La cuadra de la sospecha: cómo es la calle donde desapareció Agostina Vega y qué dicen los vecinos del único detenido

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Desde Córdoba – Está nublado y la temperatura apenas supera los 10 grados en la ciudad de Córdoba. Sobre la calle Campillo al 800, la casa de Claudio Gabriel Barrelier -el único detenido por la desaparición de Agostina Vega-, tiene a dos patrulleros que permanecen estacionados desde el viernes junto a las vallas que la Policía colocó tras el último allanamiento.

Seis días después de que se perdiera el rastro de la adolescente de 14 años, la vivienda fue revisada en tres oportunidades. La última fue anoche, cuando las autoridades ordenaron cercar una parte de la cuadra y alteraron la fisionomía de la zona.

Las vallas, sin embargo, no impiden el paso peatonal: quedó un estrecho corredor para que quienes viven en las inmediaciones puedan seguir circulando. El tránsito es escaso. Apenas si pasa algún camión de mudanza.

La desaparición de Agostina convirtió a esta tranquila calle de barrio Cofico en uno de los puntos más observados de Córdoba. Mientras la Justicia intenta determinar qué ocurrió con la adolescente después de que fuera vista junto a Barrelier, los vecinos reconstruyen en voz baja los últimos días del hombre que hasta hace poco era uno más de la cuadra.

La casa de Claudio Gabriel Barrelier, el único detenido por la desaparición de Agostina Vega, está acordonada con cinta de seguridad en la calle.

“Esto estuvo mal hecho desde el principio. Dejaron pasar tiempo valioso. Todo quedó para después del partido de Belgrano y para después del feriado”, cuestiona uno de ellos. Luego hace una pausa y admite lo que se repite en varias conversaciones de la cuadra: “A esta altura ya no sabemos qué pensar”.

Muchos aseguran haberse enterado de quién era Barrelier recién cuando su rostro comenzó a circular en redes sociales y medios de comunicación. Otros dicen conocerlo desde hace años. Las versiones sobre su vida privada se mezclan con rumores, anécdotas y comentarios difíciles de verificar. Algunos hablan de reuniones frecuentes en la vivienda. Otros recuerdan discusiones, movimientos extraños o visitas constantes.

La cámara de seguridad ubicada frente al domicilio que captó la última imagen de Agostina Vega

Una mujer que vive a pocos metros de la casa cuenta que conocía a la pareja de Barrelier desde hacía años. “Hasta que murió una familiar que vivía acá eran una pareja normal. Después empezó a cambiar todo”, asegura. También sostiene que el detenido mantuvo una relación sentimental con la madre de Agostina, una circunstancia que luego fue confirmada públicamente por el abogado de la familia de la adolescente.

“Hacían fiestas, venía gente vinculada a la barra de Instituto, cortaban la calle, ponían música y colgaban banderas. Gente fea. La verdad es que daba miedo”, sumó una vecina que vive a pocos metros de la vivienda.

Hay un recuerdo que se repite entre varios vecinos y que hoy adquiere otro significado. “El lunes estaba parado en la puerta de la casa, como siempre. Nos saludó con la mano”, relata un hombre de la cuadra. En ese momento, la búsqueda de Agostina ya ocupaba buena parte de la atención pública. Dos días después, Barrelier quedó detenido por orden del fiscal Raúl Garzón.