Ruud Gullit y la historia de su rechazo a un gigante de Europa que terminó definiendo su carrera: “Era demasiado pronto”

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Gullit lideró a la selección de los Países Bajos hacia la conquista de la Eurocopa 1988 (AP)

En la historia del fútbol, existen decisiones que alteran el rumbo de una carrera y, en ocasiones, de un deporte entero. El caso de Ruud Gullit y su rechazo al Arsenal cuando apenas tenía 17 años es uno de esos episodios poco conocidos, pero fundamentales, que definieron el destino de una de las mayores leyendas del fútbol neerlandés.

La propia voz del protagonista permite entender cómo ese “no” a tiempo marcó la diferencia y abrió una trayectoria irrepetible.

Un adolescente frente a la tentación de Londres

A finales de los años setenta, Ruud Gullit brillaba en el HFC Haarlem, club de la liga neerlandesa, cuando recibió una propuesta que cambiaría su perspectiva profesional. “Cuando tenía 17 años, escuché que el Arsenal quería ficharme”, relató el exfutbolista a Gambling Insider, citado por FourFourTwo. En ese momento, el club londinense contaba con la observación de Liam Brady como ojeador y ya había iniciado negociaciones con el Haarlem.

La magnitud de la oferta era inusual para un futbolista tan joven que apenas comenzaba a destacar en su país natal. “Era un privilegio que un club tan grande se interesara por mí a esa edad, pero era demasiado pronto para dar ese salto en mi carrera, así que lo rechacé”, explicó el propio Gullit, subrayando que la decisión no se debió a falta de ambición, sino a una evaluación racional de su desarrollo personal y futbolístico. “Simplemente no quería mudarme al club en ese momento”, añadió el exjugador.

La determinación de Gullit lo llevó a permanecer algunos años más en Haarlem antes de buscar el siguiente paso adecuado para su evolución.

Gullit fue protagonista de la época dorada del AC Milan, logrando tres títulos de Serie A y dos Copas de Europa en Italia (AP)

El camino hacia la consagración

Tras su negativa al Arsenal, Gullit continuó su formación en los Países Bajos. En 1982, firmó con el Feyenoord, donde compartió vestuario con el legendario Johan Cruyff y logró el doblete de liga y copa en su segunda temporada. Este proceso de maduración resultó clave para su posterior explosión en la élite. “Terminé pasando algunos años más en Haarlem antes de irme al Feyenoord, lo que sentí que era el movimiento correcto para mí”, reconoció.

La progresión no se detuvo en Rotterdam. En 1985, Gullit pasó al PSV Eindhoven, consolidando su estatus como una de las figuras emergentes del fútbol europeo. Su talento atrajo la atención del AC Milan, que en 1987 rompió el récord mundial de traspasos para asegurarse sus servicios. Ese mismo año, ganó el Balón de Oro, y su llegada a Italia marcó el inicio de una etapa dorada tanto a nivel individual como colectivo.

Durante su etapa en el AC Milan, Gullit conquistó tres títulos de la Serie A y dos Copas de Europa, siendo pieza central en el resurgimiento del club lombardo y en la consolidación de la liga italiana como epicentro del fútbol mundial.

Además, lideró a la selección de los Países Bajos en la obtención de la Eurocopa 1988. Este camino de gloria difícilmente habría sido igual si, en su adolescencia, hubiese optado por la oferta del Arsenal.

Ruud Gullit se unió al Chelsea como jugador-entrenador en 1995 (AP)

El impacto de una decisión y el destino del Arsenal

Mientras alcanzaba la cima en Italia y Europa, el Arsenal vivía sus propios procesos de reconstrucción. El club londinense celebró títulos de liga en 1989 y 1991, pero los aficionados aún se preguntan cómo habría influido la presencia de un joven Gullit en el equipo durante los años ochenta. La pregunta sobre el impacto potencial de una decisión tan temprana sigue vigente entre los hinchas y analistas británicos.

En 1995, tras una exitosa etapa en Italia, Gullit dejó la Sampdoria para unirse al Chelsea inglés, ya en el tramo final de su carrera, donde se convirtió en jugador-entrenador y logró la FA Cup.

Su paso por Inglaterra llegó mucho después de aquel primer contacto con el fútbol británico, reafirmando la importancia de aquel rechazo inicial al Arsenal. “Era demasiado pronto para mí. Necesitaba estar preparado y crecer antes de afrontar un reto fuera de los Países Bajos”, sentenció el neerlandés en sus declaraciones.