
Ocho años después de ocurrido el caso, un cirujano plástico enfrenta el juicio por la muerte de una paciente de 46 años que se sometió a una liposucción en un centro médico de Rosario. El fiscal Walter Jurado, de la unidad de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos, solicitó una sentencia de tres años de prisión condicional y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina, al considerar que el profesional actuó con negligencia e imprudencia durante la intervención.
La investigación determinó que la paciente, Nanci Basualdo falleció el 11 de diciembre de 2018 en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria como consecuencia de una falla multiorgánica derivada de una infección severa iniciada tras la cirugía, realizada por Damián Bifarello, titular del centro de cirugías plásticas Chetana, ubicado en Mendoza al 1800. En el procedimiento de autopsia, se halló un fómite, en este caso un algodón, en la pared abdominal de la paciente capaz de transportar microorganismos patógenos y facilitar infecciones, lo que evidenció una grave deficiencia en el control y cuidado quirúrgico, según Rosario3.
Para el fiscal Jurado, el accionar del imputado violó el deber de cuidado que le corresponde por ley a todo médico y generó las condiciones para la fascitis necrotizante. Esta es una infección bacteriana de los tejidos blandos que avanza rápidamente y puede destruir piel, grasa y músculos y es considerada una emergencia médica.

El funcionario expresó en la acusación: “El deber de cuidado no cumplido consistió en delegar en su personal auxiliar facultades, funciones o atribuciones inherentes a su profesión; realizó una intervención quirúrgica sin auxiliares médicos y/o anestesiólogo sin hacer la debida derivación en otro profesional, en momento de no poder asistir a su paciente. No prestó la debida atención en el procedimiento quirúrgico lo que derivó en una infección postoperatoria”.
El bloque del Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria confirmó que la muerte de Basualdo se debió directamente a las heridas internas generadas durante la liposucción practicada en la clínica de Bifarello. Según la reconstrucción de la fiscalía y los peritos forenses, la infección postoperatoria progresó rápidamente hasta provocar una falla en múltiples órganos, compatible con el diagnóstico de una infección severa y shock séptico.
La consecuencia inmediata para el acusado es la apertura de un juicio oral bajo el cargo de homicidio culposo, con la posibilidad de una condena de hasta tres años de prisión condicional y diez años de inhabilitación profesional, conforme al pedido formalizado por el fiscal Jurado ante el tribunal competente.
El caso
El expediente puntualiza que el cirujano, Damián Bifarello, programó la operación para el 27 de noviembre de 2018 y ese mismo día le dio el alta a Basualdo, apenas horas después de la intervención. Desde ese momento, la paciente comenzó a manifestar dolores y malestares en varias zonas del cuerpo. Un examen médico posterior reveló la presencia de la infección.
Según la denuncia que luego presentó la familia ante la fiscalía, los especialistas responsables de la operación no atendieron los primeros reclamos, dado que en diciembre de 2018 se encontraban de viaje en Chile. En este marco, la fiscalía sostiene que la falta de respuesta inmediata, sumada a las condiciones en que se desarrolló la intervención, fueron determinantes para el desenlace fatal.
Entre las irregularidades más significativas, Jurado remarcó que Bifarello realizó la intervención sin contar con auxiliares médicos ni anestesiólogo, aunque la complejidad del procedimiento lo requería. Además, delegó funciones inherentes a su profesión en personal auxiliar sin calificación habilitada, en particular una asociación con Soledad G, quien carecía de matrícula que la autorizara a ejercer como cirujana, según consta en el expediente judicial.



