Extraditan a los franceses acusados de exportar cocaína desde Argentina a París: su curiosa fuga a Uruguay

0
7

Isaac Ben Daoude y Ahmed Adda Belkocir, en fotos de su paso por Migraciones

Isaac Ben Daoude y Ahmed Adda Belkocir, ambos de nacionalidad francesa, serán extraditados hoy martes por la noche a Buenos Aires en en un viaje de Buquebus desde Montevideo, Uruguay, donde fueron arrestados el mes pasado. Un equipo de la Dirección General de Cooperación Internacional, el área de Interpol de la PFA los esposará y los trasladará, como marca el protocolo. La investigación de la Aduana, que devino en una causa a cargo del juez Marcelo Aguinsky, los señaló por una interesante jugada narco detectada en abril último.

Daoude y Belkocir, supuestamente, intentaron enviar tres encomiendas a su país, con paquetes destinados a Lyon y París. Esos paquetes, marcados bajo la modalidad courier, llevaban, según documentos oficiales, 37 kilos de cocaína.

La causa en contra de ambos sospechosos comenzó en abril, luego que un control de la Aduana en su terminal de Ezeiza detectara el primer paquete del caso. Estaba marcado como “azúcar”, sin duda un golpe de imaginación. El juez Aguinsky fue alertado de la maniobra y autorizó la apertura del paquete, con un expediente por el delito de tentativa de contrabando. Allí se encontraron once paquetes cubiertos en parafina para distraer las narices de los canes antinarco. Luego, se encontró un segundo envío, con más droga oculta en un compresor de aire.

Otros doce kilos marcados con la forma de un escorpión fueron hallados por la PSA en un departamento de Palermo que ambos sospechosos habían alquilado de forma temporal. La dueña del lugar los denunció; allí, se encontró una caja con la droga y dos rastreadores satelitales.

Daoude y Belkocir ya se habían ido del país para ese entonces. Su captura en Uruguay fue una historia curiosa.

La droga incautada en un departamento de Palermo

Ambos cayeron a principios del mes pasado en el aeropuerto de Carrasco, Uruguay. Aterrizaron, literalmente, en un avión de línea. Uno creería que dos presuntos narcos internacionales no se tomarían un vuelo comercial tan a la ligera, el vuelo de su fuga para colmo, mientras una investigación explotaba en su contra. Pero la realidad -como casi siempre- fue mucho más sencilla.

“Daoude y Belkocir tenían la captura a nivel nacional, pero la alerta roja de Interpol no había sido cargada todavía”, asegura una fuente de alta jerarquía ligada al caso: “En Carrasco, precisamente, terminaron frenados por un tema migratorio. Si estaba la alerta roja, entonces hubiese impactado de inmediato en su paso por una terminal”.

El hallazgo de las encomiendas permitió al Juzgado en lo Penal Económico N°6, a cargo de Aguinsky, montar una entrega controlada en París con un falso paquete. El procedimiento, realizado en colaboración con la PROCUNAR, terminó con un detenido.

La máquina de multiplicar billetes es obvia en el negocio del contrrabando de cocaína por correo, un fenómeno que se repite hace más de quince años en Argentina y que es monitoreado por la Aduana, la PROCUNAR y la Justicia en lo penal económico. El kilo que cuesta 12 mil dólares en el conurbano bonaerense -o casi 4 mil en Bolivia- se dispara a 40 mil en Francia.

Europa, por otra parte, es un destino medio. Los contrabandistas que operan en el país, con migrantes e indigentes como prestanombres para sus envíos, apuntan a China, Hong Kong y Australia. En Asia, un kilo puede superar los 130 mil dólares, un departamento de tres ambientes en Palermo. Estos envíos suelen ser mucho menores: rara vez superan los tres kilos según registros aduaneros. Daoude y Belkocir se distinguen del resto por las cantidades que supuestamente movían, un número de kilos que suele verse en contenedores, pero casi nunca en la modalidad courier.

Descubrir quién aguarda estos envíos del otro lado del mundo es una cuenta pendiente en la Justicia, donde los indigentes y los prestanombres terminan condenados con penas bajas. La PROCUNAR, el área de la Procuración dedicada a esclarecer delitos narco, por otro parte, llevó adelante otras cinco entregas controladas en lo que va del mes.

Al llegar a Buenos aires, ambos franceses serán entregados por la Federal a la Policía de Seguridad Aeroportuaria. El juez Aguinsky aguarda indagarlos.