El minucioso plan de Italia para seducir a Guardiola de asumir como entrenador de la selección: la boda que utilizarán como centro de operaciones

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Paolo Maldini estuvo reunido con Pep Guardiola y le ofreció el cargo de director técnico de la selección de Italia (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) prepara un ambicioso paquete de incentivos para lograr que Pep Guardiola acepte el desafío de dirigir a la selección nacional. El plan fue presentado por Paolo Maldini, flamante director deportivo de la Azzurra, y Leonardo durante una reunión sostenida en Barcelona el último fin de semana, donde detallaron los elementos diferenciales de la propuesta que busca atraer al entrenador español.

Entre los puntos centrales figura la posibilidad de crear una red de scouting exclusiva, diseñada para que el técnico pueda mantener un seguimiento profundo de los futbolistas italianos, incluso sin residir en el país de forma permanente. Esta estructura permitiría que Guardiola delegue tareas de observación y análisis, con el objetivo de optimizar su tiempo y facilitar su vida familiar, un aspecto que, de acuerdo con La Gazzetta dello Sport, ha sido decisivo en sus últimas decisiones profesionales.

Sportmediaset confirmó que la oferta italiana contempla que Guardiola tenga voz y voto en la elección del entrenador de la selección Sub-21, abriendo la puerta a la instauración de una filosofía coherente en todas las categorías del fútbol nacional. Esta autonomía, poco frecuente en el contexto europeo, responde al interés de la FIGC en transformar el modelo deportivo tras no clasificar a las últimas tres Copas del Mundo. La federación, según la misma fuente, pretende que el próximo seleccionador coordine el trabajo entre el primer equipo y las juveniles, fijando una línea de desarrollo continua.

Otro punto relevante de la propuesta apunta al aspecto económico. El presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, declaró a La Gazzetta dello Sport que el organismo evalúa mecanismos excepcionales para afrontar el elevado salario que supondría contratar a Guardiola. “Hay aspectos financieros que debemos considerar, pero para un perfil de este calibre estamos dispuestos a buscar soluciones extraordinarias. Incluso podríamos explorar acuerdos con sponsors y empresas del sector privado para cubrir parte del contrato”, explicó el dirigente.

La búsqueda de patrocinadores externos se presenta como una salida para compensar la diferencia salarial entre lo que ofrece la federación y las expectativas del entrenador. Según Mediaset, “el español tiene actualmente un contrato de 24 millones de euros brutos, y la FIGC podría garantizarle un máximo de 5 millones de euros anuales, o un poco más”.

La propuesta presentada a Guardiola también incluye un grado de flexibilidad logística, para permitirle pasar más tiempo en su residencia habitual y no requerir una presencia permanente en territorio italiano. Este enfoque pretende respetar su deseo de mantener un equilibrio entre vida profesional y personal, uno de los argumentos que ha llevado al entrenador a considerar un año sabático tras su salida del club inglés.

La reunión entre Maldini, Leonardo y el técnico español tuvo lugar en Barcelona y se extendió durante todo un fin de semana. Durante el encuentro, ambos directivos expusieron el proyecto y los desafíos del fútbol nacional, al tiempo que subrayaron la oportunidad de liderar un proceso de reconstrucción en una de las selecciones históricas del continente.

El periodista Peppe Di Stéfano, el mismo que adelantó la noticia en Sky Sport, durante una salida al aire en la cadena televisiva italiana sostuvo que “el nombre de Pep Guardiola sigue más vivo que nunca”. Aunque rápidamente aclaró: “Esto no significa que vaya a ser el entrenador de nuestra selección nacional, significa que hay un diálogo abierto, significa que no ha dicho que no, al igual que tampoco ha dicho que sí, por el momento; pero es una negociación que sigue en curso”.

Por otra parte, un episodio social podría ser clave en este proceso: la presencia de Guardiola en la boda de Gianluigi Donnarumma, arquero titular de la selección. Según Sportmediaset, el estratega español podría arribar a Italia en los próximos días, ya que es uno de los invitados por el portero de la Nazionale para asistir a su casamiento con Alessia Elefante en Locorotondo, provincia de Bari, el 24 de julio. “Y quién sabe, quizás esa sea también la oportunidad para un encuentro cara a cara con Malagò…“, advirtió el medio.

En paralelo, la FIGC mantiene abiertas otras alternativas: tanto Andrea Pirlo como Roberto Mancini figuran en la lista de posibles candidatos, aunque el foco principal permanece en la negociación con Guardiola. De acuerdo con La Gazzetta dello Sport, el directorio aspira a cerrar el acuerdo antes de la próxima asamblea de la Serie A, prevista en Milán. “Esperamos dar certezas en los próximos días”, reiteró Malagò.

La definición del sucesor en el banquillo azzurro representa una de las apuestas más relevantes de la última década para el fútbol italiano, que busca revertir una serie de fracasos en los Mundiales y recuperar protagonismo internacional. La decisión de Guardiola podría marcar el inicio de una nueva era para la Nazionale, con un proyecto integral que desborda lo estrictamente deportivo.

La selección de Italia, desde el título cosechado en Alemania 2006, no ha parado de cosechar decepciones. En las Copas del Mundo de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 quedó eliminada en fase de grupos, mientras que no clasificó en Rusia 2018, Qatar 2022 y Estados Unidos, Canadá y México 2026. No obstante, en el medio, fue campeón de la Eurocopa 2020.

Actualmente, Pep Guardiola se encuentra sin club tras cerrar un ciclo de diez temporadas al frente del Manchester City. Durante su gestión, el equipo inglés sumó seis títulos de Premier League, una Champions League, tres FA Cup, cinco Copas de la Liga, tres Community Shield, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes. En total, dirigió 592 encuentros, con un balance de 416 triunfos, 87 empates y solo 89 caídas.

Previo a su llegada al fútbol inglés, dejó una marca profunda en el Barcelona, donde consiguió catorce campeonatos, entre ellos dos Champions League y tres títulos de La Liga. Posteriormente, en su etapa con el Bayern Múnich, sumó siete conquistas: tres Bundesligas, dos Copas de Alemania, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.