Femicidio de una maestra en Mendoza: qué reveló la autopsia y cómo el acusado habría planificado el crimen

0
7

Samuel Andrés Capellán (31) fue imputado por el femicidio Paula Milagros Espinoza (26)

El Ministerio Público Fiscal de Mendoza imputó este domingo a Samuel Andrés Capellán, de 31 años, por el femicidio de Paula Espinoza, la docente asesinada el jueves a la tarde en una vivienda del barrio Nuestra Señora de Lourdes, en Las Heras.

Según informó la fiscalía, el sospechoso fue acusado del delito de homicidio calificado por mediar relación de pareja y por mediar violencia de género (femicidio), una figura que prevé la pena de prisión perpetua.

Además, el adelanto de la necropsia al cuerpo de la joven determinó que la causa de muerte se produjo por heridas de arma blanca en el cuello y el pecho. El acusado permanecerá alojado en la Penitenciaría mientras avanza la investigación.

El caso conmocionó a Mendoza. Tal como contó Infobae, Capellán permaneció prófugo durante varias horas y finalmente se entregó en la madrugada del sábado en la Comisaría 53 de Potrerillos, sobre la ruta internacional que conecta Mendoza con Chile. Antes de ser trasladado a la Oficina Fiscal de Luján de Cuyo fue asistido por lesiones que presentaba en su cuerpo.

La víctima era maestra y tenía un hijo de seis años en común con el presunto femicida

En paralelo al avance de la causa, comenzaron a conocerse nuevos detalles de la reconstrucción del crimen. De acuerdo con información publicada por el diario El Sol, los investigadores sostienen la hipótesis de que el ataque habría sido planificado y que el acusado utilizó dos vehículos para concretarlo y luego escapar.

Siempre según ese medio mendocino, Paula Espinoza, de 26 años y docente, mantenía una relación de pareja con Capellán, un ciudadano dominicano que trabajaba como chapista y mecánico. Ambos convivían con el hijo que tenían en común.

La reconstrucción incorporada al expediente indica que el viernes la víctima llevó al sospechoso hasta su lugar de trabajo a bordo del Ford Fiesta Kinetic azul de la pareja. Horas más tarde, el hombre habría pedido prestado a un compañero un Volkswagen Polo rojo y con ese vehículo regresó hasta las inmediaciones de la vivienda.

La hipótesis de los investigadores es que dejó estacionado ese auto a pocos metros del domicilio, caminó hasta la casa, saludó a los familiares de Paula y se dirigió al departamento donde convivían. Ese recorrido, habitual para él, no despertó sospechas.

El Sol también informó que la pesquisa sostiene que la relación atravesaba una profunda crisis y que la joven ya no quería continuar conviviendo con el acusado.

El Ford Fiesta Kinetic azul de la pareja

Uno de los datos más impactantes de esa reconstrucción es el resultado preliminar de la autopsia citado por el medio local. Los forenses determinaron que Espinoza recibió 15 heridas de arma blanca: diez cortes en el rostro y cinco puñaladas en el cuello, que le provocaron un shock hipovolémico por la gran pérdida de sangre. En la escena del crimen fue secuestrado un cuchillo tipo serrucho que, de acuerdo con esa versión, habría sido utilizado en el ataque.

La secuencia posterior también fue reconstruida por los investigadores. De acuerdo con El Sol, tras el crimen Capellán salió del departamento, volvió a cruzarse con los familiares de la víctima sin levantar sospechas y se retiró en el Ford Fiesta Kinetic. Poco después, una hermana de Paula subió hasta la vivienda y la encontró gravemente herida.

La pesquisa también analiza el recorrido que realizó el sospechoso durante la fuga mediante cámaras de seguridad y el análisis de teléfonos celulares. Esa tarea permitió reconstruir parte de sus movimientos hasta que finalmente se presentó de manera espontánea en la Comisaría 53 de Potrerillos y confesó el crimen.

Siempre según el medio mendocino, los investigadores creen que el hombre tenía intenciones de dirigirse hacia la frontera con Chile, aunque esa circunstancia no fue confirmada oficialmente por la fiscalía.