
El Ministerio Público Fiscal de Río Negro pidió la activación inmediata del Alerta Sofía para encontrar a Juana Sofía Alvarado, una niña de 4 años que está desaparecida.
Según informaron, la menor fue vista por última vez el sábado 25 de abril a las 13, en la ciudad de Bariloche.
La solicitud para dar con su paradero se formalizó tras constatar que estaba junto a su madre, Abigail Jazmín Alvarado, sobre quien recae una prohibición de acercamiento a la menor dictada por la Unidad Procesal de Familia N° 10 de Bariloche.
Se anunció que Juana Sofía es de contextura delgada, tiene cabello castaño claro con rulos, mide entre 70 y 95 centímetros y tez clara. La última vez que la vieron vestía una camiseta rayada con varios colores, pantalón de jogging negro y zapatillas grises de trekking. Llevaba dos camperas: una de algodón gris con lunares amarillos y otra de abrigo marrón claro y oscuro.

La madre, Abigail Jazmín Alvarado, también es delgada, tiene el cabello castaño oscuro con flequillo y ojos marrón claro y mide 1,60 metros. Llevaba un jogging negro, campera de algodón negra, campera de abrigo marrón claro y zapatillas deportivas celestes. Un dato clave es que posee tatuajes en todo el cuerpo, incluidos cuello y manos.
El caso está bajo vigilancia directa del Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (SIFCOP) para ampliar la búsqueda.
La fiscalía puso a disposición distintos canales para recibir información: cualquier persona que haya visto a alguna de las dos puede comunicarse con el 911 o al celular de la fiscalía de turno de Bariloche 0294 154934681 o acercarse a la comisaría más cercana.

¿Qué es el Alerta Sofía y cómo funciona?
El Alerta Sofía es un sistema de emergencia diseñado para la búsqueda de menores de 18 años desaparecidos en situaciones de extrema urgencia, cuando se presume que están en grave peligro.
Se activa exclusivamente en situaciones de máxima gravedad, cuando las autoridades determinan que la persona desaparecida corre un riesgo inminente y que su localización requiere el apoyo inmediato de la comunidad.
El protocolo se pone en marcha solo si se cumplen ciertos requisitos específicos, que incluyen:
- La existencia de una denuncia formal y una investigación en curso.
- Que el caso esté vinculado a un posible secuestro o desaparición en riesgo inminente.
- Contar con información precisa y verificable para su difusión.
- La solicitud de activación por parte de un fiscal o juez, quienes evalúan la necesidad de su implementación.
Una vez que se activa, el Ministerio de Seguridad de la Nación, en conjunto con el Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU), coordina la difusión de la información del menor desaparecido a través de múltiples canales:
- Dispositivos móviles: mensajes de alerta a teléfonos celulares en un área geográfica determinada.
- Medios de comunicación masiva: anuncios en radio y televisión.
- Correo electrónico: envío masivo a organismos gubernamentales y ONGs especializadas.
- Redes sociales: Facebook, en colaboración con el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (ICMEC), muestra la alerta en los muros de los usuarios ubicados en la zona donde ocurrió la desaparición.

Este sistema es utilizado de manera selectiva, ya que su efectividad depende de la excepcionalidad de los casos. Las estadísticas indican que en Argentina se reportan alrededor de 7.000 desapariciones de menores al año, de las cuales el 60% son resueltas en las primeras 72 horas.
Sin embargo, los casos que involucran delitos representan menos del 1% del total. Por ello, el Alerta Sofía solo se activa entre dos y tres veces al año.
El objetivo del protocolo es generar un impacto inmediato, movilizando tanto a la comunidad como a las fuerzas de seguridad para que la búsqueda se realice en el menor tiempo posible.



