Novak Djokovic derrotó a Jannik Sinner en un vibrante partido y se clasificó a la final del Abierto de Australia

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Djokovic derrotó en cinco sets al italiano Sinner y disputará la final el domingo en Melbourne (REUTERS/Jaimi Joy)

Novak Djokovic derrotó en cinco sets a Jannik Sinner y se clasificó a la final del Abierto de Australia. En un partido vibrante, que comenzó favorable al italiano, Nole mostró su mejor versión en los últimos dos sets e inclinó la balanza a su favor. Ahora se medirá frente al español Carlos Alcaraz en la gran final de Melbourne este domingo.

La victoria de Djokovic, obtenida tras sobreponerse a una desventaja en sets y neutralizar todos los intentos de ruptura en la manga decisiva, no solo confirma su vigencia, sino que refuerza la magnitud del logro ante un adversario que había acumulado 19 victorias consecutivas en el certamen. Para el N°1 mundial y vigente campeón, Sinner, la derrota llega tras verse superado por la fortaleza física y mental del tenista más laureado de Melbourne, quien, a sus 38 años, regresa a la lucha por el trono australiano con la oportunidad de ampliar su historial.

Durante el desenlace del encuentro, la Rod Laver Arena vivió una atmósfera de máxima tensión. El quinto set fue testigo de la resiliencia extrema de Djokovic: el serbio salvó las ocho pelotas de rotura enfrentadas en el último parcial, defendiendo de forma impecable su servicio frente al asedio constante de Sinner. Este desenlace no solo revirtió una tendencia histórica —Djokovic había perdido los últimos cinco duelos contra el italiano—, sino que equilibró el enfrentamiento particular entre ambos tenistas hasta un 5-6 en el historial.

El saludo entre Djokovic y Sinner tras el match (REUTERS/Jaimi Joy)

La progresión del partido evidenció el carácter y la estrategia de Djokovic, quien, afectado por ampollas en el pie acumuladas en rondas anteriores, adaptó su juego apostando a la ofensiva y acortando los intercambios. Conforme Sinner impuso ritmo en los primeros parciales con derechas y dejadas que llevaron el duelo a un clima de alta exigencia física, el serbio respondió afinando el saque y protegiendo con decisión su ventaja tras conseguir romper el servicio del italiano en momentos críticos. La victoria final, obtenida por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4, 6-4, se produjo en el marco de un torneo que vio a Djokovic erigirse como figura histórica.

Ante este escenario, el horizonte inmediato señala el enfrentamiento con Carlos Alcaraz, quien llegó a la final tras sobrevivir al tercer partido más largo de la historia del torneo frente a Alexander Zverev y ahora desafiará a Djokovic con apenas 22 años. El encuentro no solo representará la posibilidad de que el serbio recupere la corona en Australia, sino también el intento del murciano por sumar el único Grand Slam que falta en su palmarés. La dimensión de esta final, determinada por el cruce de generaciones y estilos, coloca a Melbourne en el foco del tenis mundial.






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