
El rostro de Claudio Gabriel Barrelier aparece en la secuencia de cámaras que marcan el último registro de Agostina Vega, la adolescente que hoy apareció asesinada en Córdoba y estaba desaparecida desde hace siete días. Su nombre resuena en los partes oficiales, pero también en los archivos de la Justicia, donde cuenta con antecedentes por secuestro y privación ilegítima de la libertad.
Desde el miércoles pasado, Barrelier es el único detenido por el femicidio de la chica de 14 años.
El acusado está contratado por la Municipalidad de Córdoba, a través de una firma tercerizada. Se desempeña en el área de Tránsito y en sus registros laborales figura como empleado de la compañía Squad Security, que presta servicio al municipio cordobés. Antes pasó por el rubro fruti-hortícola, en la empresa Tanus Jalil e Hijos SRL.
Según pudo saber Infobae, su rutina cambió el 6 de mayo de 2025, cuando fue detenido por una denuncia de su expareja. La acusación: privación ilegítima de la libertad calificada, un secuestro que lo mantuvo 20 días en prisión. La Justicia lo liberó con fianza y medidas restrictivas. Debía presentarse una vez al mes en la fiscalía, trámite que sostuvo hasta mayo de este año. El expediente no avanzó en profundidad sobre la prueba, pero el antecedente quedó asentado. Barrelier podía transitar el resto del proceso fuera de la cárcel.

J., un comerciante que trabaja desde hace dos años en la misma cuadra del barrio Cofico donde vive el sospechoso, asegura haber presenciado la escena que derivó en la causa judicial por privación ilegítima de la libertad contra Barrelier.
Según contó a Infobae, Barrelier salió a la vereda y dejó abierto el portón de la vivienda. Segundos después ocurrió algo que todavía recuerda con precisión. “De atrás salió corriendo una chica. Estaba desnuda, tenía solamente una bombacha y unas cintas en las muñecas. Salió pidiendo ayuda”, contó.
Las mentiras de Barrelier
Agostina Vega salió de la casa de su madre en el barrio General Mosconi alrededor de las 22.30 horas del sábado y, desde entonces, no hay noticias sobre su paradero.
La noche en que Agostina Vega dejó su hogar, Barrelier fue la última persona registrada junto a ella, en la esquina de Fragueiro y Juan del Campillo, del barrio Cofico. Las cámaras de seguridad lo muestran en compañía de la adolescente, lo que desmonta parte de la versión que él mismo intentó instalar sobre el ingreso de su hija a su domicilio.
Según la fiscalía, la chica fue recibida por el sospechoso y el hombre abonó el viaje del remís. Ambos caminaron juntos, en dirección a la casa del hombre. El foco de la causa se orienta justamente a reconstruir con precisión qué ocurrió después de ese encuentro, si hubo un traslado a otro sitio y hasta dónde llega la participación del acusado.
El ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, reconstruyó el seguimiento técnico de las cámaras y afirmó que el acusado “no puede explicar” por qué aparece con la víctima en el registro fílmico. Barrelier dijo que quien aparecía en las imágenes era su hija.

“Ha mentido claramente en sus declaraciones, ha mentido porque él ha cambiado tres o cuatro veces ya a las versiones. Primero, plantea que la chica con la que se le ve entrando a su domicilio es su propia hija. La propia madre biológica de esa nena dice que no es. Los padres reconocen a Agostina. Después reconoció que efectivamente era Agostina, pero que estuvo solamente una hora y después se fue”, expuso Quinteros esta mañana.
La secuencia de contradicciones continuó, según Quinteros, ante la aparición de la evidencia. El acusado había declarado en su primera versión que “él simplemente había hecho un nexo para que se subiera a otro vehículo con otra persona”. “Eso lo pudimos rebatir muy rápidamente. Ahí tuvo que reconocer y ahí reconoció que entró” a la casa, explicó.
El abogado Jorge Sánchez Del Bianco —quien posteriormente renunció a la defensa— dijo que Agostina habría llamado a Barrelier para pedirle ayuda con el pago del remís. Según su testimonio, la acompañó dos cuadras, ella le pidió que la llevara a la casa de un amigo, pero él se negó porque no tenía auto. En ese momento, un vehículo apareció y la adolescente le dijo que se iba con esa persona. De acuerdo a la versión del acusado, no vio más a la menor y negó cualquier vínculo con la posterior desaparición.

Un hincha con actitud altiva
Barrelier se muestra desafiante en sus cuentas de redes social. En Instagram, su biografía reza: “A mi corta edad he pasado miles de cosas que solo yo sé cómo fueron y cuánto me dolieron, aprendí que así te hagan el mal, debés desear el bien”.
En Facebook, el acusado comparte imágenes con camisetas de Instituto de Córdoba y postales en el estadio Monumental de Alta Córdoba. Se expone como un fanático de “La Gloria”.

Desde el primer momento, la fiscalía a cargo de Raúl Garzón dispuso el secreto de sumario en la causa y ordenó 19 allanamientos en simultáneo. El domicilio del sospechoso fue allanado por la Policía y peritos, quienes realizaron peritajes sobre la vivienda, ropa y objetos personales. En su casa vive con su pareja e hija.
De acuerdo con el relato del conductor del remís que trasladó a Agostina, en ese lugar la esperaba un hombre de aproximadamente 30 años. Tras bajarse del vehículo, la adolescente se habría subido a otro Volkswagen Gol de color rojo, según deslizó el propio detenido. Es una versión que tiene poca fuerza.
Desde ese contacto, las familiares de Agostina aseguraron que no hubo más contacto con la adolescente, quien dejó de responder llamadas y mensajes y su teléfono comenzó a dar apagado.
Este sábado, la joven fue encontrada sin vida en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, donde las autoridades policiales realizaban rastrillajes. “Hoy estamos frente a un homicidio”, definió el fiscal Garzón.



