sus vacaciones. Esto, junto con la presión de la afición y el historial previo, llevó a que la dirigencia recurriera al departamento jurídico para resolver el vínculo contractual.

El ejecutivo del departamento de fútbol del Timao Marcelo Paz explicó que el club tenía los argumentos para un despido unilateral pero optó por una ruptura negociada: “El Corinthians tendría la posibilidad, tenía hechos, para hacer una rescisión indirecta, término de contrato unilateral, pero optamos por algo amigable, entendiendo el lado humano del jugador y el legado que deja en el club… La cuestión disciplinaria está por encima. El club no podía dejar pasar una situación como esta, que va contra lo que pensamos, del comportamiento, de la conducta, sobre cómo se deben honrar las cosas del Corinthians”.

Según los términos pactados, Martínez recibirá el 30% del salario de febrero a diciembre y el club cubrirá los gastos de la cirugía, mientras que renunciará a lo que le correspondería en 2027, cuando finalizaba su contrato. Una salida consensuada, pero que parecía que no tenía otro futuro para el jugador.

Las reacciones del grupo quedaron de manifiesto tras la confirmación de la salida. El arquero y referente del vestuario, Hugo Souza, comentó en la zona mixta del triunfo por el Brasileirao ante Bragantino (2-0) de la Neo Química Arena: “Personalmente hablando de él, quedamos tristes. Es un amigo, hizo historia con nosotros, ayudó en todo este proceso que vivimos aquí. Es un tipo que estará siempre con nosotros. El club tiene normas y reglas que deben ser respetadas. Si no sigue, espero que continúe su carrera de la mejor forma posible. De alguna manera, su historia está marcada en el club. Espero que esto no manche todo lo bueno que hizo aquí, le deseo todo el éxito del mundo”.

Durante su tiempo en Corinthians, Martínez jugó 70 partidos, marcó dos goles, brindó dos asistencias y levantó los títulos del Campeonato Paulista y la Copa do Brasil en 2025. Además, el club ganó la Supercopa Rei en 2026, aunque el venezolano no estuvo presente por encontrarse en Venezuela. Ahora, a pesar de que continuará rehabilitándose en las instalaciones del club, y cobrará un sueldo por una cuestión legal, ya no se vestirá nunca más con los colores de uno de los clubes más grandes del fútbol en Brasil y Sudamérica.