Con la Ley Bases empantanada, el Gobierno suma a Victoria Villarruel a las negociaciones en el Senado

0
10
La vicepresidenta se sumará a las negociaciones para lograr el dictamen de la ley bases (Reuters)
La vicepresidenta se sumará a las negociaciones para lograr el dictamen de la ley bases (Reuters) (Agustin Marcarian/)

Los senadores retoman la discusión en el plenario de comisión por la Ley Bases con muy pocas posibilidades de que el oficialismo obtenga el objetivo buscado que es el de dictaminar e ir al recinto la semana que viene.

Promediando la jornado, y luego de varios rumores de un posible dictamen rápidamente descartados, aparecieron en el despacho de la presidencia de la Cámara Alta el ministro del Interior, Guillermo Francos y el vicejefe de Gabinete, José Rolandi. Los hombres encargados de llevar adelante las negociaciones con la oposición y que no logran destrabar la discusión se reunieron con Victoria Villarruel para solicitarle que se sume al equipo negociador de La Libertad Avanza.

“Hasta ahora no había estado al tanto de las negociaciones”, señalaron fuentes cercanas a la Vicepresidenta de la Nación. “Es una herramienta que podría haber sido utilizada desde el primer día de las negociaciones que no estaba siendo utilizada. Ella no estaba en las negociaciones, ahora le pidieron colaboración”, agregó.

Villarruel se suma diez días más tarde a las conversaciones lo que muestra también que no todos en la Casa Rosada confían en la vicepresidenta. Por lo menos para este tipo de actividades.

Victoria Villarruel con Claudio Poggi en San Luis

El pedido de la Casa Rosada de sumar a la Vicepresidente luego de dos semanas de debate sin resultado alguno y con varias críticas sobre los proyectos muestra la búsqueda de revertir la debilidad mostrada en las conversaciones con los bloques. “Villarruel logró establecer buen díalogo con la mayoría”, explicaron fuentes con acceso al despacho del primer piso del Senado de la Nación.

Luego de la reunión en la que se sumó formalmente al equipo negociador la Vicepresidenta, ingreso al despacho la senadora del PRO Guadalupe Tagliaferri; la única legisladora del bloque amarillo que se ha mostrado crítica al RIGI y al blanqueo de capitales entre otros ítems, dando comienzo a las conversaciones de la presidenta del Senado con la oposición.

Para esta tarde está previsto un encuentro entre Villarruel y los senadores radicales Martín Lousteau y Maximiliano Abad, otros dos legisladores críticos de los proyectos pero que, al igual que Tagliaferri, propusieron modificaciones.

Respecto a este punto, el de las modifaciones, los senadores críticos pero dialoguistas están a la espera de que la Casa Rosada realice alguna devolución de las propuestas realizadas.

Pero la suerte ya está echada y esta semana el oficialismo no contará con los dictámenes necesarios para ir la semana que viene al recinto y llegar al 25 de Mayo con la Ley Bases y el paquete fiscal aprobado. “Con suerte, viento a favor, y algún resultado de las negociaciones, recién podríamos ir al recinto dentro de dos semanas”, reconoció un legislador de LLA.

Lule Menem José Rolandi Guillermo Francos portada

Ningún sector de la oposición acompañará con su firma ya que todos se encuentran negociando y con críticas a La Libertad Avanza por cómo la están llevando. “Pasas correcciones y no vuelven de Casa Rosada. Es imposible que hoy se obtenga dictamen. Los patagónicos no apoyan la mitad de las cosas y los bloques que antes se mostraban divididos hoy se abroquelaron en la discusión” reconoció el mismo senador a Infobae.

Lo que busca el oficialismo, y lo que los legisladores de los sectores dialoguistas buscan que LLA entienda, es que un rechazo de algún artículo central podría significa que se caíga. “Si los 13 radicales te votan en contra, más los 33 de UP, más alguno de otro bloque, podés tener 48 votos o más en contra y eso haría que en Diputados sea imposible que lo puedas reponer”, señalaron.

El razonamiento es simple, si algo se vota con mayoría simple en el Senado, Diputados puede insistir con el texto origial con la misma mayoría simple. Si se rechaza por los dos tercios, el oficialismo debería conseguir la misma cantidad en la Cámara Baja, algo que hoy parece imposible.