Jutta Leerdam ganó la medalla de oro con récord olímpico en los Juegos de Invierno: la reacción de su prometido Jake Paul

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Jutta Leerdam arrasó en la prueba de 1,000 metros femeninos y se llevó el oro (REUTERS/Piroschka Van De Wouw)

La neerlandesa Jutta Leerdam protagonizó una jornada memorable al conquistar la medalla de oro en los 1.000 metros de patinaje de velocidad en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026. Además, estableció un nuevo récord olímpico con un tiempo de 1:12.31. El Milano Speed Skating Stadium vibró con la emoción de los fanáticos neerlandeses, que celebraron el doblete conseguido por su selección: Femke Kok, también de los Países Bajos, se quedó con la medalla de plata tras alcanzar el récord olímpico justo antes, con un registro de 1:12.59.

Leerdam, siete veces campeona del mundo, no pudo contener las lágrimas tras cruzar la meta. “Sabía que iba a ser difícil, porque Femke (Kok) había hecho un tiempo excelente. Cuando vi que lo había conseguido, me sentí muy feliz, sorprendida y agradecida”, reconoció la patinadora, según CNN, y sumó así su primer oro olímpico tras la plata obtenida en Pekín 2022.

La patinadora neerlandesa posó emocionada con su medalla tras la victoria (REUTERS/Yves Herman)

El podio lo completó la japonesa Miho Takagi, anterior poseedora del récord olímpico y dueña de dos marcas mundiales, quien logró el bronce con un tiempo de 1:13.95. La final fue seguida con atención desde las gradas por el influencer y boxeador Jake Paul, pareja de Leerdam, quien fue captado visiblemente emocionado durante la celebración, en un gesto que no pasó desapercibido en las pantallas gigantes del estadio.

El resultado fue un golpe para la delegación estadounidense, ya que ni Erin Jackson ni Brittany Bowe lograron acceder a las medallas pese a las expectativas. Jackson, que llegó a liderar en los primeros turnos, finalizó en sexta posición, mientras que Bowe, en lo que podría ser su despedida olímpica, terminó cuarta.

La actuación de Leerdam se inscribe en una edición de los Juegos marcada por los récords: la italiana Francesca Lollobrigida ya había inaugurado el medallero con una marca histórica en los 3.000 metros, y el noruego Sander Eitrem estableció un nuevo récord en los 5.000 metros. El doblete neerlandés y la rivalidad convertida en compañerismo entre Leerdam y Kok quedaron sellados en un abrazo final, mientras el público celebraba una noche que quedará en la historia del patinaje de velocidad.

La pareja de la deportista, Jake Paul celebró en la tribuna (REUTERS/Yves Herman)

La neerlandesa Jutta Leerdam, de 27 años, llegó a los Juegos Olímpicos de Invierno decidida a dejar una huella tan profunda como la que ya ostenta en el mundo digital, donde reúne a más de cinco millones de seguidores en Instagram. Su presencia en la cita olímpica trascendió lo estrictamente deportivo: los medios europeos la definieron como el “gran fenómeno mediático” de estos Juegos, y su imagen se convirtió en una de las más reproducidas por la prensa y las plataformas sociales.

Leerdam, acostumbrada a ser el centro de atención tanto en la pista como fuera de ella, fue objeto de elogios y también de críticas. Su arribo a Milán en un jet privado, separada del resto de la delegación neerlandesa, alimentó comentarios sobre posibles actitudes de “diva”, según señaló el analista y ex futbolista Johan Derksen, de acuerdo con el medio inglés Daily Mail.

Con una trayectoria forjada mucho antes de su relación con Jake Paul, la patinadora ya era una celebridad en los Países Bajos. Su forma de deslizarse sobre el hielo le permitió acumular títulos mundiales y consolidar una base de fanáticos que supera el ámbito deportivo. Sin duda, este logro de Jutta Leerdam potenció su visibilidad y confirmó su posición como referente indiscutido tanto en el hielo como en el universo digital.