
Sucedió a fines de 2025. Una mujer ingresó a la Alcaidía Policial de Chilecito, contactó a varios detenidos, entre ellos a un hombre acusado de abuso sexual, y le hizo una propuesta. Dijo que trabajaba para un reconocido abogado penalista de La Rioja y que podía hacerse cargo de su defensa. Antes de retirarse, le dejó un papel con un número de teléfono para que su familia arreglara los honorarios.
La llamada llegó poco después. Del otro lado de la línea, la mujer le repitió la historia: aseguró ser la secretaria del abogado Emanuel Lascoiti y fijó el precio de la defensa en dos millones de pesos. El hermano del preso, Jesús M. O., comenzó a transferir dinero convencido de que estaba contratando al estudio jurídico. En menos de un mes envió un millón de pesos.
Semanas más tarde, el engaño se derrumbó por un llamado inesperado. El verdadero abogado había logrado conseguir el teléfono del hombre después de enterarse de que alguien utilizaba su nombre para captar clientes dentro de la alcaidía.
“Lamento informarte que te estafaron, que yo no tengo secretaria”, le dijo.
Según consta en el requerimiento de instrucción formulado por el Ministerio Público Fiscal, al que accedió Infobae, la acusada es Natalia A. S. y tiene un pedido de captura vigente por el delito de defraudación por estafa. Hasta el momento permanece prófuga.

El expediente ubica el inicio de la maniobra a fines de diciembre de 2025. Según la reconstrucción de los investigadores, Natalia A. S. ingresó a la Alcaidía Policial de Chilecito y, tras presentarse como integrante del estudio jurídico de Lascoiti, dejó al detenido un papel con sus datos de contacto para que sus familiares pudieran comunicarse.
El hermano del interno llamó al número sin sospechar que, del otro lado, siempre atendía la misma persona. Durante las conversaciones, la mujer sostuvo que la defensa costaba dos millones de pesos y comenzó a reclamar adelantos para iniciar el trabajo.
De acuerdo con la documentación incorporada a la causa, el denunciante realizó tres transferencias a una cuenta de la billetera virtual Personal Pay a nombre de la imputada: la primera, de 200.000 pesos, el 29 de diciembre de 2025; la segunda, de 400.000 pesos, el 14 de enero de 2026; y la tercera, también por 400.000 pesos, el 21 de enero. En total, envió un millón de pesos.

La historia dio un giro el 4 de marzo de 2026. Según consta en el expediente, el abogado Emanuel Lascoiti consiguió el teléfono del denunciante después de que familiares de otro cliente le advirtieran que alguien estaba utilizando su nombre para ofrecer servicios jurídicos. Esa llamada fue la primera vez que la víctima supo que nunca había existido una secretaria ni una contratación del estudio.
Con las conversaciones mantenidas entre las partes, los audios y los comprobantes de las transferencias, el fiscal Ariel M. Ormeño Reinoso promovió el 16 de abril la acción penal por el delito de defraudación por estafa que prevé de un mes a seis años de cárcel. Además, pidió la inmediata detención de Natalia A. S. al considerar que carecía de arraigo en Chilecito, ya que registra domicilio en la capital riojana.
El planteo fue aceptado por el juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional N° 2 de Chilecito, Jorge Elías Jalil, quien el 10 de junio ordenó su detención y libró una orden de captura en todo el territorio nacional. La resolución también dispuso comunicar la medida a la Policía de La Rioja y a Gendarmería Nacional para concretar su arresto y posterior traslado a Chilecito. Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, la mujer continúa prófuga.



