“Le apagamos la tele a muchos”: el obsceno show en Instagram y los audios de la banda de La Plata liderada por dos hermanos presos

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Una banda de presos platense fue allanada en las últimas horas. Sus prontuarios son intensos.

Se trata de Nicolás Gustavo Emanuel Coria, 21 años, oriundo de Melchor Romero, detenido en la Unidad N°18 de Gorina, con dos causas en su historia por robo a mano armada. Lo sigue Tobías Leonardo Monzón, 23 años, domicilio en Ensenada, encerrado en la Unidad N°61 de Melchor Romero. Su historial revela causas en su contra por robo calificado y tentativa de homicidio.

Anton Daniel Monzón, su hermano, de 32 años, está irónicamente registrado como kiosquero en ARCA; changarín si le pregunta, se encuentra preso en Olmos por homicidio agravado. Sigue en la lista Franco Nicolás Rodríguez detenido en Olmos también, con otra causa por robo.

Así, el área de Cibercrimen de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía Bonaerense entró a sus celdas tras casi tres años de investigación en su contra. La fiscal Cecilia Corfield de la UFI N°15, los acusa de conformar una asociación ilícita que se convirtió en una verdadera pyme del delito en la capital provincial, supuestos expertos en entraderas todos.

Hay diez acusados identificados en la causa: Ignacio Camilo Pugliese, el primero en la lista de la fiscal Corfield, fue detenido esta semana también.

Dos pistolas y dinero: otra foto de las redes de la banda

La banda, aseguran investigadores del caso, comenzó en la calle y continuó desde prisión, con inteligencia y directivas enviadas desde las celdas. Se nucleaban en torno a un grupo de WhatsApp, llamado “El 79″, el número que representa al ladrón en la quiniela.

Sus teléfonos -incautados en diversos allanamientos- los delataron, con audios que ilustran esta nota, charlas obvias sobre “salir a laburar”, marcar a un vecino que vive “con la jermu y tres pibes”, o a otro vecino “con una Ranger toda brillante”. El grupo, como toda banda bonaerense de ladrones, era ciertamente ambicioso. En otro audio, que es parte de esta nota, uno de sus miembros agitaba a otro para recolectar “un par de millones largos”.

Sus stories de Instagram muestran el altar a un hampón muerto al que le ofrendaban velas y licor, cuchillos y pistolas. Uno de ellos hasta firmaba documentos en prisión con ese número. El show obsceno en redes continuaba con chicanas entre ellos, poses con pistolas, cosas así. “Soy un real bandido, no tu príncipe azul”, decía Tobías Monzón.

Las armas de la banda y el altar a un hampón muerto

Las entraderas no eran lo único en su menú. Se dedicaban también a “robos y hurtos de automotores, robos y hurtos de chapas patente, falsificación o adulteración de bienes registrables, y tenencia y portación ilegal de armas de fuego de diferentes calibres”, de acuerdo a la imputación de Corfield.

La fiscal, puntualmente, los acusa de cometer cinco entraderas entre noviembre y diciembre de 2023, con botines que incluyeron 600 mil pesos en efectivo y 2800 dólares, televisores, joyas, zapatillas y hasta una pistola Bersa Thunder 22.

Los hermanos Monzón se destacan en la lista. Anton, el mayor, “el más picante”, fue complicado por los teléfonos de sus amigos. “Le apagamos la tele a muchos”, dice un mensaje que la fiscal le atribuye. “Los quiero hermanos, pronto vamos a contar muchos millones y no se olviden que la chispa es una”, continuó, un líder nato.

Tobías, el menor, fue ubicado por la fiscal Corfield en el hecho más lucrativo de la banda, cometido el 17 de diciembre de 2023 en una casa de la calle 135. Una chica fue la víctima. Allí, cuatro delincuentes, entre ellos Ignacio Pugliese -uno de los interlocutores usuales de Anton Monzón en los chats-, se habrían llevado 2800 dólares y un Volkswagen Fox, además de un puñado de joyas de oro.

Los Monzón tienen cierta fama en el submundo del delito provincial. Habían desafiado a la Bonaerense a fines de aquel año. “Gorras, nunca tocaron un millón”, le espetaron a la Comisaría 9° de La Plata, para terminar presos poco después por los mismos policías a los que chicanearon.

Los hermanos cayeron por separado luego de tres allanamientos en las zonas de Berisso y La Unión, realizados con una tropa de asalto, con una causa en su contra a cargo de la UFI N°17.

Instagram, otra vez, era su fetiche. Allí, publicaban fotos de los botines que robaba, de sus armas y sus billetes, mientras desafiaba abiertamente a la Bonaerense. La imputación en su contra incluía, por lo menos, otros siete hechos de robo agravado supuestamente cometidos a lo largo de 2023.

Anton Monzón tras ser detenido en febrero de 2024