
Luego del doloroso final de la selección argentina ante España en la Copa del Mundo, Nico Paz fue uno de los primeros jugadores en pronunciarse en redes sociales. El mediocampista surgido de las inferiores del Real Madrid dejó un mensaje contundente que ilusiona a los hinchas de cara al futuro del seleccionado.
El joven de 21 años, que disputó su primer Mundial, publicó una foto del plantel mirando a las tribunas, en el instante posterior a la ceremonia de premiación, y acompañó la imagen con un mensaje que no dejó lugar a dudas sobre su estado de ánimo ni sobre su compromiso con la camiseta. “Hoy más que nunca, orgulloso de representar a este país, a esta selección, y de formar parte de un grupo de personas increíbles que mueren por estos colores y dejan corazón y alma en todo momento. Solo les puedo decir gracias”, escribió Paz en la publicación.
La frase no fue un cierre, sino una apertura: a continuación llegó la promesa que recorrió las redes. “Prometo dar absolutamente todo de mí para traer esta copa de vuelta a Argentina”. La imagen que eligió el jugador para acompañar ese texto no fue casual. En ella, todo el plantel aparece de con la mirada puesta en la tribuna.
Fue exactamente en ese instante —al bajar del podio, con los cánticos de la hinchada argentina de fondo— cuando Lionel Messi no pudo contener el llanto. El capitán, que había aguantado la emoción durante toda la ceremonia de entrega de medallas, se quebró al volverse hacia el público. A su lado estaba Rodrigo De Paul, quien también derramó lágrimas. Esa escena, captada en el momento en que la tribuna argentina sostenía el coro “¡Messi! ¡Messi!”, es el contexto silencioso que enmarca la foto elegida por Paz para su publicación.
El joven del Como tuvo pocos minutos en el Mundial 2026. Luego de realizar una recuperación a contrareloj para poder estar presente en la lista final de Scaloni, Paz jugó un total de 72 minutos, repartidos entre los duelos de fase de grupos ante Argelia y Jordania, en el cual fue titular.
La derrota ante España llegó en el tiempo suplementario. Ferrán Torres anotó a los 105 minutos tras una habilitación de Nico Williams, y España se consagró campeón del mundo por segunda vez en su historia, después de Sudáfrica 2010. El gol llegó en el primer ataque en profundidad del segundo tiempo del alargue y no tuvo respuesta. El árbitro Slavko Vincic dio el pitazo final con el marcador 1-0.
Argentina llegó al tiempo extra con diez jugadores —Enzo Fernández vio la doble amarilla a los 92 minutos— y sin sus dos zagueros centrales titulares: Lisandro Martínez salió lesionado antes del final del primer tiempo y Cristian Romero no pudo continuar en el complemento. A pesar de ese escenario, el equipo de Lionel Scaloni sostuvo el 0-0 durante los 90 minutos reglamentarios en gran medida gracias a Emiliano Martínez, que acumuló 11 atajadas a lo largo de la noche.
El desgaste físico fue un factor determinante. La Albiceleste llegó a la final con el cuerpo al límite tras una fase de eliminación directa que incluyó suplementarios ante Cabo Verde y Suiza, una remontada sobre la hora frente a Egipto en octavos y el triunfo ante Inglaterra en semifinales. En la final, el primer remate al arco argentino llegó recién en el descuento del tiempo reglamentario, cuando Giuliano Simeone mandó la pelota por encima del travesaño. La ocasión más clara del equipo albiceleste fue en la última jugada del partido: Simeone tuvo un penal en movimiento, pero falló el tiro.
El mensaje de Paz cerró con una frase que sintetizó el sentimiento del plantel: “Aguante Argentina siempre en las buenas y en las malas”. Las felicitaciones a España y a los españoles también tuvieron su lugar en la publicación, antes de que el jugador reafirmara su pertenencia al grupo y su voluntad de volver a pelear por el título.



