Cocaína Fórmula 1: las revelaciones del capitán y el misterio que rodea los 16 kilos hallados en el buque de Zárate

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La cocaína hallada en el buque que llegó a Zárate

El buque de carga “Grande Amburgo”, de bandera italiana, navegaba desde Montevideo al puerto de Zárate cuando surgieron “las novedades” que recibió el capitán Giovanni Siragusa, un palermitano de 41 años.

Ocurrió el 3 de mayo, cerca de las 13.10, durante la maniobra de desamarre en territorio uruguayo. En ese momento, Siragusa fue informado por el primer oficial que el contramaestre junto con un marinero, mientras se dirigían hacia el puesto de maniobra de proa, hallaron en la cubierta 6, a babor, en el marco 128, una bolsa arpillera blanca sospechosa.

Aunque, según le dijeron los tripulantes al capitán, el hallazgo fue fortuito, la presencia de la bolsa y su contenido en el sector destinado a la carga de vehículos, casi no sorprendió a los navegantes del grupo Grimaldi.

Así fue hallada la cocaína en el buque de bandera italiana

Fuentes asociadas a agencias de investigación internacionales remarcaron a este medio que la multinacional italiana, líder en el transporte marítimo, ya ha sido blanco de varias apariciones similares en sus navíos.

Dicha bolsa contenía 14 paquetes de tamaño pequeño/mediano, cuidadosamente sellados de forma artesanal. Llevaban una marca singular: el logo de la Fórmula 1, nunca visto en estas latitudes. El emblema se repetía en un bajorrelieve impreso sobre el polvo blanco compactado en forma de ladrillo.

En la denuncia que se presentó al llegar a Zárate, Siragusa se hizo un poco el distraído. “Cuya naturaleza se desconoce”, dijo sobre la sustancia que, a todas las luces, era cocaína.

El bajorrelieve del logo de la F1 en la cocaína

El capitán aseguró que, de inmediato, avisó por teléfono a personal jerárquico de Grimaldi Deep Sea, la empresa naviera fundada en 1947 en Nápoles, con sede legal en Palermo.​

Luego, “procedí a recuperar el material y mantenerlo bajo mi custodia, resguardado en mi camarote (zona de oficina), con el objeto de preservarlo para su entrega a las autoridades competentes”, relató en la presentación que terminó en manos del juez federal de Campana, Adrián González Charvay.

Agentes de ARCA ingresan al buque

A bordo y durante la navegación, la carga se pesó y se midió. El comandante del barco estimó un peso total aproximado de 15,7 kg, con dimensiones aproximadas de 23 cm de largo, 13 cm de ancho y 4 cm de profundidad por paquete. Advirtió que podría haber “leves variaciones” en tierra firme. También ordenó el registro fotográfico y fílmico de toda la maniobra. Se hizo, además, un croquis ilustrativo del sitio donde se halló la droga.

Finalmente, el capitán aseguró que desconocía el origen y las circunstancias en las que dicho material pudo haber sido introducido a bordo. Pidió que se investigara el hecho y que se adopten las medidas que correspondan.

ARCA y Prefectura realizaron pericias en el buque

Alertados sobre el suceso, efectivos de Prefectura Zárate y la Sección Narcotráfico ARCA abordaron el buque e incautaron la cocaína.

El pesaje fue diferente al que se realizó bajo la atenta mirada de Siragusa. De acuerdo a las fuentes, superó los 16 kilos, con un valor estimado mayor a los 340 millones de pesos.

Los agentes detectaron anomalías en imágenes de escáner en seis contenedores con carga de arroz que debían ser descargados en el puerto de Leixões, en Portugal.

Solicitaron su requisa, que el juez autorizó. Al abrirlos, no encontraron más que el grano a granel. Concluyeron que las anomalías del escáner correspondían a bolsas anti-humedad.

El misterio que rodea al hallazgo

Tras la requisa, los investigadores concluyeron que lo único que habían logrado subir a bordo los responsables del cargamento fue esa bolsa de arpillera recuperada por los marineros. Cómo lo hicieron, aún es un misterio.

El juez solicitó las cámaras de seguridad que serán analizadas por los detectives con el fin de responder esa pregunta.

Una posibilidad es que hayan llevado adelante la maniobra de contrabando denominada “gancho ciego” o “Drop on / Drop off”, mediante la cual droga es izada desde lanchas rápidas a buques en la zona común entre Uruguay y Argentina.

Y el mayor enigma: ¿hay un traidor dentro de la tripulación? Vale recordar en este punto el caso de Jonathan Caputero, un cocinero filipino de 50 años, quien fue el único tripulante detenido tras el hallazgo de casi 500 kilogramos de cocaína de alta pureza en el MV Ceci, un buque cerealero en el puerto de San Lorenzo, Santa Fe, en mayo de 2025.

El cocinero detenido por los casi 500 kilos incautados en un buque que llegó al puerto de San Lorenzo

La droga estaba escondida en la cámara frigorífica del barco de bandera de Islas Marshall. La investigación del juez federal N° 3 de Rosario, Carlos Vera Barros, determinó que el único que tenía acceso a ese lugar era el cocinero.

Tal vez, en el caso del Grande Amburgo algo asustó a los narcos y decidieron abandonar la bolsa antes de ser descubiertos.

Por el momento, ninguna de las personas de distintas nacionalidades que componen la tripulación fue demorado ni detenido. El libro de embarque y desembarque también es examinado.

Sin embargo, es probable que la Justicia de Zárate termine por delegar el expediente a otra jurisdicción, debido a que la “infección” se habría ejecutado en aguas uruguayas.

El procedimiento conjunto de Prefectura y ARCA se realizó en el marco del Programa Global de Control de Contenedores de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), informaron.

Desde la agencia de control aduanero advirtieron que las maniobras de narcotráfico marítimo son una modalidad cada vez más utilizada por organizaciones criminales transnacionales para mover grandes cargamentos de droga entre puertos de Sudamérica y Europa.